Gobierno de Coalición Progresista; ¡sí se puede!

Fuente: http://multiforo.eu/Colaboraciones/2020/GobiernoCoalicionProgresista.htm

Ya tenemos un Gobierno de Coalición Progresista, que va a tener enfrente una oposición de las más duras de la historia. Tendrá que afrontar desafíos en materia de empleo, fiscalidad, emergencia climática, reto demográfico, cultura, deporte, igualdad, memoria democrática, derechos sociales, pensiones y vivienda; desafíos territoriales, judiciales, económicos de envergadura y con un parlamento muy fragmentado. Uno de los principales objetivos de la coalición será demostrar que se puede lograr una cierta estabilidad legislativa para los próximos cuatro años. Todo por ver; toda esperanza.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la presentación de su Gobierno, ha garantizado el “firme propósito de unidad” de su Ejecutivo de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos que tendrá varias voces, pero una misma palabra. Sánchez ha admitido la singularidad del nuevo Ejecutivo por ser el primero de coalición de la democracia, que tendrá que recorrer un camino nuevo que, en su opinión, “va a servir de referencia al futuro”. Además ha señalado que este modelo de Gobierno pone a la política española en la misma senda europea donde conviven muchas mayorías basadas en el entendimiento de distintos partidos.

El nuevo Consejo de Ministros, será uno de los más numerosos de la democracia, con 23 miembros incluido el Presidente. Siguiendo su propio estilo, se ha rodeado de perfiles técnicos, bajo mínimos en la representación del PSOE, optado por un buen número de independientes de reconocido prestigio. Por su parte, Unidas Podemos ha tirado de carga política para las carteras ministeriales: están los líderes de Podemos e IU, así como Yolanda Díaz, dirigente histórica de la izquierda gallega, e Irene Montero, que es de los principales cargos de la formación. En lo que ha reforzado Sánchez al PSOE ha sido en la portavocía del Gobierno. En cuanto a la paridad que se garantizaba durante la campaña electoral, no se da; hay doce hombres y once mujeres (52%/48%).

Pablo Iglesias zanja el debate sobre las vicepresidencias “Será un honor y un privilegio compartir rango con tres mujeres brillantes“. Iglesias, que ocupará la Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030, tendrá el mismo rango que Carmen Calvo (Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria), Nadia Calviño (Economía y Transformación Digital), y Teresa Ribera (Transición Ecológica y Reto Demográfico). Iglesias manifiesta que “frente a los que busquen sembrar la cizaña: compañerismo, trabajo en equipo y buen humor”. En cualquier caso, Podemos considera que lo más importante es que el Gobierno de Calición cumpla el programa acordado entre Unidas Podemos y el PSOE, independientemente de la estructura del Ejecutivo y las personas que ha elegido el presidente Pedro Sánchez para integrar el Consejo de Ministros.

El nuevo Gobierno se va a nutrir de ideas plurales”y hablará con distintas voces, “pero con una misma palabra”, insistiendo en que la pluralidad del Ejecutivo es reflejo de la pluralidad de la mayoría progresista que hay en España. Sánchez ha explicado su nuevo Gobierno tendrá como pilares el “diálogo, el entendimiento y la convivencia de familias políticas distintas”. Según explicó, ha diseñado su Gobierno con competencias muy precisas y tasadas, justificando así por que ha desgajado Trabajo y Seguridad Social.

Uno de los principales retos del Gobierno de Sánchez es la resolución del conflicto político en Catalunya. El líder socialista ha gestionado los apoyos de su investidura en base a una negociación que resuelva, mediante el diálogo, este problema territorial. Con parte del anterior Govern de la Generalitat en prisión, los partidos independentistas han centrado sus estrategias en la petición de una amnistía sobre la que, al menos de momento, Sánchez no se ha posicionado. El líder socialista ha avanzado que ésta será una legislatura de diálogo.

Sin embargo, el dilema territorial no acaba en Catalunya. Durante las negociaciones de investidura otras formaciones han constatado los principales problemas de otros territorios. Mientras comunidades como Euskadi o Galicia también muestran tensiones culturales y la voluntad nacional de algunos partidos, otras han puesto sobre la mesa problemas como el de la denominada España vaciada.

El acuerdo de coordinación entre el PSOE y Unidas Podemos firmado y que regirá las relaciones entre ambas formaciones, se basa en el documento que, con el mismo objetivo, suscribieron el PNV y el PSOE en noviembre de 2016 para protocolizar sus relaciones tras la formación de gobierno en el País Vasco. Los miembros del gobierno de coalición, optaron por basarse en el modelo vasco de coordinación por considerarlo “el más solvente y adaptado al derecho y a la tradición política española”, introduciendo algunas innovaciones.

Entre las principales cuestiones del Presupuesto están las pensiones (limitadas por ley a una actualización anual del 0,25% por parte del PP), la subida salarial a 1.000 euros para 2020 (1.200 en 2024) o la aprobación de un ingreso mínimo vital. Sánchez e Iglesias deberán convencer a algunas de las formaciones que han dado su apoyo en la investidura, pero que se muestran más reticentes en cuestiones económicas, como el PNV y la negativa de las organizaciones empresariales.

El Grupo Vasco ya ha advertido de que su pretensión no es la de derogar la reforma laboral, una medida que aparece reflejada en el acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos. Antes del proyecto presupuestario, el Parlamento deberá aprobar un techo de gasto, que marcará los límites de las políticas económicas, una cifra que deber ser validada en el Senado. Tras las elecciones del 10 de noviembre, el PSOE no cuenta con mayoría absoluta en la Cámara Alta, que está tan fragmentada como el Congreso, por lo que deberá alcanzar un pacto múltiple con diversos grupos en el Senado.

El debate de investidura ha constatado que la oposición al Gobierno de coalición no piensa conceder ni los tradicionales 100 días de rigor al nuevo ejecutivo. El PP, Vox y Ciudadanos han cargado duramente contra Sánchez e Iglesias, llegando a tildar al líder del Ejecutivo de traidor o, incluso, manifestando que su mayoría se apoya en ETA. Pablo Iglesias le pidió al líder socialista firmeza democrática y buen tono frente a estos ataques, que, al menos de momento, no tienen pinta de ceder después de la investidura.

Desde Poletika, plataforma formada por más de 500 organizaciones sociales y no gubernamentales (Coordinadora de ONG para el Desarrollo, Oxfam, Médicos del Mundo, Greenpeace o Save the Children, entre otras), valoran positivamente las medidas de empleo, protección social y fiscalidad que contiene el pacto de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos. Según destacaron en un comunicado, el acuerdo “contribuirá a una sociedad más justa y sostenible“. Consideran que, de cumplirse, el pacto contribuirá a reducir notablemente la creciente brecha entre ricos y pobres.

Consideran positivas las  medidas fiscales acordadas: la lucha contra los paraísos fiscales, el compromiso por una fiscalidad internacional más justa y el incremento del tipo efectivo de las grandes empresas al 15%. Destacan también las medidas para reducir la precariedad laboral y creen que tendrán impacto sobre todo en las mujeres. El compromiso de derogación de la llamada Ley Mordaza es esperanzador

Uno de los principales retos del nuevo Gobierno de Progreso es sacar adelante sus medidas, de manera que puedan lograr una estabilidad parlamentaria que garantice la aprobación de las principales medidas del acuerdo. Para saber si el cambio de discurso lleva aparejado un cambio real, habrá que esperar a conocer detalles de cada una de las medidas, ver cómo quedan dibujadas tras su trámite parlamentario y, sobre todo, saber cómo se reflejan en los Presupuestos Generales del Estado.

Ahora, tanto Iglesias como Sánchez deberán validar una dinámica de trabajo que demuestre la utilidad del Gobierno de Coalición, una fórmula interiorizada en otros países de Europa pero que en España es inédita en la historia reciente.

Sánchez espera abrir la legislatura del entendimiento y del diálogo en lo social, lo territorial y lo generacional. Por ello, hizo un llamamiento a abandonar la crispación, los vetos y la discordia. Indicó que quiere un Gobierno que sea “activo, ejecutivo y resolutivo” y con claros valores progresistas, marcándose cinco objetivos: afianzar el crecimiento y el empleo, abordar el conflicto territorial, la justicia social, la transformación digital y la plena igualdad de la mujer.

El Gobierno de Coalición, según los acuerdos firmados, comparte la importancia de asumir el compromiso en defensa de la libertad, la tolerancia y el respeto a los valores democráticos como guía de acción del Gobierno, de acuerdo con lo que representa la mejor tradición europea. Por ello, los ejes prioritarios de actuación han de centrarse en dar respuesta a los principales retos que tiene ante sí la sociedad española.

Autor: Victor Arrogante

Gobierno legítimo

FUENTE: https://elpais.com/elpais/2020/01/07/opinion/1578421273_191989.html

7 ENE 2020 – 20:33 CET

investidura pedro sanchez
Pedro Sánchez posa junto a Pablo Iglesias tras el debate de investidura. ULY MARTIN EL PAÍS

El Congreso invistió este martes a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España. Sánchez revalida así su mandato al frente del Ejecutivo, al que llegó tras prosperar una moción de censura contra Mariano Rajoy, a raíz de que el Partido Popular fuera condenado por corrupción. Las mismas fuerzas que entonces le acusaron de acceder ilegítimamente al poder vuelven a hacerlo ahora que ha ganado las elecciones y ha conformado una mayoría, presentando posiciones políticas de parte como si fueran imperativos constitucionales y relativizando la gravedad de las acusaciones que vierten. Declarar ilegítimo a un Gobierno formado a partir del voto de los ciudadanos y a través del procedimiento previsto por la Constitución es, en sentido contrario, declarar legítima cualquier forma de oposición, incluyendo la coacción a los diputados de la mayoría.

EDITORIALES ANTERIORES

Horizonte posible

Última ocasión

Los cuatro años de parálisis padecidos por el país han demostrado que existe una situación más estéril que la de los Gobiernos en minoría, y es la de los Gobiernos en funciones. La obtusa resistencia de los grupos parlamentarios a cumplir con sus deberes más inexcusables, como formar un Gobierno a partir de un Parlamento elegido o articular mayorías para aprobar leyes, ha instalado el sistema constitucional en el peligroso territorio de la excepcionalidad. Los Presupuestos están prorrogados, el mandato de órganos esenciales para el funcionamiento del Estado ha expirado y el decreto ley se ha convertido en un instrumento ordinario de Gobierno. La investidura de Sánchez ofrece una tímida oportunidad para emprender el regreso a la normalidad, alejando al país del abismo político e institucional al que no puede seguir asomado por más tiempo. Para no dilapidarla, es necesario que la oposición asuma que su tarea no consiste en propalar juicios de intenciones para rasgarse farisaicamente las vestiduras a la espera de réditos electorales obtenidos a cualquier precio, sino en controlar las acciones del Gobierno y en ofrecer alternativas.

El nuevo Ejecutivo que Pedro Sánchez presidirá y en el que Unidas Podemos dispondrá de una vicepresidencia y de cuatro ministerios nace políticamente débil, lo que lo obligará a una acción institucionalmente irreprochable para no quedar a merced de algunas de las fuerzas que se han puesto de su lado, ni tampoco de los excesos de una oposición que se dice dispuesta a borrar la frontera entre el debate en el Parlamento y la vociferación desde las calles. Nada exige rendirse a los augurios pesimistas acerca del desarrollo de esta legislatura, como tampoco dejarse seducir por optimismos infundados. Lo importante es que a partir de este momento el futuro depende exclusivamente de las decisiones que adopten los partidos, porque no existe ninguna maldición metafísica por la que España esté condenada a dividirse en dos bandos y a destruir cíclicamente lo construido entre todos. En la hora actual, la responsabilidad de los representantes de los ciudadanos no se refiere al éxito o al fracaso de un Gobierno, puesto que, en democracia, siempre puede dejar paso a otro distinto, sino a los de un país y sus instituciones democráticas para resolver los graves problemas aplazados.

No existe ninguna maldición metafísica por la que España esté condenada a dividirse en dos bandos

La crisis económica de 2008 dejó huellas dramáticas en la vida de muchos ciudadanos, coincidiendo con las dificultades económicas del Estado para mantener los niveles de solidaridad. De acuerdo con el programa que ha obtenido la confianza del Parlamento, el Gobierno de Sánchez prestará atención preferente a esos ciudadanos a los que la recesión privó de sus hogares, de sus empleos, de la posibilidad de ofrecer una vida digna a sus hijos y, más aún, de la certeza de que, para la Constitución de 1978, la condición de ciudadano y de compatriota significa más que agitar banderas y reverenciar mitos históricos. Precisamente porque acierta al establecer la corrección de la desigualdad como prioridad, es importante que el nuevo Gobierno tome en consideración el impacto presupuestario de las medidas que adopte, así como los instrumentos para financiarlas, evitando una desproporción incontrolable entre gastos e ingresos. Una reforma fiscal que haga viables los objetivos sociales fijados respetando los compromisos europeos adquiridos exige más que subir selectivamente dos impuestos. De la misma forma que el resto de las reformas económicas recogidas en el pacto entre el Partido Socialista y Unidas Podemos, desde las referidas a la transición ecológica hasta las que conciernen al futuro de las pensiones, el salario mínimo o la reforma laboral, podrían quedar comprometidas si se anteponen los efectos propagandísticos a la solvencia técnica.

La abstención de Esquerra Republicana ha sido decisiva para que la investidura de Pedro Sánchez pudiese prosperar, bajo el compromiso de abordar la crisis territorial en Cataluña dentro de la Constitución. Pese a todo, los portavoces de ERC no renunciaron a compatibilizar en el debate elementos de distensión con signos de desprecio hacia el acto en el que estaban participando. Esta doble cara dice menos de la fuerza de ERC en el Congreso que de su debilidad en Cataluña, y no porque sea todavía incierto el desenlace de la lucha electoral por la hegemonía dentro del campo independentista, en la que parece llevar la delantera. Los líderes republicanos que han apoyado pactar con el Partido Socialista lo han hecho porque saben que tarde o temprano el independentismo tendrá que responder ante sus electores de haber emprendido un camino que, como el de la unilateralidad y las vías de hecho, está condenado al fracaso, y que solo ofrece avanzar en círculos para disimular la inmovilidad. La transparencia en las negociaciones es, en cualquier caso, inexcusable, como también el respeto a las instituciones, comenzando por la figura del jefe del Estado.

Las dificultades para ejercer el poder por parte de un Gobierno en minoría como el que presidirá Pedro Sánchez no le exime de ejercer la autoridad, evitando adoptar a solas decisiones que requieran el concurso de la oposición y haciéndole pagar el coste político por faltar a los más elementales deberes de Estado, si llegara el caso. Lejos de debilitar a Pedro Sánchez y a su nuevo Gobierno, esa contención institucional podría traducirse en la fuerza política que la aritmética parlamentaria les ha negado.

EDITORIAL DE EL PAIS

Solvencia del sistema fiscal y sostenibilidad del Estado del bienestar por Guillem López Casasnovas

Fuente: https://www.elperiodico.com/es/opinion/20191028/articulo-guillem-lopez-casasnovas-solvencia-del-sistema-fiscal-y-sostenibilidad-del-estado-del-bienestar-7704808

La sostenibilidad es un concepto eminentemente político. Depende de la financiación que la sociedad esté dispuesta a dedicarle. Es opinable la presión fiscal que una economía puede soportar. Depende de muchas cosas. También del retorno de los servicios públicos -sus efectos en la creación de renta y riqueza, y así de nuevas bases imponibles-, el contexto internacional en el que la economía compita, el peso de la fiscalidad en el escandallo de costes y la orientación productiva que tiene la economía (los servicios lo soportan mejor que los bienes comercializables).

Más interesante es la ‘solvencia’ de un sistema fiscal, en el sentido de los resortes con los que cuenta la intervención pública para hacer frente a retos económicos y sociales cambiantes. Solventar problemas requiere una mirada amplia: conocer bien la incidencia fiscal y el grado de capitalización de cada actuación financiera o real, mantener una perspectiva de equilibrio general de la economía por las interdependencias que provoca, de un presupuesto equilibrado a las finanzas públicas -ya que nada es a cambio de nada-, a lo largo del ciclo vital ‘inter’ e ‘intra’ generacionalmente de los individuos…

La vía de los impuestos o las tasas

Solventar retos fiscales como el de la sostenibilidad del Estado del bienestar requiere poner el radar en qué parte de las prestaciones se devenga desde la financiación contributiva y en qué de la no contributiva, en la financiación que tiene lógica que vaya a cargo del contribuyente o del usuario. Requiere el conocimiento de la técnica fiscal de actuaciones por la vía de los impuestos o las tasas; de las deducciones fiscales o de los gastos equivalentes; de la financiación ordinaria o extraordinaria. Y finalmente, si la opción de respuesta solvente es la impositiva, no ignorar el exceso de gravamen (la distorsión sobre la eficiencia económica) ligada a cada categoría impositiva, ni el efecto sobre la equidad. De ahí la importancia de valorar los aspectos de bienestar de la imposición cuando se habla del bienestar derivable de nuevo gasto social.

Un aspecto nada despreciable de la nueva fiscalidad solvente para el sostenimiento del Estado de bienestar debe tener base medioambiental y contemplar los aspectos que afectan a los estilos de vida. Y esto no tanto por su capacidad recaudatoria como por su carácter de doble dividendo: de recaudación a cargo del usuario si la demanda se mantiene, o sin generación de ingresos pero ahorrando gasto y mejorando bienestar si cede. Hay que repensar la fiscalidad de todos aquellos patrimonios empresariales no afectados a la actividad societaria. El diferente tratamiento que reciben debido a que gravar beneficios permite encajar deducciones, frente al gravamen de los ingresos de las personas físicas que recoge con dificultad los beneficios en especie que se derivan de la utilización de parte de aquel patrimonio societario, es fuente de inequidades. El impuesto serviría para dinamizar la economía, desincentivando el amansamiento de beneficios y grabando ‘en origen’ aquel patrimonio no afecto a la actividad empresarial.

El impuesto de sucesiones tiene un papel indiscutible, incluso desde posiciones liberales, en toda sociedad que se quiera más justa y meritocrática. Debe gravar incrementos de capacidad económica por renta no ganada. Eximir el primer parentesco puede no ser así suficiente. Hay que sacar deducciones y exenciones supuestamente reparadoras de arbitrariedades que permiten la elusión fiscal que hacen que pague el impuesto quien no debería, ofreciendo un gran argumento a los abolicionistas.

Tópicos sobre fiscalidad y Estado del bienestar

Escribo esto cansado de oír tópicos sobre fiscalidad y Estado del bienestar y con el peligro de unas nuevas elecciones que todo lo agraven, a la hora de ver quién la dice más gorda. Propuestas sociales que no concretan cómo se financiarán, bajadas de impuestos sin especificar qué gasto y para quién se reducirá, dar por hecho que todo gasto social financiado con impuestos es progresiva fiscalmente. También aburre escuchar que hay que aumentar la presión fiscal, pero la de los demás, aceptar políticas de gastar primero y ya veremos después cómo lo vamos a pagar, desde el ‘mantra’ de reducir el fraude fiscal -como si esto fuera una opción y no una obligación-, que querrá decir al final que va a cargo del déficit y deuda, aunque implicando a generaciones futuras. O a suponer que siempre un pago de contribuyente es mejor que la contribución del usuario.

En definitiva, sin hacer un esfuerzo de rediseño tributario, nuestra protección social no podrá hacer frente de manera solvente a las necesidades del bienestar de la gente.

10N, Elecciones Made in Spain

Fuente: http://multiforo.eu/Colaboraciones/2019/10NEleccionesGeneralesMadeInSpain.htm

En cuatro años las españolas y españoles hemos celebrado elecciones generales en diciembre de 2015, junio de 2016, abril de 2019 y ahora, la cuarta vez, siete meses después. Esta situación pone al Sistema al borde de convertirse en fallido…

Nos han convocado a elecciones generales para el próximo 10 de noviembre, cuya precampaña está siendo bronca y no lo será menos la campaña, con España en el punto de mira con fondo en Catalunya. El Gobierno confía en que la gestión que haga sobre la crisis catalana, será determinante para los resultados. De otra parte, la pugna electoral entre el PP y Cs, elimina, de momento, cualquier colaboración con Pedro Sánchez.

En España, el poder solo respeta la ley cuando se aplica a la clase menos favorecida, y solo respeta la institucionalidad cuando la gente vota a las opciones del poder; por eso se repiten las elecciones. Para el poder, la ciudadanía votó mal el 28 de Abril. En cuatro años hemos celebrado elecciones generales en diciembre de 2015, junio de 2016, abril de 2019 y ahora, la cuarta vez, siete meses después. Esta situación pone al Sistema al borde de convertirse en fallido. El régimen político vigente, oligarquía de partidos, cumple pocos requisitos para que sea considerado un sistema plenamente democrático. Para cumplir con los requisitos mínimos, es necesario abrir un proceso constituyente por una nueva Constitución, que sustituya a la actual por su procedencia histórica y por la monarquía franquista que representa.

El presidente del Gobierno en funciones, con un discurso en clave preelectoral, culpó a PP, Cs y Unidas Podemos del estancamiento y bloqueo. Sánchez, sin asumir ningún tipo de responsabilidad, carga duramente contra UP acusándoles de no haber posibilitado un gobierno progresista, mientras que Iglesias ha calificado de “error histórico” rechazar el gobierno en coalición con su partido y asumir la repetición de comicios.

Gobierno y partidos convierten los disturbios en Catalunya, tras la sentencia del procès, en munición electoral. Entre las luces cortas y la mirada larga, el Gobierno eligió las primeras; Catalunya como tentación estratégica, para que el electorado corone a Pedro Sánchez adalid de la estabilidad en medio de las reivindicaciones soberanistas. De los partidos autodenominados constitucionalistas españolistas, cuatro han elegido España, como lema para sus mensajes. El partido del presidente del Gobierno en funciones, elige “Ahora, España”, slogan que suena más a 1492 que a la España actual, pretendiendo disputar el voto a la derecha, pese a que los sondeos publicados muestran una tendencia de estancamiento a la baja.

Por el contrario, los populares de Casado, con un tono de voz moderado, pero con mensajes incendiarios, exigiendo mano dura en Catalunya, están en posición de alza, en votos y escaños, lo que demuestra que en la competición de españolismo y anti independentismo gana la derecha, ahora con su lema “¿Izquierda o Derecha? España; por todo lo que nos une“, que suena a lo más rancio del nacionalsindicalismo.

Ciudadanos, según las últimas encuestas, se hunde con un Albert Rivera al borde un ataque de nervios, una Arrimadas difuminada y una Lorena que tiene el libro de los insultos de cabecera. La formación naranja perdería treinta escaños y quedaría en quinto lugar. El lema españolista de Cs es: “España en Marcha”, que suena a la interjección que emplea el ejercito −¡ar! −, como orden de cumplimiento inmediato. La pérdida del número de votantes sería histórico, por su continuo cambio de orientación, táctica y estrategia, con una durísima oposición a Pedro Sánchez, al que acusa de formar una banda con los independentistas para traicionar a España.

Del partido de Abascal y Smiht, poco quiero ni hablar, por su discurso de enfrentamiento y guerra civil. Su slogan españolista “España siempre” suena al más rancio franquismo, pidiendo al Gobierno en funciones que declare el estado de alarma, excepción y sitio en Catalunya. Las encuestas prevén un nuevo reforzamiento de la ultraderecha española, que se colocaría como cuarta fuerza en el Congreso.

Podemos mantiene desde 2015 que la receta contra la crisis catalana es el diálogo y un referéndum pactado, una propuesta que lo diferencia del resto de partidos de ámbito estatal y que les puede pasar factura el 10N si el electorado se instala en lo pasional. “En esta campaña solamente se va a hablar de dos cosas: de Cataluña y de la momia“, decía Pablo Iglesias, asumiendo que, junto a la exhumación de Franco, estas elecciones van a estar marcadas por la sentencia del “procès”, la respuesta independentista y los disturbios en Barcelona. Según proyección realizada a partir de las últimas encuestas, Unidas Podemos sería la tercera fuerza con un 12,7% de los votos, más de punto y medio por debajo del 28A, que se irían a la formación traidora, Más País (como Más España, pero sin decirlo), que obtendría el 4,8% de los votos.

Permítanme que me pare en Unidas Podemos, que es la única formación que habla de otras cuestiones, más allá de ¡España!, y sí de los españoles y españolas. La dirección de Unidas Podemos, en la presentación de su Programa Electoral, exigen el cumplimiento de los artículos sociales de la Constitución frente a “quienes solo conocen el 155”. Iglesias ha defendido el “artículo 128 que dice que la riqueza del país estará subordinada al interés general”. De otra parte, puesto que los indicadores económicos prevén una nueva posible crisis, y dado que tanto PSOE como PP quieren responder a esa situación “gobernando juntos”, la garantía para que la preferencia de “los poderes oligárquicos” no se dé, es que Unidas Podemos esté fuerte en las elecciones.

Las razones que llevaron al 15M a la calle y al nacimiento de Podemos siguen intactas. Hoy en día, en España hay muchos derechos de las personas que no se respetan: el derecho a un trabajo digno y estable, el derecho a una pensión suficiente, el derecho a una vivienda asequible o el derecho a una sanidad pública de calidad. Hay, al mismo tiempo, retos de país, que son también grandes oportunidades de futuro, que siguen pendientes: una verdadera transición ecológica, una revolución en la economía de los cuidados, acabar con el machismo estructural y sus violencias o revertir la despoblación en la España vaciada; Unidas Podemos apuesta por dar respuesta a estas situaciones.

El programa presentado por Unidas Podemos es, de hecho, todo lo contrario a lo que hicieron PSOE y PP después de 2008. Es un paquete de medidas que concreta lo que cada vez es un consenso más amplio entre los economistas. Para afrontar las crisis, hace falta mejorar los salarios y los derechos sociales (por decencia, pero también para mantener fuerte el consumo interno); y el Estado tiene que empujar con inversión pública en sectores estratégicos: la innovación y la creación de empleo. Esto solo se puede hacer recortando los privilegios fiscales de la banca, de las grandes corporaciones y de las grandes fortunas, a la vez que se reduce la presión impositiva sobre trabajadores y trabajadoras, autónomos y pymes, para así aumentar los ingresos del Estado.

En las elecciones del 10 de noviembre, hay que elegir adónde vamos y el camino se bifurca en dos futuros muy distintos. En uno, está el antiguo bipartidismo que se fortalece, donde los derechos de las personas se siguen violando y los retos de país siguen pendientes. Al final de ese camino, cuando llega la nueva crisis, el Gobierno hará lo mismo que hicieron PSOE y PP en la última: austeridad, recortes y apretarse el cinturón para los de abajo. Lo llamaron crisis y la mayoría de la sociedad sufrió retrocesos, aumentando el número de millonarios y los beneficios de las grandes corporaciones crecieron.

En el otro camino, no se cumplirán los planes de los poderosos y de los partidos que trabajan para ellos. Al final del segundo camino, los españoles habremos recuperado parte de nuestros derechos, y la vida de las personas será un poco más segura y estable. Los retos y las oportunidades del futuro será lo que jóvenes, mujeres, pensionistas y habitantes de la España despoblada han puesto encima de la mesa en las calles.

Por cierto, la diferencia entre los dos caminos es muy sencilla: en el segundo está Unidas Podemos en el Gobierno; en el primero, no.

Por un Gobierno de progreso ya

Fuente:

https://www.eldiario.es/tribunaabierta/MANIFIESTO-Gobierno-progreso_6_921867820.html

Las elecciones de abril abrieron la posibilidad de que una mayoría progresista pudiera entenderse para gobernar de forma conjunta. La ciudadanía se movilizó de forma masiva para mandar un mensaje claro:  No queremos a la extrema derecha cerca de los mandos del Estado.

Pero el entusiasmo generado tras las elecciones se está disipando ante la dificultad de PSOE Y UP de ponerse de acuerdo en la negociación de gobierno.

Los problemas de millones de personas no se detienen a la espera de que los partidos hagan su trabajo.

Somos muchos quienes estamos preocupadas y preocupados por los desahucios que no cesan, por la precariedad laboral, por el precio del alquiler, por la pobreza infantil, por la ley mordaza y sus limitaciones a la libertad de expresión y creación, por la brecha salarial entre hombres y mujeres, por la violencia de género, por la crisis social y ecológica, por la creciente desigualdad entre quienes más tienen y quienes tienen menos, por los derechos LGTBI, por la cultura, la sanidad y la educación y por las crisis territoriales.

Somos muchos quienes creemos que es urgente ponerse a trabajar YA por el país y sus gentes.

La ciudadanía expresó a través de sus votos un mensaje claro que obligaba a los partidos a entenderse. Nadie obtuvo mayoría suficiente como para gobernar en solitario y encuestas posteriores insisten en que la gente prefiere que haya acuerdos entre progresistas.  Es el momento de pactar, entenderse, ponerse de acuerdo. Es el momento de hacer política para la ciudadanía.

Quienes firmamos esta carta pública expresamos nuestra profunda preocupación ante las dificultades que se han presentado para dar curso a este mandato popular, urgente y necesario.

Más de dos meses después de los comicios, y ya fijada la fecha para el debate de investidura, aún no se vislumbra un acuerdo de gobierno entre las dos principales fuerzas de la izquierda española. La amenaza de una repetición electoral pone en evidencia el limitado avance de las negociaciones.

¿Por qué asumir el enorme riesgo de unas nuevas elecciones que podrían revertir el progreso democrático alcanzado en abril y abrir la puerta a la extrema derecha? No existe ningún bloqueo numérico ni ningún empate catastrófico que justifique poner sobre la mesa nuevos comicios. No hay ningún argumento razonable que valide la renuncia a gestionar el resultado de unas elecciones que han abierto la posibilidad a un gobierno que amplíe derechos construyendo nuevos horizontes de igualdad y justicia social.

Firmamos esta carta pública como ciudadanas y ciudadanos preocupados por el bien común.

Así, instamos a las dos grandes organizaciones progresistas de nuestro país, PSOE y Unidas Podemos, a que inicien de una vez por todas, con seriedad, generosidad y altura de miras, desde el reconocimiento y respeto mutuos, la negociación de este gobierno plural progresista por el que votó la ciudadanía española en abril. No queda ya tiempo. El futuro de nuestra democracia nos lo exige.

Listado de firmantes

Javier Bardem, actor

Almudena Grandes, escritora

Aitana Sánchez Gijón, actriz

Pilar del Río, periodista y presidenta de la fundación Saramago

Manuel Rivas, escritor

Bob Pop, colaborador de TV, escritor

María Rozalen, cantante y autora

Pedro Guerra, cantautor

Antonio De la Torre, actor

Zahara, cantante y compositora

Jesús Maraña, periodista

Javier Valenzuela, periodista

Carlos Bardem, actor y escritor

Alberto San Juan, actor

Tristan Ulloa, actor

Lucia Etxevarría, escritora

Icíar Bollain, directora de cine

Pilar Bardem, actriz

Melany Olivares, actriz

Luis García Montero, escritor

Achero Mañas, director de cine

Guillem Martínez, escritor y periodista

Sergio Peris Mencheta, actor 

Isaac Rosa, escritor

Manuel Gómez Pereira, cineasta

Javier Gutiérrez, actor

Benjamín Prado, escritor

Guillermo Galván, músico

Azucena Rodríguez, cineasta

Javier Gallego Crudo, periodista

Juan Diego, actor

Juan Diego Botto, actor

Alberto Amman, actor

Cristina Fallarás, periodista y escritora

Montxo Armendariz, director de cine

Puy Oria, productora de cine

Olga Rodríguez, periodista y escritora

Fernando Berlín, periodista

Rosa María Artal, periodista

Emilio Gutiérrez Caba, actor

Rosana Torres, periodista

Miguel Mora , periodista

Ana Pardo de Vera, periodista 

Patricia López, periodista

Ismael Serrano, músico

Charo López, actriz

Justa Montero, activista feminista 

Emma Suárez, actriz

Juan José Téllez, escritor y periodista

Santiago Auserón, músico

Pascual Serrano, periodista

José Luis Gómez, director de teatro y académico de la RAE

Miguel del Arco, director teatro

Lluís Pasqual, director de teatro

Miguel Rellán, actor

Pablo Messiez, dramaturgo y director

Mercedes Sampietro, actriz

Marta Sanz, escritora

Beatriz de la Gándara, productora

Juan Margallo, dramaturgo, director y actor

Juan Torres López, economista

Víctor García León, director de cine

Carlos Berzosa, economista

Petra Martínez, actriz

Chus Gutiérrez, cineasta

Gloria Muñoz, actriz

Rubén Ochandiano, actor

Fermín Cabal, dramaturgo

Chato Galante, activista

Almudena Carracedo, cineasta

Javier Ruibal, cantautor

Adoración Guaman, profesora de Derecho del trabajo

Tito Muñoz, escritor y creativo publicitario

Jonathan Pocoví, músico y autor

Alexis Díaz-Pimienta, escritor, repentista, investigador y docente

Stewart Mundini, poeta

Susana Hornos, actriz

Antonio Romera “Chipi”

Mónica Andrade, periodista

Vanessa Jiménez, periodista

Magda Mora, profesora

Pura Francisco, periodista jubilada

Steven Forti, historiador

Xose Manuel Pereiro, periodista

Marina Sáenz, catedrática y activista Trans

Pedripol, viñetista

Gorka Castillo, periodista

Rosa Pereda, periodista

Marcos Ricardo Barnatán, escritor

Amanda Andrades, periodista

Antonio Tena, catedrático

Ritama Muñoz Rojas, escritora

Javier Divisa, periodista

Emilio de la Peña, periodista

Luis Felipe torrente, periodista

Maria Jose Pastor, profesora

Samuel y Sara Echebarria, estudiantes

Isabel Camacho, periodista

José Luis Villacañas, catedrático de Filosofía

Xandru Fernández

Pedro Olalla

Marina Lobo, periodista

Enric Bonet

Guillermo Fernández

Carmen de la Ossa, profesora

Pilar Ruiz, escritora y cineasta

Bruno Estrada, economista

Sara Illan, actriz

Paloma de Villota, productora

Cristina Andreu, cineasta

Javier Gancedo, guionista

Luis Suárez, urbanista

María Teresa Sempere López, limpiadora

Ainhoa Pernaute Pérez, periodista

Irene Crespo Cortés, periodista

Andrea Jaurrieta, directora

Teresa Font, montadora

Ana Lozano, maquilladora

Manuel Morón, actor

Pablo Zumarraga, montador de cine

Ramón Senent, equipo informativos TVE

Aitor Zumarraga, estudiante Ciencias Políticas

Gloria Zumarraga, filóloga

Mar Andreu Cuevas, educadora 

ura Francisco, periodista jubilada

Carmen Peire, escritora

Teresa Fernández Ramos, economista

Carlos Olalla, actor

Luz Olier, actriz

Alfredo Manuel Martin Mugica, actor

Rafaela Monica Gutiérrez Cano, actriz

Jose Pascual Hervas, actor

Pablo Telatko, trabajador Once

Jorge J Montes Salguero, profesor de universidad

Luisa Gavasa, actriz

Jose Taboada Valdes, arquitecto

Maria Sol Gómez Arteaga, trabajadora social

Elena Vazquez Minguela,

Solange Maria Voiry, pre jubilada

Jaime Ruiz, docente

Enrique Simon, actor

Esther García Rodríguez, cineasta

María Luz Megido Alonso

Pepa Farre, artesana

Rosana Pastor, actriz

Carmen Peris Legaz, directora de producción

Javier Moran Seijas, maestro y músico

Marcelo Mendes, Profesor Universidad Complutense

Victor Abundancia,

M Rosario Cáceres Misa

Alba Canton López, periodista

Laura Repullo, consultora

Ana Fernández Vazquez

Eva Bernalte Sánchez

Juan Calot Paso

Jose Luis Sayago Ayuso, actor, guionista, director

Jose Manuel Sánchez Mesejo, jubilado

Maria Concepcion Sánchez Cambeses

Antonio Galvez Albero, actor

Osman Vega, editor

Miguel Angel Almodovar, sociologo

Antonio Xufre, jubilado

Oscar Suarez Fernández, desempleado

Juan Porta Pequeno, parado de larga duración

Dionisio Fernández Diaz, jubilado

Terry Lee Daymont, jubilada

Berta Ojea, actriz

Silvia Cartana Ortega, actriz

Gloria Rodríguez Gallego, actriz

Yolanda Alvarez Ulloa, actriz

Laura Mercedes Cepeda,

Jose Manuel Varela

Miguel Rollon, poeta

Marina Ortiz Lenoir-Grand, directora de producción

Africa Gonzalbes Boja, actriz

Rosa Estevez Ramos,

Monica Gómez Leiva

Miguel Angel Alcantara, productor teatral

Leonor Lara

Paloma Calzada Sánchez

Angel cardo Flores, Ingerniero informático

Ana Parrado Rojas

Fernando López Sánchez

Victoria Pérez Mora

Mari Carmen García Marina

Yolanda Claros Torres, maestra

Olga Ortiz Hedesa, jubilada

Pepa Terron Canton, pensionista

Pilar Gómez Gómez, inspectora educación

Nina Blanco Huertas, enfermera jubilada

Vicenta Pérez ferrando, jubilada

Maria Antonia Luque Ruiz

Vicen García, jubilada

Alberto Vazquez Minguela

Edurne Gonzalez, recepcionista

Guillermo González Anton

Nieves Martínez Pinero, auxiliar administrativo

Jose Antonio García Uceda, jubilado ensenanza

Eduardo G. Anton

Marcelo Mendes, Doctor en Psicologia, profesor de la Complutense

Victor Abundancia, aka Victor Coyote, musico de artista

Julia de Castro, actriz y cantante

Grupo De la Purisima

Jorge Valverde, poeta

Carlos Rivera Lauria, artista plástico

Abel Azcona, artista plástico

Jose Abajo Izquierdo, artista plástico

Alfredo Llopico, gestor cultural y comisario de la Fundacion Caixa Castellon

Lula Gómez, realizadora directora de la academia de animacion de Barcelona

Juan Martin, fotografo de moda

Enrique Alcides, actor

Patricia Soley Beltran, sociologa y Premio Herralde de ensayo

Daniel Pascual Redondo, director adjunto del Centro Nacional de Danza

Hector Salud Eckerdt, director de arte y gestor cultural

Gema Hassen Bey, doble medallista paralimpica y activista LGTBI

Nani Castaneda, musico, grupo Ninos Mutantes

Artículo de El Periódico “Un otoño turbulenta, por Joan Tapias”

www.elperiodico.com/es/opinion/20190831/articulo-joan-tapia-un-otono-turbulento-boris-johnson-salvini-investidura-espanola-7613339

Nadie sabe qué va a pasar en el cuatrimestre que empieza, pero seguro que va a ser complicado y turbulento. Hay inputs negativos, también positivos pero bastantes menos. El pesimismo radical es, pues, precipitado.

La presidencia de Trump del ‘America first’ y la pulsión proteccionista amenaza el orden político y económico mundial. Lo dio a entender la semana pasada el presidente de la Reserva Federal americana, Jerome Powell, al decir que los bancos centrales no tienen la receta para corregir los efectos negativos de las guerras comerciales. Consecuencia: Trump tuiteó que no sabía si el gran enemigo de América era el presidente chino o Powell, al que él mismo eligió para presidir la Fed y que no ha sido sumiso. Cuesta pensar que, con este patriarca, el mundo pueda rodar bien.

Pero el pasado fin de semana la reunión anual del G-7, relevante en la gobernanza mundial, fue mejor de lo esperado. Trump rebajó su discurso contra China, Macron consiguió suavizar algo las tensiones y no acabó como el rosario de la aurora del año pasado en Canadá. Quizá Trump se desdiga –la incoherencia es su seña de identidad– pero no quiso romper la porcelana del G-7 que, aunque tiene serios problemas –la ausencia de Rusia y China– ayuda a encauzar crisis. ¿Cree que el G-7 del 2020 (en Florida) puede servirle en su campaña presidencial?

El ‘brexit’ definitivo

Biarritz también ha puesto de relieve que Europa sigue y que Macron puede ser una voz respetada, junto a la cancillera Merkel que está en su última etapa. Pero su retirada y la posible recesión alemana por la caída de las exportaciones (el 47% de su PIB) no son buenas noticias. Alemania es la locomotora de Europa y Merkel una europeísta convencida. Por eso preocupan las elecciones de este domingo en dos ‘landers’ del Este –Sajonia y Brandenburgo– pues en ambos la ultraderechista y antieuropeista Alternativa por Alemania puede ser la primera o la segunda fuerza, desplazando a la CDU y al SPD.

Asusta el fundamentalismo de Boris Johnson y también, aunque menos, las elecciones de mañana en el este de Alemania

Pero lo más inminente y aparatoso es la apuesta de Boris Johnson por el ‘brexit’ definitivo, aunque sea sin acuerdo, el 31 de octubre lo que tendría graves efectos económicos. El nacionalismo primitivo del conservador Johnson pesa más que los intereses del mundo económico y financiero y le incita incluso a violentar las normas en el país que fue la cuna del parlamentarismo. Que en Gran Bretaña tenga tanto empuje el nacionalismo populista y de ribetes autoritarios –en parte por la extravagancia de la izquierda laborista de Jeremy Corbyn– da que pensar. 

Y la salida de Gran Bretaña, cuando se acabe de estrenar la nueva Comisión de Bruselas, sería una potente pastilla depresiva para la UE. Salvo que una difícil alianza de laboristas, liberales, verdes, nacionalistas escoceses y conservadores moderados logre parar los pies a Johnson, que admira a Churchill, pero puede lograr todo lo contrario. Churchill salvó a Inglaterra y a Europa. Johnson puede desmantelarlas. 

Pero la pulmonía alemana y el cáncer inglés tienen contrapunto italiano. Allí el extremista Salvini, que quería forzar elecciones anticipadas para obtener «plenos poderes» a lo Mussolini, ha sido frenado por un nada fácil pacto de los populistas izquierdosos de 5 Estrellas (con muchos más votos y menos venezolanos que Podemos) y la izquierda clásica socialdemócrata. Que en Italia el populismo antieuropeo de Salvini pierda no compensa lo otro… pero algo recompone.

En este contexto la situación española, con una economía que crece, pero se va a desacelerar y con una posible parálisis política si tienen que repetirse elecciones, no es alentadora. ¿Se van a tener que repetir? Con un PSOE sin alternativa pero con solo 123 escaños, un Rivera que transita del liberalismo al fundamentalismo antisanchista, un Pablo Iglesias que no mira ni a Portugal ni a Dinamarca sino a la vicepresidencia, y un PP que cree que lo del PSOE con Rajoy del 2016 no es moneda de curso legal, es bastante probable.

Falta de responsabilidad

Alguien me asegura que en la península falta responsabilidad por todas partes menos por una, Urkullu. Pero el PNV es pequeño y no se puede votar ni en Madrid ni en Barcelona. Exageran, pero es cierto que el lendakari estuvo más presto a investir a Rajoy que el PSOE. Y ahora a Pedro Sánchez que el PP. Sorprendente.

Y la parálisis de Madrid envenena Catalunya. En plena campaña electoral –si se repiten– llegará la sentencia del Supremo contra los dirigentes independentistas. ¿Tendrá que administrarla un Gobierno en funciones? Aunque en Washington el patriarca fuera otro, aquí el otoño sería turbulento. 

JOAN TAPIAS (El Periodico de Catalunya)

¿Se avecina una nueva crisis mundial diez años después de la quiebra de Lehman Brothers?

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/crisis-mundial-quiebra-Lehman-Brothers/20181015121514156537.html

Hace pocas fechas se cumplió el décimo aniversario de la quiebra de Lehman Brothers, que provocó un auténtico terremoto en las finanzas mundiales, y por ende, en todo el sistema económico mundial, que supuso la pérdida de una gran cantidad de puestos de trabajo. Pasado todo este tiempo, hay muchos expertos que pronostican una nueva crisis mundial de consecuencias peores que la de hace 10 años, y todo esto debido a que no hemos aprendido la lección:

  1. La Banca sigue siendo un gran negocio de unos pocos basado en una gran ruleta de casino, que cuando las apuestas salen mal, quien paga es el resto de la ciudadanía
  2. La desigualdad ha aumentado en estos años de forma exponencial por causa del desempleo y la precariedad del empleo, situación que al final nos lleva al desastre financiero.
  3. Nuestro sistema político está manipulado por las grandes corporaciones y las élites económicas mundiales al tener “secuestrada” la democracia en forma de totalitarismo invertido, tal y como lo definió el profesor Sheldon S. Wolin.

A todo esto, hay que añadir que nuestro mundo cambia, cada vez es más complejo, más abstracto y más global, y hace que nos sintamos a la deriva sin comprender lo que realmente sucede.

La humanidad se enfrenta a diversos retos

  1. No podemos seguir el ritmo de depredación de los recursos de nuestro planeta. En poco menos de 200 años nos hemos consumido la mayor parte de lo que a la Tierra le ha costado generar a lo largo de millones de años. Esto nos obliga a plantearnos un nuevo concepto de prosperidad y cuestionarnos los actuales modelos productivos y de consumo.
  2. Desde lo social, nos enfrentamos a un envejecimiento progresivo de la sociedad y al fenómeno de las migraciones. Además, han surgido nuevos conflictos que no están vinculados a cuestiones de clase, pero que afectan a otras desigualdades, como, por ejemplo, la situación de subordinación que siguen sufriendo las mujeres.
  3. La transformación del mundo del trabajo por los avances tecnológicos hace necesario repensar el trabajo más allá del empleo, desde otra racionalidad, una que contemple la utilidad de otro modo más allá del beneficio económico, que entienda que la noción de actividad no siempre es sinónimo de trabajo remunerado, y nos haga pasar del derecho al trabajo al derecho al bienestar.
  4. Un nuevo mapa geopolítico con la presencia de nuevos actores con capacidad de influir en los asuntos internacionales, que a menudo se estructuran como redes deslocalizadas que hacen más compleja las relaciones de poder. Esto nos obligará a pensar en estructuras Supra-Estado e Infra-Estado, donde en cada nivel se ejecutarán las acciones que sean más eficaces, a la vez que tendremos que plantear un nuevo modelo de democracia y participación ciudadana.

Por lo tanto, las soluciones que se aporten requerirán nuevos planteamientos, a veces audaces, pero nunca echando la vista atrás hacia modelos pasados.

Hasta ahora, ni los partidos políticos debaten, ni las instituciones democráticas facilitan el contraste de opiniones y argumentos sobre estos grandes retos que tenemos. Las propuestas por parte de la izquierda política siempre han tenido un carácter reactivo a las acciones impuestas por los gobiernos y corporaciones, en vez de proponer acciones ilusionantes de esperanza que evitaran, a una buena parte de los ciudadanos, la búsqueda de soluciones en opciones populistas de extrema derecha que nos recuerdan a los años 30 del siglo pasado.

Para abordar cualquier proyecto político alternativo, necesitamos una reflexión estratégica que haga un enfoque ambicioso, abstracto, mediado, complejo y global de nuestra sociedad y que dé respuestas a todos estos retos que tenemos por delante.

Nuevo Observatorio de ATTAC

ATTAC ha creado un nuevo Observatorio para desarrollar, sin ataduras ni sometimiento a los partidos políticos, una reflexión sobre cómo sería una nueva sociedad en la próxima década de los años 30 de este siglo XXI, donde se definirá las relaciones económicas, sociales y políticas que deberían ser el eje de funcionamiento de esta nueva sociedad, donde se requerirá la creación de nuevos mapas cognitivos, nuevas narrativas políticas, nuevos modelos económicos y mecanismos de control colectivo, teniendo en cuenta sobre todo, una nueva interface tecnológica y de inteligencia artificial que nos permitan ordenar los fenómenos complejos para beneficio de la humanidad.

En definitiva, nos proponemos crear un nuevo sentido común que ilusione, que incluya propuestas de transición hacia el nuevo modelo, donde la gran mayoría social se vea representada, donde pueda surgir múltiples formas de vida,  donde cada persona pueda desarrollar sus capacidades, su creatividad y su talento sin estar sometida al dominio de otras personas o instituciones, siempre bajo los valores republicanos de: Libertad, Solidaridad, Responsabilidad, Respeto, Humildad, Justicia, Igualdad, Cooperación y, sobre todo…. ÉTICA.

Por último, es necesario expresar que nuestra misión se basa en generar las fuerzas duraderas que puedan sustituir, y no solo resistir, al capitalismo global, sin complejos y sin herencias pasadas, creando la esperanza de que otro mundo es posible.


Francisco Cantero, Coordinador del Observatorio Futuro Alternativo (ATTAC-Madrid)