Ramblas arriba

Tengo una foto con mi padre, yo debería tener 4 años en ella, delante de la estatua de Colón. Sonrío y él está con sus manos protectoras en mis hombros. Nos la hizo uno de esos fotógrafos que andaban por entonces con una cámara y un trípode y un carrito rojo con dibujos y hacía fotos a la gente que no tenía cámara. Tengo esa foto ahora en mi despacho. Me ha acompañado en todos los lugares en los que he vivido. Subo despacio ahora desde Santa Mónica: el Amaya, hotel Oriente, Nou de la Rambla… Un grupo de coreanos siguen a una mujer con un palito al que ha atado un pañuelo azul. Les lleva a la Plaza Real. Esta Plaza también está ligada a mi infancia, a la fascinación por las cámaras , a la vez que, de muy pequeña, mi padre me trajo aquí y me dijo en voz baja que estaban rodando una película y que aquel hombre enorme sentado en una poltrona era un genio y se llamaba Orson Welles y yo le pregunté ¿y donde está la lámpara? Porque los únicos genios que conocía salían de una lámpara cuando la frotabas.

Seguir leyendo.

from Portada de Cultura | EL PAÍS https://ift.tt/2vRcPDx
via IFTTT

Princesa alcohólica busca su independencia

Matt Groening llevaba casi dos décadas sin parir una nueva serie. Los Simpson no solo es la serie animada más longeva de la televisión, sino la comedia con más años en antena. Y Futurama, una ficción de culto nacida en 1999 que terminó definitivamente en 2013, era hasta ahora lo último ideado por este genio que comenzó como periodista y dibujante de las tiras cómicas Life in Hell. Ahora llega (Des)encanto. “Los personajes siguen teniendo los ojos grandes y la mandíbula superior más adelantada, ¡pero esta vez tienen barbilla! Y no veas lo difícil que se me hace dibujarlas”, se ríe este creador y consumidor de cultura popular de 64 años.

Seguir leyendo.

from Sección Televisión | EL PAÍS https://ift.tt/2MT5TMI
via IFTTT

‘Insatiable’ y terrible

La serie de Netflix Insatiable fue masacrada ya solo con su tráiler. Incluso, hubo una recogida de firmas online para pedir que no se estrenara. El motivo era que, supuestamente, promovía la gordofobia. Y todo solo con un tráiler. Pese a los esfuerzos de quienes gustan de poner el grito en el cielo antes de tiempo, el viernes pasado se estrenó. Y el hecho es que la supuesta gordofobia de la serie es el menor de sus problemas, porque es un desastre absoluto.

Seguir leyendo.

from Sección Televisión | EL PAÍS https://ift.tt/2nKyatQ
via IFTTT

Elogio de la ciudad prodigiosa

Y sin embargo una ciudad feliz. O al menos una ciudad en la que se encuentran muchas oportunidades para ser feliz. Es un hecho que a pesar de los grandes sobresaltos de los últimos tiempos y de la tragedia del atentado de la Rambla, y las cicatrices de la crisis, la mayoría de los barceloneses seguimos queriendo profundamente a nuestra ciudad y creyendo en ella, y no nos iríamos a vivir, de poder evitarlo, a ningún otro sitio, ni siquiera a Shangri-La (donde, es sabido, se vive bien y largo). Y eso que ¡vaya temporada llevamos!: el terrible aldabonazo del 17-A que nos situó en la realidad de que también estamos en la diana del terrorismo islámico; y el barullo del procés, que nos tiene, pienses como pienses y te sitúes donde te sitúes del espectro político, en un continuo sin vivir. Y eso no es todo: hemos tenido la bronca de los taxis, con la flota negroamarilla convertida en un avispero y bloqueando la ciudad por la tremenda, y la de los manteros, que se han extendido tanto que casi puedes ir desde plaza de Catalunya al puerto pisando sus surtidos paños (si te atreves), y las campañas antiturismo, con la última ocurrencia, esos tan cabrones carteles y pintadas de “Dear tourist: balconing is fun!”. Y no hablemos de las obras. Además parece que nos peleemos fratricidamente por todo: los carriles bici, los toros, el Airbnb, la Sagrada Familia, el zoo, el tranvía, el pipicán…

Seguir leyendo.

from Portada de Cultura | EL PAÍS https://ift.tt/2Mw4hLN
via IFTTT

Memorias de Barcelona

Ramblas arriba, por Isabel Coixet

Tengo una foto con mi padre, yo debería tener 4 años en ella, delante de la estatua de Colón. Sonrío y él está con sus manos protectoras en mis hombros. Nos la hizo uno de esos fotógrafos que andaban por entonces con una cámara y un trípode y un carrito rojo con dibujos y hacía fotos a la gente que no tenía cámara. Tengo esa foto ahora en mi despacho. Me ha acompañado en todos los lugares en los que he vivido. Subo despacio ahora desde Santa Mónica: el Amaya, hotel Oriente, Nou de la Rambla… Un grupo de coreanos siguen a una mujer con un palito al que ha atado un pañuelo azul. Les lleva a la Plaza Real. Esta Plaza también está ligada a mi infancia, a la fascinación por las cámaras , a la vez que, de muy pequeña, mi padre me trajo aquí y me dijo en voz baja que estaban rodando una película y que aquel hombre enorme sentado en una poltrona era un genio y se llamaba Orson Welles y yo le pregunté¿ y donde está la lámpara? Porque los únicos genios que conocía salían de una lámpara cuando la frotabas.

Seguir leyendo.

from Portada de Cultura | EL PAÍS https://ift.tt/2BhMOT9
via IFTTT

Recomendaciones de tapas, bares y arquitectura en Barcelona

Josep Maria Miró, autor teatral

“Cuento a menudo que me cuesta imaginarme viviendo en otra ciudad que no sea Barcelona. Su tamaño, limitado por el mar y la montaña, la convierte en una ciudad accesible y de paseo, y al mismo tiempo de comprensión, de su historia a través de su arquitectura desde la huella romana, el gótico o el modernismo. Vivo en Poble Sec, que aún conserva aroma de barrio, con establecimientos de toda la vida como la Pesca salada, de mi querido Josep, o la pescadería de Manel.
Cuando salgo a comer por la zona busco calidad y buen trato que encuentro en restaurantes tradicionales como Can Lluís o Can Vilaró; el gallego-fusión Arume; el chileno-peruano Pacífico sur; el argentino Ocho; o el italiano Bacaro. El día que las ciudades tengan librerías 24h, como si fueran farmacias de guardia, el mundo será sin duda mejor. Barcelona cierra demasiadas y pincha si lo comparamos con otras ciudades del mundo. Mis habituales, La Calders y Central del Raval. Y un imprescindible, un paseo por Montjuïc, las increíbles vistas de la ciudad desde las piscinas olímpicas y el Museu Nacional d’Art d’Art de Catalunya (MNAC) y su colección de románico, una auténtica maravilla”.

Seguir leyendo.

from Portada de Cultura | EL PAÍS https://ift.tt/2MBbnis
via IFTTT

Abrigo de visón, manitas de cerdo

Esta historia de Aretha Franklin ocurre en un hotel de lujo neoyorquino. La cantante hace su entrada en el hall, con sus joyas y su abrigo de visón; ha estado de compras y aprieta contra su pecho una bolsa grande de papel de estraza. De repente, la bolsa revienta y su contenido se desparrama por el suelo encerado. Empleados y clientes se quedan horrorizados. Son productos de casquería y despojos: tripas, intestinos, morros, orejas, patas de cerdo. Como si nada tuviera que ver con ella, Aretha continúa andando hasta el ascensor y, sin mirar atrás, sube hacía su suite.

Seguir leyendo.

from Portada de Cultura | EL PAÍS https://ift.tt/2BhxHJi
via IFTTT

Antonio Catalán: “Todos me llaman ‘presi’, hasta mis hijos”

Cercano y generoso con su tiempo, Antonio Catalán recibe como el perfecto anfitrión. Coqueto y con porte de galán castizo, despliega sus encantos en el elegante hotel madrileño Santo Mauro. Es suyo. A los “50 y 20”, como dice su edad, ha fundado dos cadenas hoteleras: NH (que vendió) y AC (que preside). Sigue trabajando porque se lo pasa “bomba”.

Seguir leyendo.

from Portada de Cultura | EL PAÍS https://ift.tt/2MVO0wD
via IFTTT