El PSOE se abre a negociar con Podemos puestos en el Gobierno

Fuente: https://elpais.com/politica/2019/05/22/actualidad/1558546487_830967.html

Pedro Sánchez no ha renunciado aún a su plan A, esto es el Gobierno en solitario,pero la situación política y sobre todo la durísima posición de Ciudadanos está empujando cada día más hacia el plan B, esto es la coalición con Podemos que reclama Pablo Iglesias, según fuentes de ambos partidos. La negociación empezará la semana que viene, tras las elecciones locales, sobre la base de una coalición blanda en la que Podemos busca tener ministerios pero ya no pide los llamados de Estado: Justicia, Exteriores, Defensa, Interior, Hacienda…

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La relación entre el PSOE y Unidas Podemos está en su mejor momento. Acaban de pactar la Mesa del Congreso, están a punto de cerrar un Gobierno de coalición en la Comunidad Valenciana, y es probable que del domingo salgan varios gobiernos locales y autonómicos en los que se necesiten. Por el contrario, la opción preferida de Sánchez de gobernar en solitario con apoyos de Unidas Podemos para algunas cosas y Ciudadanos para otras se complica cada día más por la posición de Albert Rivera, que quiere liderar la oposición y para eso cree que no puede darle ni agua a Sánchez. La cita entre ambos en La Moncloa fue durísima, según varios dirigentes consultados, y le hizo entender al presidente que no puede esperar de Ciudadanos ninguna ayuda, ni siquiera para asuntos puntuales.

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Esa novedad, sumada al ambiente de la primera sesión parlamentaria, muy bronca, están haciendo girar al PSOE hacia la posibilidad de aceptar que Podemos entre en el Gobierno, aunque aún no ha empezado la negociación real y por tanto no está claro en qué condiciones lo haría. Iglesias también está dispuesto a no exigir imposibles, según indican estas fuentes, y ha descartado pedir ministerios llamados de Estado, que Sánchez no quería ceder.

Todas las fuentes insisten en que no habrá reuniones negociadoras hasta que no pase la noche del domingo. Ahí se verá con qué fuerza cuenta cada uno y si pueden hacer un pacto global que incluya autonomías y ayuntamientos. Pero ya se están preparando opciones, y los dos grupos están estudiando las competencias de los distintos ministerios y los modelos de coaliciones en otros países y autonomías para ver qué podrían reclamar en el caso de Unidas Podemos y qué podrían conceder en el caso del PSOE. Los socialistas siguen creyendo que un Gobierno en solitario con apoyo de la izquierda, como el portugués, funcionaría mejor, pero la insistencia de Unidas Podemos y la necesidad de tener un bloque estable de apoyos empieza a cambiar las posiciones de partida.

En vídeo, declaraciones de Irene Montero. VÍDEO: ATLAS

Los dirigentes de Unidas Podemos tratan de convencer a sus aliados socialistas de que esa coalición podría ser un referente para la izquierda europea, mientras desde el PSOE trasladan que el partido confía plenamente en la negociación de Sánchez, cuyo liderazgo ha salido muy reforzado, y asumen que si deja entrar a Iglesias será porque es la mejor opción para garantizar estabilidad. “Necesitamos amarrar esos 42 diputados”. “Lo que queremos es estabilidad frente a la ofensiva de la derecha”. “Para el PSOE no sería un drama la coalición aunque no es nuestra primera opción”, señalan diversos dirigentes consultados estos días. Unidas Podemos insiste en el modelo valenciano —un Gobierno transversal con consejeros de un partido y altos cargos de otro— pero los socialistas creen que no funcionaría para el Ejecutivo central.

La negociación la llevarán con mucha discreción Sánchez e Iglesias, que han trenzado una buena relación en los últimos meses y se llaman o envían mensajes con mucha frecuencia.

Ninguno de los dos parece de momento dispuesto a usar la carta más dura, la amenaza de repetir las elecciones, que podría ser letal para Podemos pero tampoco garantizaría a Sánchez la mayoría que ahora sí tiene a mano, como se demostró en la elección de Meritxell Batet. Como dijo Iglesias, solo hay acuerdo en que tienen que ponerse de acuerdo.

En paralelo a las discusiones sobre la estructura del Gobierno y la posible participación de Unidas Podemos, se negociará un documento programático. Si miembros de la formación de Iglesias entran en posiciones relevantes, el acuerdo de programa será más básico, detallan desde la cúpula del partido. La jugada de verdad empieza el domingo. El final está muy abierto.

El Congreso abre la legislatura mostrando una fuerte división

Fuente: El Pais (Portada)

A. DÍEZ / J. CASQUEIRO.

La primera sesión de la XIII Legislatura de las Cortes evidenció ayer que se abre un periodo de fuerte división. Fue una jornada bronca, en la que el protagonismo recayó en los diputados presos por el juicio del procés yen los nuevos parlamentarios de Vox, que se prodigaron en abucheos a aquellos. El PP y Ciudadanos apostaron por un discurso muy duro en la oposición, con ataques a la socialista Meritxell Batet, nueva presidenta del Congreso, y a la presencia de los presos. La primera aproximación a la mayoría en la que podría apoyarse Pedro Sánchez —la que respaldó a Batet— se quedó en 175 escaños, a uno de la mayoría absoluta. Buena parte de los parlamentarios eligieron fórmulas diferentes para la jura o promesa de la Constitución, con apelaciones a la república, a la voluntad de los catalanes, a los derechos sociales y a España en boca de los independentistas, de Unidas Podemos o de Vox. No fue así con PSOE, PP y Cs. La XIII Legislatura comenzó ayer en un clima de excepcional aspereza por la presencia en el hemiciclo de los políticos secesionistas presos, lo que provocó broncas y protestas, básicamente de Vox, por las fórmulas heterodoxas que usaron para acatar la Constitución. PP y Cs descalificaron la candidatura de la socialista catalana Meritxell Batet a presidir el Congreso y reforzaron las críticas tras su elección por admitir gran variedad de expresiones para prometer o jurar el cargo, con referencias incluso al referéndum ilegal del 1-O. Batet obtuvo 175 votos, suficientes para salir elegida sin el apoyo de los independentistas./ ULY MARTÍNLa anterior presidenta del Congreso, Ana Pastor (izquierda), saluda a su sucesora, Meritxell Batet.

Bronca, tensión, ruido y una mayoría muy justa que anticipa dificultades. La legislatura se inició ayer muy tensa: con serias descalificaciones del PP y Ciudadanos al Gobierno en funciones y contra la recién elegida presidenta del Congreso. Las cinco horas que los cuatro diputados presos por el juicio del procés pasaron en la Cámara, con autorización del Tribunal Supremo, soliviantaron al PP, Cs y Vox. En ningún caso, según el criterio de los dirigentes de esos partidos, Oriol Junqueras (ERC) y Jordi Turull, Josep Rull y Jordi

Sànchez (Junts per Catalunya) debieron aparecer en el pleno del Congreso, pese a que así lo había autorizado el tribunal. Sostienen aquellas tres formaciones, además, que no se debió consentir que incluyeran en su acatamiento a la Constitución alusiones directas a una república catalana, al referéndum ilegal del 1-O y a la situación de sus presos. Junqueras, por ejemplo, prometió el cargo “desde el compromiso republicano, como preso político y por imperativo legal”. Convertidos en protagonistas de la jornada, los independentistas encarcelados recibieron muestras de afecto de sus grupos y de algunos miembros de Unidas Podemos, lo que enrareció más el ambiente.

El largo trámite para votar a los nueve miembros de la Mesa, con papeleta y urna, permitió que el salón de plenos se convirtiera en una zona donde deambular y charlar. Hubo muchos reencuentros, fotos de grupos y hasta apretones de manos y besos entre rivales, como el que se dieron Inés Arrimadas, de Cs, y Josep Rull, uno de los cuatro dirigentes secesionistas encarcelados y nuevo parlamentario. Para irritación de Vox, los independentistas aprovecharon al máximo esa libertad de movimientos; singularmente Junqueras, quien se acercó a saludar a Pedro Sánchez. El político republicano habló más con el ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, y se detuvo a charlar con la de Educación y portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, con Pablo Iglesias y con miembros del PNV.

En medio de una situación de lo más extraña, los diputados presos fueron recibidos con aplausos de sus partidarios, con los que se sentaron. Ayer aún no estaban asignadas ubicaciones fijas, por lo que hubo vecindades de escaño bastante curiosas. La mayor crispación llegó cuando comenzó el llamamiento para acatar la Constitución, requisito imprescindible para ser diputado. Eso no es nuevo. Ya en 2015 y 2016 los parlamentarios de Podemos usaron una panoplia de fórmulas. Muchos años atrás, los diputados de Batasuna incluyeron la apostilla “por imperativo legal”: sentencias del Tribunal Constitucional avalan ese tipo de añadidos a la clásica promesa o juramentos, y en distintos idiomas cooficiales. Pero los precedentes no evitaron que PP, Cs y Vox recriminasen a Batet que consintiese esas fórmulas.

Los rostros de los representantes de Ciudadanos denotaban indignación y su presidente, Albert Rivera, se levantó y pidió la palabra para denunciarlo. Batet se la negó una primera vez y solo lo permitió cuando todos los diputados ya habían acatado. PP y Vox optaron por golpear sus mesas en señal de desaprobación. Los populares abandonaron enseguida esa actitud, pero Vox la mantuvo. El ruido provocado cuando tomaban la palabra los independentistas para prometer sus cargos, con alusiones constantes a la república y a la situación penal de sus líderes, era tan intenso que las intervenciones resultaban inaudibles. Ya fuera del salón de plenos, el líder del PP, Pablo Casado, acusó a Batet de “estar a favor de aquellos que han venido al Congreso a insultar” y la tachó de “cómplice de los independentistas en blanquear delitos contra la Constitución”. Rivera insistió en una idea similar y culpó al PSOE de que los presos “golpistas humillaran al pueblo español”.

Los tres partidos del bloque de la derecha presentaron luego sendas peticiones para invalidar las tomas de posesión de los secesionistas. Los cuatro encarcelados dejarán de ser diputados en pocos días con toda probabilidad. La Mesa, que celebrará hoy su primera reunión, pedirá un informe jurídico a los letrados de la Cámara baja sobre la situación de los cuatro diputados reclusos. Tanto la Ley de Enjuiciamiento Criminal como el Reglamento del Congreso establecen que deben ser suspendidos por estar procesados, como ya advirtió también el Supremo.

La sesión inaugural dejó clara la precariedad del Gobierno para alcanzar la mayoría absoluta (176 escaños) sin contar con los secesionistas. La elección de Batet fue el mejor exponente: necesitó dos votaciones para sumar 175 apoyos (PSOE, Unidas Podemos, PNV, Coalición Canaria, Compromís y el Partido Regionalista de Cantabria). Batet comunicará hoy al Rey el inicio de la legislatura. Y Felipe VI decidirá cuándo abre la ronda de consultas para la investidura presidencial.

Del énfasis privatizador de Madrid a la mejora sanitaria en Aragón: así funcionan las políticas sociales en cada autonomía

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/05/30/del_abandono_educativo_baleares_liderazgo_privatizador_madrid_asi_funcionan_las_politicas_sociales_cada_autonomia_94872_1012.html

  • Tras el examen de las magnitudes económicas, infoLibre continúa su chequeo a las comunidades poniendo la lupa a la sanidad y la educación 
  • Madrid y Baleares tienen los sistemas sanitarios más privatizados; las comunidades con mayor tiempo de espera quirúrgica son Canarias, Castilla La Mancha y Extremadura
  • Las dos únicas autonomías en las que no aumenta el gasto en conciertos educativos son Asturias y Baleares

El CIS prevé una clara victoria de la izquierda el 26M: mantiene sus gobiernos y gana en la Comunidad de Madrid

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/CIS-izquierda-gobiernos_0_897310522.html

La izquierda obtendrá una victoria arolladora en las elecciones municipales y autonómicas del próximo 26M, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este jueves. La suma de PSOE, Podemos y otros pequeños partidos les permitiría retener gobiernos como el de Aragón, Castilla-La Mancha o Extremadura (donde la derecha sumó más votos el 28A) y tendrían al alcance gobernar por primera vez en tres décadas en la Comunidad de Madrid.

Según los datos recopilados por el CIS, la izquierda también acaricia el gobierno en Murcia, otro feudo histórico del PP, aunque la derecha está más cerca de la mayoría absoluta. En Castilla y León, otro territorio dominado por el PP en las últimas tres décadas, ganarían los socialistas aunque tendrían muy difícil arrebatar a la derecha la mayoría absoluta. Sí que podrían gobernar en Canarias, hasta ahora en manos de Coalición Canaria -partido al que saca 10 puntos en intención de voto- y el PSOE ganaría por primera vez en 24 años en La Rioja.

La izquierda también mantendrá el poder en las cinco principales ciudades españolas e incrementará sus apoyos en Madrid o Barcelona. Manuela Carmena conseguiría entre 21 y 23 concejales, frente a los 20 que tiene ahora, y el PSOE de Pepu Hernández se convertiría en la llave de un ejecutivo de izquierdas. También podrían revalidar sus resultados Joan Ribó en Valencia y Ada Colau, aunque, en el caso de Barcelona, hay un empate técnico: Barcelona en Comú obtendría entre 10 y 11 concejales, por los 9-11 de ERC. En Sevilla, el PSOE volvería a estar al frente con entre 13 y 15 concejales.

El PP pierde la Comunidad de Madrid

El CIS pronostica el peor escenario posible para el PP en la Comunidad de Madrid a dos semanas de las elecciones: perderían el feudo en el que han gobernado de forma initerrumpida desde 1995. El PP lograría reunir entre 29 y 33 escaños, lo que le impediría sumar con Ciudadanos -su actual socio de legislatura- y Vox la mayoría necesaria para gobernar: 67 escaños. Ni con la mejor de las previsiones del CIS la derecha llegaría a esa barrera. En capital, la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena ganaría las elecciones y podría repetir el pacto con el PSOE.

Comunidad de Madrid

También después de 30 años, el PSOE conseguiría volver a ganar unas elecciones en Murcia. El CIS estima que los socialistas obtendría entre 14 y 17 escaños y arrebatarían a los populares la victoria en uno de sus feudos históricos y se quedarían en entre 12 y 14 representantes. Eso sí, los partidos de derecha sumarían entre 23 y 27 y tendrían más opciones de sumar para llegar a la mayoría absoluta de 23 representantes. Los de izquierdas se quedarían entre 19 y 24,

Se da una situación parecida en Castilla y León, donde el PSOE ganaría el 26 de mayo pero el bloque de derechas roza la mayoría absoluta. Los socialistas obtendrían un 32,9% de los votos y entre 30 y 31 escaños mientras que el PP cae al 30,4% con entre 28 y 29 escaños. No obstante, el sondeo otorga a Ciudadanos entre 10 y 13 escaños y baraja que entre Vox en el Parlamento con un diputado.

El PSOE podría desbancar en Canarias al presidente Fernando Clavijo (Coalición Canarias). Según los datos del CIS, el Partido Socialista podría alcanzar de 20 a 23 escaños y podría iniciar las negociaciones para hacerse con la presidencia (la mayoría absoluta está en 36 diputados), mientras que el partido nacionalista, actualmente gobernando en solitario, obtendría entre 12 y 15. Podemos y sus confluencias mantienen sus resultados (6 a 8 escaños) y entraría por primera vez Ciudadanos en el parlamento canario (6-8 escaños). La macroencuesta otorga a Vox entre cero y un escaños.

La derecha no arrebata ningún gobierno a la izquierda

Según los datos del pasado 28A, las tres derechas tenían opción de recuperar poder territorial en lugares como Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón o Baleares si se repiten los resultados del 28A. El CIS muestra este jueves todo lo contrario y aleja la posibilidad de que PP, Ciudadanos y Vox sumen en estos territorios.

En Castilla-La Manchael PSOE rozaría la mayoría absoluta de 17 escaños (estaría entre 15 y 18) y en cualquier caso podría sumar con Podemos, que tendría entre dos y tres escaños. Así, la izquierda podría retener el Gobierno en esta comunidad autónoma. El PP tendría entre 11 y 14 escaños, Ciudadanos entre 2 y 3 y Vox podría tener un escaño.

El PSOE revalidaría el Gobierno de Aragón con el apoyo de Podemos e Izquierda Unida, según la encuesta preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que se publica hoy. Los socialistas serían la fuerza más votada con entre 20 y 22 escaños; seguido del PP, con 18-19; Podemos, que obtendría entre 10 y 12. Ciudadanos quedaría relegado a la cuarta posición y conseguiría entre 9 y 10 escaños.

En Extremadurael PSOE podría mantener el Gobierno otra legislatura más con, al menos, los mismos diputados que en 2015. Según la encuesta del CIS, los socialistas obtendrían entre 30 y 32 escaños -la mayoría absoluta está en 33- y el PP se desploma de los 28 a una horquilla de entre 19 y 21 diputados. Podemos pasaría de 6 a 7-8 y Ciudadanos aumentaría de 1 a entre 5 y 6 diputados. Vox se queda fuera.

En Baleares, la secretaria general del PSOE en las islas, Francina Armengol, podría continuar como presidenta del Govern Balear manteniendo sus actuales socios: Unidas Podemos y Més. De acuerdo con el último CIS, el PSOE obtendría entre 17 y 19 escaños (con un 20,7% de los votos). Mejora así su resultado de 2015, cuando obtuvo 14. Unidas Podemos perdería entre dos y tres diputados, con un resultado de siete u ocho escaños. Més, por su parte, empataría con Podemos. Sumarían, de esta forma, 31 escaños en la horquilla más baja y 35, en la más alta.

El PSOE ganaría también las elecciones en Asturias y podría volver a sumar con la izquierda, según el CIS. Los socialistas serían el partido más votado, con entre 15 y 18 escaños en el Parlamento asturiano, lo que mejora su actual representación (14 asientos). En el peor de los escenarios dibujados por el CIS, las fuerzas de izquierda también superarían la mayoría en las Cortes: 26 escaños (con Podemos, 7, e IU, 4). Pese a la notable mejora de resultados de Ciudadanos, no sumaría con el PP, que vuelve a empeorar su resultado.

El Partido Regionalista de Cantabria (PRC) que preside Miguel Ángel Revilla ganaría por primera vez las elecciones de Cantabria del próximo 26 de mayo con un 33,8% de los votos, según el CIS. Obtendría entre 12 y 13 escaños, los mismos o uno más de los que actualmente tiene en el Parlamento de Cantabria. El Partido Popular dejaría de ser la fuerza más votada, cayendo hasta los 8-10 escaños y perdiendo los 13 que tiene ahora.

En Navarra, el CIS pronostica que el cuatripartito -Geroa Bai, Bildu, Podemos y  Izquierda-Ezkerra- no conseguiría la mayoría absoluta del Parlamento (26 escaños sobre 50) y se quedaría en una horquilla de entre 21 y 25 escaños. La ganadora de las elecciones sería Navarra Suma con 16-17 y el PSN sería segunda fuerza con 11-12. Geroa Bai obtendría 7-9 escaños, Bildu 7-8, Podemos 6 escaños e Izquierda-Ezkerra 1-2.

En La Rioja los equilibrios son delicados y depende del apoyo del Partido Riojano (PR+). Los dos bloques suman igual: con la mayoría absoluta en 17, PP y Ciudadanos suman como mínimo 14 y como máximo 17, lo mismo que ocurre con PSOE y Podemos. El Partido Riojano obtendría entre 2 y 3 diputados, claves para decantar la balanza.

El PSOE también ganaría las europeas

El Partido Socialista ganaría también las elecciones europeas, pasando de 14 a 17 o 18 eurodiputados. El Partido Popular perdería la mayoría y pasaría de 16 a 11 o 12 escaños. Vox irrumpe en la Eurocámara según el CIS con cuatro o cinco representantes. Ciudadanos obtendría entre ocho y nueve diputados y Unidas Podemos pasaría de los cinco actuales a ocho.

Elecciones europeas

El barómetro se ha elaborado a partir de 18.000 entrevistas -2.000 más que en el preelectoral de las elecciones generales- en todas las provincias realizadas antes del 28A, entre el 21 de marzo y el 23 de abril. En esos comicios, el CIS fue la encuesta que más se acercó a los resultados finales.

La publicación del CIS coincide este jueves con el inicio de la campaña para el 26M. Sin apenas tiempo para hacer un análisis de los resultados de las elecciones generales, los partidos se enfrentan a unos nuevos comicios que determinarán, por ejemplo, quien lidera la derecha.

Ciudadanos se quedó a 200.000 votos del PP en las pasadas elecciones y a menos de 10 diputados. El batacazo de los populares puso en duda el giro ideológico iniciado por Pablo Casado -y que ahora trata de revertir a contrarreloj- hacía la derecha, y un mal resultado puede incrementar las críticas hacia su liderazgo.

Sánchez confirma a Iglesias como socio preferente

Fuente: http://www.lavanguardia.com (Títular)

Autor: Carlos Merino

El presidente escenifica su relación con los dirigentes del PP, Cs y Podemos
Culmina la ronda satisfecho por la “viabilidad” para gobernar
La reunión con el líder de la formación morada abona una alianza de izquierda
Rivera anuncia una oposición fuerte

ACUERDO EN EL ACUERDO
El líder del PSOE reafirma su “voluntad de entendimiento” con el de Unidas Podemos
LA VIABILIDAD DEL PROYECTO El primer objetivo ahora es sellar una mayoría progresista en la Mesa del Congreso

“El diálogo institucional es posible, incluso desde el antagonismo”, celebraron anoche en la Moncloa. Dieron así por concluidas, en apenas 48 horas, las tomas de contacto llevadas a cabo por Pedro Sánchez, tras su triunfo electoral del 28-A, con Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias. Ya no habrá más reuniones de este tipo, advirtieron, hasta que se constituyan las Cortes el próximo 21 de mayo y Sánchez imponga una Mesa del Congreso con “una mayoría de progreso que garantice la viabilidad de un proyecto legislativo progresista”.

DANI DUCH Pedro Sánchez culminó ayer con Pablo Iglesias su ronda de reuniones con los líderes políticos tras el 28-A

Sánchez dispara ya así su campaña de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo –que arrancará este mismo viernes con un mitin en Barcelona– con una expectativa de pacto de izquierda con el líder de Unidas Podemos para su nuevo mandato. Aún sin concretar si dirigentes de la formación morada se sentarán en el Consejo de Ministros, Sánchez sí quiso ayer, tras su cita con Iglesias, “reafirmar una voluntad de cooperación y de entendimiento”. “Nos hemos puesto de acuerdo en ponernos de acuerdo”, zanjó Iglesias.

Primero, la Mesa del Congreso, cuya composición empezarán a negociar de inmediato Adriana Lastra en nombre del PSOE e Irene Montero por parte de Unidas Podemos. Y, después, el 26-M. A la vista de los resultados de las urnas, comenzará la negociación para la investidura de Sánchez. “Es el momento de dar un nuevo impulso a los ejes políticos que Sánchez e Iglesias comparten: regeneración democrática, justicia social y limpieza”, apuntaron en la Moncloa. “Son elementos que ya han marcado este tiempo –añadieron sobre los diez primeros meses de mandato del líder del PSOE– y que protagonizarán la nueva legislatura”. Estos primeros diez meses de mandato de Sánchez marcarán así la pauta que seguir, ya que a su juicio provocaron “avances en beneficio de una amplia mayoría social para la recuperación de derechos y la obtención de mayores cuotas de justicia social”.

Lo primero que evidenció Sánchez con su ronda exprés de reuniones con los líderes políticos, aún antes de que el Rey inicie sus consultas para la investidura, es quién es el presidente del Gobierno. Por ahora en funciones, y a partir del mes que viene ya con todas sus atribuciones y con la perspectiva de una legislatura de cuatro años.

Lo segundo que evidenció fue el reparto de las cartas y de los roles que el propio Sánchez adjudica al resto de los líderes políticos para la nueva legislatura que arrancará tras las elecciones del 26-M. El líder de la oposición es Pablo Casado, y como tal los servicios de protocolo de la Moncloa le reservaron el lunes la sala grande de las ruedas de prensa, la misma en la que comparece el presidente del Gobierno, los jefes de Estado que le visitan y donde, habitualmente los viernes, el Consejo de Ministros da cuenta de sus acuerdos. Y, por mucho que quiera disputarle este papel de líder de la oposición a Casado, Albert Rivera es, según dictaminaron las urnas, la tercera fuerza política. El líder de Ciudadanos, por tanto, compareció ayer por la mañana en la sala pequeña del edificio del Portavoz en el complejo de la Moncloa.

Sánchez pudo así dar oxígeno al ahora debilitado líder del PP, y relegar al emergente presidente de Ciudadanos. Además de ningunear al líder de Vox, Santiago Abascal, que ni siquiera fue convocado.

La sala pequeña fue también el escenario en el que, ya por la tarde, Iglesias dio brevísima cuenta de su cita con Sánchez. Ante la nueva cita con las urnas del 26-M, el líder de Unidas Podemos evitó toda exigencia o tono imperativo ante Sánchez. Pero el líder del PSOE ya le volvió a otorgar el papel de socio preferente.

Toda la escenificación de esta ronda de reuniones se ajustó a este guion. La reunión de Sánchez con Casado del lunes fue “cordial, afable y fluida”, según la definieron en la Moncloa. Se prolongó durante una hora y media. La de ayer con Rivera, en cambio, no duró ni una hora, apenas 50 minutos. Y sólo fue “fluida y cordial”, según la Moncloa. Se presume que la afabilidad brilló por su ausencia. El líder de Ciudadanos estuvo correcto en las formas con Sánchez, pero duro en el fondo, y ya casi antes de sentarse le advirtió que no apoyará su investidura, para marcar distancias con un PP al que busca sobrepasar.

Y, como colofón de la jornada, la cita con Iglesias fue la más larga. Unas dos horas y cuarto. Un encuentro “muy positivo y constructivo”, según la Moncloa, tras el que Sánchez salió “muy satisfecho”.

Casado representa en Moncloa el papel de estadista en pleno giro al centro para la campaña del 26M

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Casado-representa-Moncloa-estadista-campana_0_896261060.html

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, aprovechó este lunes su reunión con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa, para enfundarse el traje de hombre de Estado y hacer gala de su perfil más moderado. Se trata de una faceta desconocida en los diez meses que lleva al frente del PP, que trata de explotar ahora a punto de que comience oficialmente la campaña de las elecciones autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo.

En pleno viraje al centro, al que se vio forzado tras la derrota del 28A, Casado evitó en su comparecencia posterior al encuentro con Sánchez los ataques directos al Gobierno que caracterizaron su discurso hasta las generales.

El líder del PP se abre ahora a lograr pactos de Estado con Sánchez, al que hasta hace una semana consideraba “cómplice” del independentismo y a quien llegó a llamar “traidor” y “felón” por iniciar un diálogo con la Generalitat de Catalunya. “Las descalificaciones quedan dentro de la confrontación política”, se justificó Casado este lunes.

Forzado por los barones de su partido que en menos de un mes se enfrentan a una nueva cita con las urnas, Casado intenta así moderar su imagen y la del PP tras encajar en las generales el peor resultado de la historia de la formación conservadora –66 diputados, menos de la mitad que en 2016– viendo frustrado el giro a la derecha que emprendió nada más ganar las primarias, que le llevó a acercarse a Vox y que le ha provocado una sangría de votos hacia el centro derecha.

“Lo mejor para España”

Ciudadanos, su principal competidor, se situó el 28A solo nueve escaños por debajo y Albert Rivera intenta arrebatar al PP la hegemonía al frente del espectro ideológico conservador que ha mantenido en los últimos 30 años. “El líder de la oposición es aquel que representa al segundo partido en votos”, remarcó Casado este lunes en Moncloa, reivindicando su posición amenazada por el crecimiento de la formación de Rivera que se denomina como liberal.  

También en busca de reforzar su liderazgo en la oposición Casado emplazó a Ciudadanos a facilitar la investidura de Sánchez con el argumento de que así el líder socialista no tendrá que pactar con los independentistas. Tratando de allanar el camino el entorno del presidente del PP asegura que el partido no “hará sangre” ni atacará a los de Rivera si pactan con el PSOE, un propósito que suena a electoralista y que busca anular a Ciudadanos como fuerza opositora al Gobierno.

“El Gobierno no va a contar ni con apoyo ni con la abstención del PP para la investidura pero eso no quiere decir que entendamos que lo mejor para España es que se puedan llegar a acuerdos con partidos que respeten el sistema constitucional”, explicaba, en ese papel de hombre de Estado en el que se ha enfundado Casado, que hasta el domingo demonizaba cualquier papel del PSOE de Sánchez en la política española por su acercamiento a las fuerzas independentistas.

“Creo que vamos a una legislatura con un Gobierno débil, que tendrá en el PP una oposición, firme, fuerte pero responsable”, advertía Casado nada más comenzar su intervención en la sala de prensa de Moncloa, la principal del complejo presidencial cedida al líder popular en deferencia por su papel institucional.

“Se ha roto el cordón sanitario”

La reunión ponía fin a siete meses de ruptura total entre el líder del PP y Sánchez, que en octubre decidió acabar con la relación con el presidente popular después de que éste le acusara de ser “responsable del golpe de Estado” en Catalunya. Casado considera que a raíz del encuentro de este lunes la relación con el presidente del Gobierno y con el PSOE se ha retomado por completo. “Hoy parece que el cordón sanitario contra el PP se ha roto”, zanjaba.

Desde el equipo más cercano a Casado consideran que la reunión confirma el papel de líder de la oposición del presidente popular que, recuerdan, tiene “un mandato de cuatro años”. Pese a las evidencias del viraje al centro emprendido desde el 28A, desde la dirección nacional del PP insisten en que su líder no ha cambiado un ápice su discurso respecto al que defendió, por ejemplo, en la Convención Nacional del partido que se celebró en enero. 

En cuanto a las discrepancias surgidas en las filas populares sobre la estrategia mantenida por Casado desde su triunfo en las primarias fuentes del equipo del líder del PP tratan de vender que el partido “está unido” y que prueba de ello es el apoyo que le manifestaron todos los barones durante el Comité Ejecutivo Nacional del pasado martes en el que, sin embargo, todos esos dirigentes territoriales reivindicaron volver al centro.

Génova resta importancia a declaraciones como las pronunciadas este lunes por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, en defensa de la veteranía en la política y que sonaron como un dardo contra Casado, que no tiene experiencia de gestión pública: “Hay políticos en España que quieren ser primeros espadas y no han gestionado nunca. Eso es peligroso”, concluía el también líder de los populares gallegos al que muchos dentro del partido consideran ya el posible sucesor del líder del PP si el próximo 26M el partido no logra una mejora en las urnas.

La caza del indeciso deriva en una batalla total entre PP y Ciudadanos en la recta final de la campaña

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/indeciso-batalla-PP-Ciudadanos-campana_0_892061710.html

Iñigo Aduriz  – Málaga

Todas las encuestas aventuran que el Partido Popular y Ciudadanos deberán pactar después de las elecciones del próximo día 28 si logran sumar junto con Vox para echar a Pedro Sánchez de la Moncloa. La única fórmula que los sondeos abren para una alternativa al dirigente socialista es reeditar el acuerdo entre las tres derechas que en enero hizo presidente de la Junta de Andalucía a Juan Manuel Moreno Bonilla. “Lo que hicimos en Andalucía lo vamos a hacer en España”, defiende Pablo Casado, de gira este miércoles por la comunidad andaluza.

Pero eso será -si las cuentas salen- el lunes. Hasta entonces PP y Ciudadanos mantienen una encarnizada pelea por los  votantes indecisos –entre un 20% y un 40% del electorado, según los sondeos–. El plan inicial de Casado preveía una campaña sin ataques en ese lado del tablero para que cada una de las derechas sedujese a un sector de ese espectro ideológico. Pero todo eso es historia a solo dos días del final de la campaña.

Las diatribas que éste último dedicó al líder del PP el lunes en el debates de TVE y que volvió a repetir en Atresmedia habían desatado las hostilidades, por mucho que el dirigente popular tratase de contener el ataque diciéndole que no son adversarios. El martes Rivera volvió a poner en su diana a Casado y este decidió responder en el bronco formato de Atresmedia. Y el miércoles a media mañana, con las portadas frescas y algunas tertulias dando al líder de Ciudadanos como perdedor del debate, su partido programó un acto para anunciar un fichaje de relumbrón:  la incorporación de quien hasta hace unas semanas era el presidente de Madrid, Ángel Garrido, y que a esa hora todavía seguía en el número cuatro de la candidatura del PP en las europeas. Cuando faltan solo tres días para las elecciones, mientras la izquierda mantiene unas relaciones de guante blanco -solo Iglesias ha lanzado pequeños reproches a Sánchez- en la derecha se ha desatado una una guerra sin cuartel.

En la dirección del PP molestó especialmente que Casado se enterara de la decisión de Garrido por la prensa, justo al final de un mitin en Sevilla en el que trataba de vender su triunfo en el debate electoral del martes y sin que el expresidente de la Comunidad de Madrid le enviara ni siquiera un mensaje comunicándole su marcha a Ciudadanos.

La intervención de las listas

La de Garrido es la última fuga en las filas del PP relacionada con la gestión de las candidaturas a las elecciones generales, autonómicas y municipales realizada por Casado, que quiso intervenir directamente en todas las listas.

En las últimas semanas se habían marchado a Ciudadanos referentes de los populares que no lograron encaje en las candidaturas como el expresidente balear José Ramón Bauzá o la expresidenta de las Cortes de Castilla y León Silvia Clemente, salpicada por distintos escándalos, que primero fue elegida como candidata del partido de Rivera a la Junta castellano leonesa, pero que fue cesada tras conocerse irregularidades en los votos de las primarias.

Exdirigentes populares también se han marchado a Vox, la formación con la que el PP pugna por electorado más conservador. Es el caso del hasta ahora edil popular en el Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, que dejó esta semana su partido después de que el candidato a la Alcaldía, José Luis Martínez Almeida, le dejara fuera de las listas.

Apenas 24 horas después también se fue a la formación de extrema derecha otro histórico concejal madrileño, el creador del logo del PP, Fernando Martínez Vidal, que tampoco encontró acomodo en la candidatura de Almeida.

Sorpresa e indignación en el PP

Garrido, por su parte, quiso ser el candidato elegido por Génova para revalidar su puesto al frente de la Comunidad de Madrid, pero el líder del PP escogió a Isabel Díaz Ayuso, una dirigente de su máxima confianza, para ese cargo. 

La dirección de los populares asegura que una vez descartado como cabeza de lista a la comunidad, Garrido pidió ir a las elecciones europeas entre los puestos uno y cinco de la candidatura. Finalmente Casado le puso en la cuarta posición de la lista encabezada por Dolors Montserrat. “Estaba donde quería”, insiste el equipo de Casado, que recuerda que este mismo lunes el expresidente madrileño firmó la declaración jurada para asumir esa candidatura en uno de los puestos de salida del PP para el Europarlamento. 

La sorpresa y la indignación en la dirección popular ante el gesto inesperado de Garrido era más que evidente este miércoles, si bien oficialmente el equipo de Casado sostiene que “no pasa absolutamente nada” por la salida del expresidente madrileño como no pasó, a su juicio, con las fugas de Bauzá o Clemente. “España está hablando de la independencia de Catalunya y de una posible recesión y esta semana se está demostrando que somos la única alternativa a Pedro Sánchez”, recalcan las fuentes de Génova 13. 

La noticia impidió en cambio a Casado celebrar “la victoria” que según él logró en la noche del martes en el debate organizado por Atresmedia y tras el cual pretendía copar titulares de prensa criticando a Sánchez por “usar” a las mujeres víctimas de la violencia machista como arma arrojadiza. El líder del PP, que este miércoles volvía a recorrer Andalucía celebrando tres mítines seguidos en Sevilla, Granada y Málaga, se vio de nuevo eclipsado por Ciudadanos y su nuevo fichaje estrella. 

Un cambio de estrategia

Los ataques que le dirigió Rivera el lunes, en el primer debate televisado, el organizado por RTVE, también hicieron que Casado quedara en un segundo plano que no esperaba, ya que hasta entonces, tal y como apuntó en el coloquio, no consideraba al líder de Ciudadanos como un adversario. 

La estrategia cambió el martes, en el segundo debate, donde el líder del PP se vio obligado a contraatacar a Rivera, dejando patente la batalla que mantienen ambos partidos por el voto de los indecisos del centro derecha. “Hemos perdido la oportunidad del voto unido”, le reprochaba Casado a Rivera en uno de sus primeros turnos de intervención, acusándole de dividir a la derecha por no aceptar listas conjuntas en el Senado o renunciar a sus candidaturas en provincias pequeñas. 

El líder del PP se vio además en la obligación de situarse a la defensiva ante la nueva ofensiva del presidente de Ciudadanos, que acusó durante el debate a PP y PSOE de hacer de España “un país líder en desempleo”. Casado le respondía: “No se puede negar que el PP ha creado empleo siempre. Aznar creó cinco millones de empleos cuando gobernó y Rajoy ha creado 2 millones y medio de empleo cuando ha gobernado”. Rivera persistía en sus acusaciones y Casado se defendía: “A lo mejor cuando Ciudadanos gobierne en algún sitio puede hablar de empleo”.

La escena se repetía cuando el líder del partido naranja acusaba al PP de haber subido los impuestos o cuando en una alusión directa, le pedía rectificar su postura contraria a la eutanasia. “No metan miedo a la gente”, respondía Casado. “Habrá que hablar con el comité de bioética porque son cuestiones morales. Hemos sido un partido pionero en la regulación de la muerte digna”.

Clima de “desconfianza”

Dirigentes populares reconocen en privado que esos enfrentamientos televisados y, sobre todo, el fichaje de Garrido oculto hasta este miércoles han agriado la relación del líder del PP con Rivera y han aflorado la “desconfianza” de que, una vez pasado el 28A, se puedan lograr pactos postelectorales con Ciudadanos. 

En sus intervenciones públicas de este miércoles Casado evitaba cualquier mención a la polémica fuga de Garrido. Se limitaba a apelar al voto útil para el PP: “Pido el voto a aquellos que no nos han votado antes, también a aquellos votantes socialistas que han sentido vergüenza por la división de los españoles generada por Sánchez. Somos el punto de encuentro de generaciones y quiero ser el presidente de todos los españoles mostrando un partido centrado, moderado y abierto a todos. Aquí cabe todo el mundo que quiera progresar”.