¡Que venga un catedrático!

Solo el nombre de Baltasar Ibán produce respeto. Tú vas y lo sueltas en una reunión de taurinos y todo el mundo se pone firme. Es sinónimo de fiereza de casta, de peligro. Vamos, que las figuras no quieren no oír el nombrecito. Por eso, se dice con razón que si saliera toro, pondría boca abajo el escalafón; es decir, que los que ahora están arriba, ocuparían los últimos puestos o, mejor, optarían por una retirada rápida y confortable.

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