RECTA FINAL DE LA NEGOCIACIÓN DE LA INVESTIDURA PSOE-ERC

PSOE y ERC ultiman el asunto central para la negociación de la investidura de Pedro Sanchez, el instrumento para encauzar el conflicto catalán, según fuentes de ambos partidos. Cerrar esa formula – mesa de partidos o de Gobiernos sin vetos – permitiría tener vía libre para dicha investidura de Pedro Sanchez.

La reunión del día de ayer, fue la tercera oficial, ha sido celebrado en las afueras de Barcelona, ha sido bastante satisfactorio y se han dado pasos importantes para evitar las terceras elecciones, si fructifican del todo, el PSOE y Unidas Podemos contarían con el apoyo de Mas País, PNV, PRC, Coalición Canaria, Nueva Canarias y Teruel Existe, y la necesaria abstención de ERC.

Junts per Catalunya también ha mostrado una actitud mucho menos beligerante, allana el esperado acuerdo, estos se han comprometido a retirar la moción sobre autodeterminación del Parlament de Cataluña.

Sanchez e Iglesias chocan y amenaza la investidura

Muchas tensiones en la negociación para tratar de forma un gobierno progresista en España, ayer se pusieron de manifiesto el primer día de la sesión de investidura. Ha sido un tenso debate entre los que deben de ponerse de acuerdo, Pedro Sanchez no paró de reprochar a Pablo Iglesias, así se ve muy lejano el acuerdo y la posibilidad de tener un gobierno progresista en España y alejar el fantasma de la repetición electoral, hasta el Jueves hay tiempo para acercar posturas.

Pedro Sanchez prometió cosas como reformar la Constitución para que no vuelva a suceder los bloqueos políticos, una reforma constitucional que se sacó de la manga dicho sea de paso, también prometió elevar al 5% del PIB el gasto educativo y subir el salario mínimo hasta el 60% del salario medio actual, también rogó sin disimulo la abstención de PP y Ciudadanos, que por otro lado mantuvo un debate muy bronco. Con Iglesias aunque se evidencia su tensión, estuvo menos bronco, Pablo Iglesias le espetó que su partido no estaba dispuesto a ser mera decoración en su Gobierno, hoy seguramente no saldrá investido (ULTIMA HORA: Pedro Sanchez no salió investido con sólo los votos a favor del PSOE y el partido de Revilla (PRC) y la abstención de Unidas Podemos, Compromís, Bildu y PNV, el voto en contra del resto de grupos parlamentarios)

El PP y Ciudadanos parecen estar convencidos del pacto, aunque para la izquierda en general no es ni mucho menos seguro, dado a las grandes discrepancias de Sanchez e Iglesias.

“Piénsese mucho si va a votar en contra con la ultraderecha”, lanzó Sánchez al líder de Podemos. “Sea prudente”, le respondió Iglesias. “El mundo no empieza y acaba con usted, señor Sanchez”.

Pedro Sanchez afirmó ser generoso con Unidas Podemos, pero Unidas Podemos interpreta el intento de humillar a los votantes de su partido y a su propio partido.

Luego, una de las intervenciones mas agrías y crispadas fue sin duda la de Albert Rivera, que se “lució” con sus prejuicios de siempre, visiblemente alterado en sus intervenciones, dijo entre otras insensateces que el presidente en funciones ha abandonado el constitucionalismo en Cataluña y afirmaba que “En la habitación del pánico, aquí al lado, están negociando los indultos a los golpistas”, luego lo que nos tiene acostumbrados el Sr.Rivera continuas referencia a ETA, Cataluña y Venezuela para por supuesto dejar mal a los partidos de izquierdas.

Otras de las intervenciones destacadas es la del líder de VOX, Santiago Abascal, con un mensaje lleno de odio e intolerancia, a la que Pedro Sanchez en la replica evitó contestar directamente y decirle a Casado y a Rivera si escucharon lo que dijo Abascal y les espeto “Pongan el cordón sanitario no al PSOE, sino al partido con el que han pactado, que representa una amenaza a la democracia”

Sánchez e Iglesias se instalan en un diálogo de sordos

FUENTE:

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/07/16/sanchez_iglesias_instalan_dialogo_sordos_97045_1012.html


EL DEBATE DE INVESTIDURA

Fernando Varelafvarela@infolibre.es@fervabi

El presidente en funciones asegura que ya sólo espera que el líder de UP responda “a la pregunta de si va a votar que no la próxima semana, junto con la ultraderecha, a la investidura de un candidato socialista”Unidas Podemos mantiene la puerta abierta para que el PSOE se siente a negociar su entrada en un gobierno de coalición ahora o en septiembre

El Congreso abre la legislatura mostrando una fuerte división

Fuente: El Pais (Portada)

A. DÍEZ / J. CASQUEIRO.

La primera sesión de la XIII Legislatura de las Cortes evidenció ayer que se abre un periodo de fuerte división. Fue una jornada bronca, en la que el protagonismo recayó en los diputados presos por el juicio del procés yen los nuevos parlamentarios de Vox, que se prodigaron en abucheos a aquellos. El PP y Ciudadanos apostaron por un discurso muy duro en la oposición, con ataques a la socialista Meritxell Batet, nueva presidenta del Congreso, y a la presencia de los presos. La primera aproximación a la mayoría en la que podría apoyarse Pedro Sánchez —la que respaldó a Batet— se quedó en 175 escaños, a uno de la mayoría absoluta. Buena parte de los parlamentarios eligieron fórmulas diferentes para la jura o promesa de la Constitución, con apelaciones a la república, a la voluntad de los catalanes, a los derechos sociales y a España en boca de los independentistas, de Unidas Podemos o de Vox. No fue así con PSOE, PP y Cs. La XIII Legislatura comenzó ayer en un clima de excepcional aspereza por la presencia en el hemiciclo de los políticos secesionistas presos, lo que provocó broncas y protestas, básicamente de Vox, por las fórmulas heterodoxas que usaron para acatar la Constitución. PP y Cs descalificaron la candidatura de la socialista catalana Meritxell Batet a presidir el Congreso y reforzaron las críticas tras su elección por admitir gran variedad de expresiones para prometer o jurar el cargo, con referencias incluso al referéndum ilegal del 1-O. Batet obtuvo 175 votos, suficientes para salir elegida sin el apoyo de los independentistas./ ULY MARTÍNLa anterior presidenta del Congreso, Ana Pastor (izquierda), saluda a su sucesora, Meritxell Batet.

Bronca, tensión, ruido y una mayoría muy justa que anticipa dificultades. La legislatura se inició ayer muy tensa: con serias descalificaciones del PP y Ciudadanos al Gobierno en funciones y contra la recién elegida presidenta del Congreso. Las cinco horas que los cuatro diputados presos por el juicio del procés pasaron en la Cámara, con autorización del Tribunal Supremo, soliviantaron al PP, Cs y Vox. En ningún caso, según el criterio de los dirigentes de esos partidos, Oriol Junqueras (ERC) y Jordi Turull, Josep Rull y Jordi

Sànchez (Junts per Catalunya) debieron aparecer en el pleno del Congreso, pese a que así lo había autorizado el tribunal. Sostienen aquellas tres formaciones, además, que no se debió consentir que incluyeran en su acatamiento a la Constitución alusiones directas a una república catalana, al referéndum ilegal del 1-O y a la situación de sus presos. Junqueras, por ejemplo, prometió el cargo “desde el compromiso republicano, como preso político y por imperativo legal”. Convertidos en protagonistas de la jornada, los independentistas encarcelados recibieron muestras de afecto de sus grupos y de algunos miembros de Unidas Podemos, lo que enrareció más el ambiente.

El largo trámite para votar a los nueve miembros de la Mesa, con papeleta y urna, permitió que el salón de plenos se convirtiera en una zona donde deambular y charlar. Hubo muchos reencuentros, fotos de grupos y hasta apretones de manos y besos entre rivales, como el que se dieron Inés Arrimadas, de Cs, y Josep Rull, uno de los cuatro dirigentes secesionistas encarcelados y nuevo parlamentario. Para irritación de Vox, los independentistas aprovecharon al máximo esa libertad de movimientos; singularmente Junqueras, quien se acercó a saludar a Pedro Sánchez. El político republicano habló más con el ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, y se detuvo a charlar con la de Educación y portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, con Pablo Iglesias y con miembros del PNV.

En medio de una situación de lo más extraña, los diputados presos fueron recibidos con aplausos de sus partidarios, con los que se sentaron. Ayer aún no estaban asignadas ubicaciones fijas, por lo que hubo vecindades de escaño bastante curiosas. La mayor crispación llegó cuando comenzó el llamamiento para acatar la Constitución, requisito imprescindible para ser diputado. Eso no es nuevo. Ya en 2015 y 2016 los parlamentarios de Podemos usaron una panoplia de fórmulas. Muchos años atrás, los diputados de Batasuna incluyeron la apostilla “por imperativo legal”: sentencias del Tribunal Constitucional avalan ese tipo de añadidos a la clásica promesa o juramentos, y en distintos idiomas cooficiales. Pero los precedentes no evitaron que PP, Cs y Vox recriminasen a Batet que consintiese esas fórmulas.

Los rostros de los representantes de Ciudadanos denotaban indignación y su presidente, Albert Rivera, se levantó y pidió la palabra para denunciarlo. Batet se la negó una primera vez y solo lo permitió cuando todos los diputados ya habían acatado. PP y Vox optaron por golpear sus mesas en señal de desaprobación. Los populares abandonaron enseguida esa actitud, pero Vox la mantuvo. El ruido provocado cuando tomaban la palabra los independentistas para prometer sus cargos, con alusiones constantes a la república y a la situación penal de sus líderes, era tan intenso que las intervenciones resultaban inaudibles. Ya fuera del salón de plenos, el líder del PP, Pablo Casado, acusó a Batet de “estar a favor de aquellos que han venido al Congreso a insultar” y la tachó de “cómplice de los independentistas en blanquear delitos contra la Constitución”. Rivera insistió en una idea similar y culpó al PSOE de que los presos “golpistas humillaran al pueblo español”.

Los tres partidos del bloque de la derecha presentaron luego sendas peticiones para invalidar las tomas de posesión de los secesionistas. Los cuatro encarcelados dejarán de ser diputados en pocos días con toda probabilidad. La Mesa, que celebrará hoy su primera reunión, pedirá un informe jurídico a los letrados de la Cámara baja sobre la situación de los cuatro diputados reclusos. Tanto la Ley de Enjuiciamiento Criminal como el Reglamento del Congreso establecen que deben ser suspendidos por estar procesados, como ya advirtió también el Supremo.

La sesión inaugural dejó clara la precariedad del Gobierno para alcanzar la mayoría absoluta (176 escaños) sin contar con los secesionistas. La elección de Batet fue el mejor exponente: necesitó dos votaciones para sumar 175 apoyos (PSOE, Unidas Podemos, PNV, Coalición Canaria, Compromís y el Partido Regionalista de Cantabria). Batet comunicará hoy al Rey el inicio de la legislatura. Y Felipe VI decidirá cuándo abre la ronda de consultas para la investidura presidencial.

“Golpistas”, “fascistas” y acusaciones de escupitajos: el Congreso se convierte en un lodazal

https://www.eldiario.es/politica/Golpistas-fascistas-presuntos-escupitajos-Congreso_0_838167072.html

Gabriel Rufián se convirtió este miércoles en el segundo diputado al que se expulsa del Congreso en sus cuatro décadas de historia democrática. El anterior había sido el portavoz del PP Vicente Martínez-Pujalte, al que en 2006 llamó al orden varias veces el entonces presidente de la Cámara, Manuel Marín, antes de echarlo del hemiciclo. Pujalte pedía entonces la dimisión del ministro socialista, José Antonio Alonso, por la detención de dos militantes del PP acusados de intentar agredir a José Bono en una manifestación de la AVT.

Corrían los años de la crispación. El PP había diseñado una campaña feroz contra José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusaban de llegar al poder gracias a los atentados terroristas del 11-M, de cuya autoría dudaban alimentando la teoría de la conspiración. Ese era el contexto en el que fue expulsado el primer parlamentario del Congreso desde 1976.

Este miércoles Rufián, otro de los animadores habituales del hemiciclo, se convirtió en el segundo de la lista en medio de un clima político igualmente enrarecido en el que se ha vuelto cotidiano llamar “golpistas” a los dirigentes independentistas catalanes, incluso al propio presidente, Pedro Sánchez. Este miércoles hasta un ministro, el de Exteriores, Josep Borrell, acusó a uno de sus diputados de haberle escupido (los testigos señalan que Jordi Salvador en realidad amagó con hacerlo).

“Vaya follón”. El comentario de una diputada a otra al salir de la sesión de control resumía la jornada después del encontronazo entre Rufián y Borrell, que se convirtió en el tema del día en el Congreso. Si un diputado de ERC había escupido literalmente al ministro de Exteriores, como este denunció, o si era en sentido figurado fue el debate que trascendió a los medios de comunicación. En un momento en el que el país está sin presupuestos, no logra renovar el Poder Judicial y apenas hay consenso para nada, España debatió ayer sobre un intento de escupitazo. Y algunos medios se recrearon con la moviola para comprobar si el diputado soltó o no el salibazo (las imágenes no aportaron ninguna prueba).

La escena, un ministro acusando de escupirle a un diputado de uno de los grupos que invistió al presidente del Gobierno en la moción de censura, después de que otro parlamentario de Esquerra haya sido expulsado de la Cámara, ha llevado al Congreso a un nivel de fango poco conocido. Tan lejos se ha llegado en la Cámara donde reside la soberanía nacional, que los llamamientos a bajar la tensión tras esos episodios se han producido en público y en privado. El ‘y tú más’ protagonizado tradicionalmente por PP y PSOE se ha multiplicado en lo que va de legislatura y ya es un fuego cruzado de todos contra todos. Casado había acusado hace unas semanas al presidente del Gobierno de ser “partícipe y responsable de un golpe de Estado” en Catalunya.

El Diario de Sesiones está repleto de reproches mutuos. Este miércoles, Pedro Sánchez acusó a Pablo Casado de radical; el jefe de la oposición reprochó al presidente que se vaya a Cuba a “agasajar dictadores”; Rafael Hernando llamó “deleznable” a la ministra de Justicia tras reclamar por enésima vez su dimisión; y Rufián usó su turno de pregunta al Gobierno para decir que si Ciudadanos le volvía a llamar “golpista”, ERC le devolvería el golpe llamándole “fascista”, algo que ya había anunciado su portavoz Joan Tardá, la tarde anterior.

Borrell, a quien iba dirigida la pregunta, se hizo un lío y pidió a Ana Pastor retirar el término “racista” –que en este caso nadie había pronunciado– del Diario de Sesiones. Rufián acabó por decir que también era un racista y sacó la artillería contra el titular de Exteriores: “indigno”, ” hoolingan”, le espetó entre rumores y gritos de diputados… Borrell no se mordió la lengua: “Ha vertido una mezcla de serrín y estiércol que es lo único que es capaz de producir”. Ovación del PSOE con la bancada en pie. “Si atacan así a uno de los tuyos…”, justifica la actuación del grupo un miembro de la dirección socialista, que admite, no obstante, que el “ambiente” en la Cámara no gusta a nadie.

La banalización del golpismo y el fascismo
Con los socialistas en pie, Rufián respondió desafiante levantándose y comparándoles con PP y Ciudadanos, una actitud que le costaron tres llamadas al orden de la presidenta del Congreso y la expulsión del hemiciclo. Le acompañó en su salida todo el grupo de ERC y entonces Jordi Salvador, al pasar por delante de Borrell, hizo ese gesto de lanzar un escupitajo al suelo. El ministro también enfureció –hasta el punto de que su compañera de gabinete Dolores Delgado le tuvo que tranquilizar– y cuando se al diputado de escupirle. Nadie ha ratificado su versión.

Semejante imagen llevó al presidente del Gobierno a pedir disculpas a los ciudadanos por el bajo nivel al que ha llegado la sede de la soberanía nacional. “Es el momento de que todos y todas hagamos una reflexión. En especial, los diputados y diputadas que utilizan la palabra para insultar y no para dialogar”, escribió Sánchez en su cuenta de Facebook.

Durante el rifirrafe, los gritos se han cruzado entre las bancadas. “Tranquilitos, que nos valemos solos”, ha exclamado Zaida Cantera cuando Ana Pastor ha intentado cortar a Rufián. “¡Dejen de insultar a todo el mundo!”, ha vociferado otro. “¡Vergüenza, vergüenza!”, se gritaba por otro lado.

La presidenta del Congreso abroncó a los parlamentarios: “Esta es la casa de la palabra, pero la palabra no se puede utilizar por ninguno para insultar [comenzó Pastor]. No utilizamos bien la palabra que nos han dado los españoles para representarles y no utilizamos bien tampoco nuestro modo de estar, porque no solo hay insultos verbales en este hemiciclo, hay falta de respeto a la presidencia, hay actitudes que son absolutamente impresentables”.

La presidenta dio el mayor sopapo a ERC, pero también amonestó a PP y Ciudadanos al asegurar que iba a retirar las expresiones “fascistas” y “golpistas” del Diario de Sesiones. Son términos que se han banalizado.

El “espectáculo”, como lo definió Sánchez, tapó el escándalo de la suspensión de la votación de la renovación del Poder Judicial por la ruptura del pacto por parte del PP, el preacuerdo anunciado por Borrell sobre el Brexit tras el ‘no’ inicial de España por Gibraltar e incluso el varapalo de Bruselas a los presupuestos. Cuando la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, salió del hemiciclo, los periodistas estaban aglutinados en la zona del Escritorio, donde comparecían los diputados de ERC para pedir ampara a la presidenta del Congreso y negar que uno de ellos hubiera escupido al ministro.

Llamamientos a la calma
Más allá del portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, que ha justificado que puede “llamar golpistas a los golpistas” y ha arremetido contra el PSOE por su “silencio”, la resaca de la tormenta provocó después una cierta relajación. “Esto vacuna para que otra vez se lo piensen… ojalá”, comenta un diputado socialista.

El PSOE da por hecho que la crispación la han avivado en los últimos meses PP y Ciudadanos, que no han asimilado la moción de censura ni la presidencia de Sánchez. “Yo mismo he sido objeto de palabras gruesas y graves insultos hace pocas semanas”, subrayó el presidente en su comentario en Facebook aludiendo a la acusación de Casado cuando le llamó “partícipe y responsable del golpe de Estado” en Catalunya.

Ya por la tarde en su comparecencia tras la cumbre hispano-lusa, Sánchez reclamó ya de viva voz rebajar la crispación: “Cuando no hay respeto se debilita la democracia. El poder Ejecutivo, el Legislativo, y el Judicial deben estar a la altura de la sociedad a la que sirven. Muchos de esos ciudadanos no se han sentido representados por esos diputados. Pido que reflexionen, que las sesiones de control sigan siendo una ceremonia de la crispación”. El presidente invitó después a los protagonistas de los excesos a “pedir perdón”.

“Hace mucho tiempo que se pasaron todos los límites”, había reclamado antes la número dos del PSOE, Adriana Lastra, sobre las acusaciones de “golpistas”, “filoetarras” y “fascistas” que cada vez con más frecuencia se utilizan en el Congreso. “Están construyendo un relato para que lo de Vox parezca normalizado”, alerta un diputado socialista.

ERC, que ha sido uno de los principales protagonistas del enfrentamiento este miércoles, también ha hecho un movimiento de distensión: Joan Tardà ha pedido una reunión a Ana Pastor para “rebajar la tensión”, según adelantó El Periódico.

El ambiente viciado que desprende la tribuna en los debates parlamentarios no es tal en el trato cotidiano entre los diputados de distintos partidos. Al terminar el Pleno, muchos lamentaban lo sucedido. El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, conversó durante unos minutos con Ignacio Prendes, miembro de la Mesa del Congreso y diputado por Ciudadanos. “Empezasteis vosotros con lo de golpistas”, le decía un parlamentario a otro.

A pesar de el fair play todavía se mantiene en privado, la tensión es evidente en los debates públicos y amenaza con ir a más en un escenario preelectoral. Asi las cosas es difícil aventurar si lo del miércoles no será superado en los próximos meses cuando se acerquen las citas con las urnas. La legislatura ya había arrancado regular. Tras muchos meses con un gobierno en funciones por la ausencia de pactos, empezó con alusiones continuas a “los populistas” de Unidos Podemos, con Rufián deseando a Mariano Rajoy que acabara con las esposas que él había llevado al Congreso o con Celia Villalobos insinuando que los de Podemos tenían piojos–.

Solo una expulsión precedente
“Tampoco es para tanto, con lo que tuvo que escuchar Rubalcaba en esta casa”, recordaba una veterana en el Congreso. “Eso no me lo dices a la cara”, le llegó a decir Rafael Hernando al entonces ministro en los pasillos del Congreso tras una comisión amagando con irse a por él. El PP acusaba entonces a José Luis Rodríguez Zapatero de “traicionar a los muertos” por su política antiterrotista.

“Te insultan desde el otro lado continuamente”, comentaba hace años un exministro socialista sobre las sesiones de control al Gobierno, que reconocía que no eran aptas para niños.

“¿Recuerdas muchas más expulsiones del hemiciclo?”, le preguntaba un periodista al jefe de prensa del Congreso: “Pocas”, reconocía. Vicente Martínez-Pujalte, del ala más dura del PP en un momento de especial crispación fue el primer expulsado. Le ha seguido Rufián. Y está por ver, tal y como está el patio, si se tarda otros 12 años en que salga otro diputado del hemiciclo por mal comportamiento.

Los ataques de Casado dinamitan las relaciones entre el Gobierno y el PP

Fuente:https://elpais.com/politica/2018/10/24/actualidad/1540378008_570246.html

La relación ya era casi inexistente, pero desde este miércoles el presidente Pedro Sánchez da por rotos contactos y acuerdos con el líder del PP, Pablo Casado, quien acusó en el Congreso al jefe del Ejecutivo de ser “responsable y partícipe del golpe de Estado que se está perpetrando en España”. Sánchez opina que tal invectiva va más allá de la dureza habitual en la pugna política. El presidente instó a Casado a retirar sus palabras, consciente de que necesitará su concurso si se complica la situación política en Cataluña, pero el líder popular no se retractó. A última hora de la noche, La Moncloa confirmó la ruptura,

El Congreso debatía sobre el Brexit y en torno a las relaciones comerciales con Arabia Saudí, pero acabó con la ruptura de relaciones formales entre Sánchez y Casado. Y todo por Cataluña. La explicación del mandatario socialista de los resultados de la última cumbre europea devino en un debate más sobre el desafío independentista y el presidente acabó en un bronco enfrentamiento con Casado después de que este derivase su intervención al conflicto catalán. En esa misma senda continuaron el PDeCAT y ERC, también el PNV y, en menor medida, aunque sin eludir el asunto, Unidos Podemos y el resto de grupos.

“Es usted partícipe y responsable del golpe de Estado que se está perpetrando en España”. Con esta severa acusación, Casado pasó por alto el apoyo que Sánchez, con los votos del PSOE en la oposición, brindó al Gobierno de Mariano Rajoy hace un año para que aplicase el artículo 155 de la Constitución y abriera así el camino para que el Estado interviniera Cataluña.

 

La acusación tuvo un enorme efecto, ya que el presidente emplazó enfáticamente a Casado a retirarla, con un tono más grave de lo normal en un forcejeo dialéctico parlamentario: “Si no retira que yo soy un golpista, usted y yo no tenemos nunca nada más que hablar”. El dirigente conservador mantuvo sus palabras, aunque introdujo un matiz que pareció suavizar la embestida: “Usted es responsable de no atajar el golpe al Estado que se está dando en Cataluña”. Por dos veces le pidió Sánchez que retirase la afirmación e incluso hubo una tercera, durante la sesión de control que se celebró a continuación, tras algo más de cinco horas de debate sobre la UE y sobre las relaciones con Arabia Saudí. Pero Casado volvió a negarse: “No se ponga usted tan digno, porque ya le di razones de lo que está pasando en Cataluña sin que se tomen medidas”.

Pasadas las once de la noche, fuentes oficiales de La Moncloa confirmaron la ruptura de la relación del presidente con Casado, aunque no con su partido. “Las relaciones con el presidente del PP, Pablo Casado, están rotas. Consideramos que ha perdido el respeto institucional”, enfatizaron dichas fuentes.

El líder popular había reprochado además a Sánchez que el Gobierno “presione a los fiscales” para cambiar la tipificación de los delitos que pesan sobre los políticos secesionistas presos y huidos. Y, también en el terreno de la convivencia, se refirió a los ataques a dirigentes del PP y Ciudadanos en Cataluña.

“Todo es asumible, pero no me puede acusar de ser un supuesto golpista. Le pido que lo retire, porque lo que ha dicho llena de ignominia a su grupo parlamentario”, le replicó Sánchez.

La insistencia del jefe del Ejecutivo en que su rival retirara sus palabras del Diario de sesiones obedece a la eventualidad de que en algún momento ambos líderes tengan que consensuar una respuesta a los independentistas. Sánchez quiso deslizar que no resulta descartable otra aplicación del artículo 155 en Cataluña. “Si nos tenemos que ver en una situación parecida a la de hace un año, se necesitaría un amplio consenso parlamentario”, asumió.

En este clima, la dureza habitual del discurso de Albert Rivera, jefe de filas de Ciudadanos, pasó a segundo término, como destacó después el entorno de Casado.

El portavoz del PNV, Aitor Esteban, mirando al líder popular, reclamó: “Basta ya de banalizar el significado de un golpe de Estado”. El portavoz de ERC, Joan Tardà, fue más lejos. “Señor Casado, ustedes nos fusilarían. El señor Rajoy, no; nos metería en la cárcel, pero ustedes nos fusilarían”, señaló para remontarse a unas palabras del propio Casado en octubre de 2017. El entonces vicesecretario general del PP advirtió al expresidente Carles Puigdemont de que podía acabar como Lluis Companys, el presidente catalán en la Segunda República fusilado por la dictadura en 1940. Casado aludía a su encarcelamiento en octubre de 1934 tras declarar el Estado Catalán.

Tensión máxima entre el Gobierno y la Mesa del Congreso por el bloqueo de los Presupuestos

Fuente: https://www.publico.es/politica/cohabitacion-gobierno-declara-guerra-pp-cs-bloquear-congreso.html

La cohabitación, y no precisamente amistosa, ha llegado al Parlamento español: mientras que PP y Ciudadanos controlan la Mesa del Congreso, PSOE, Podemos y los partidos nacionalistas e independentistas suman una mayoría alternativa en el Hemiciclo. El problema es que la Mesa es la que marca los tiempos y los ritmos de la actividad parlamentaria: decide qué va al Pleno y cuándo. Y PP y Ciudadanos están utilizando su poder en la Mesa para torpedear las iniciativas del Gobierno y de los grupos políticos que le apoyan.

El pulso parlamentario ha derivado en guerra total a raíz de la enmienda presentada por el PSOE la semana pasada para sortear el veto del Senado a los objetivos de déficit público. Tanto es así, que el diario El País informa que el PSOE se está planteando reprobar a la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

 

Sin embargo, Ll vicepresidenta segunda del Congreso, la socialista Micaela Navarro, ha recalcado este lunes que el Reglamento no permite reprobar a la presidenta de la Cámara, Ana Pastor. “Cualquiera que conozca el Reglamento sabe que eso no es posible”, ha aseverado Navarro.

La batalla por la enmienda tiene en principio difícil solución. Para sortear la Mesa del Congreso, donde PP y Ciudadanos tienen mayoría, el PSOE presentó el pasado martes en la Comisión de Justicia esta enmienda a un proyecto de ley ya en tramitación sobre el Poder Judicial —que nada tiene que ver con la Ley de Estabilidad—, y ya ha sido admitida a trámite.

Sin embargo, la Mesa del Congreso se reúne este lunes a las 11.00 horas para analizar los dos recursos de amparo presentados por el PP y Ciudadanos contra la
“argucia” parlamentaria de la enmienda socialista.

Una “argucia” parlamentaria que el Gobierno considera perfectamente legal pero que ha llevado al PP y a Ciudadanos a recurrir en amparo a la Mesa del Congreso.

En su escrito, el PP pide amparo a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, a la que ha reclamado la “suspensión inmediata” de la enmienda presentada por el PSOE ya que, a su juicio, se trata de un “fraude” de ley y a la propia institución.

Ana Pastor: “Este es un órgano constitucional, la Mesa no permite y no admite las presiones”

Ciudadanos, por su parte, solicita a la Mesa que paralice la tramitación de esa reforma hasta que no haya quedado resuelta su reclamación y que impida la designación de los ponentes que debatirán la enmienda que, recuerda, nada tiene que ver con la ley en la que se pretende introducir.

La pasada semana el Gobierno ya advirtió de que la Mesa del Congreso que preside Pastor no puede revisar los acuerdos de la Comisión de Justicia, algo con lo que no están de acuerdo ni PP ni Ciudadanos.

Todo indica que la Mesa encargará un informe jurídico que arroje algo de luz sobre el conflicto, a la espera de un desenlace de momento incierto.

Pero ni tan siquiera el informe jurídico parece que vaya a traer la paz: Ana Pastorha dicho este mismo lunes que la Mesa del Congreso “no admite presiones”.

“Este es un órgano constitucional, la Mesa no permite y no admite las presiones”, ha aseverado Pastor, antes de la reunión de la Mesa del Congreso.

PSOE y Podemos se quedan a 26 votos de la mayoría que precisan para renovar RTVE

Fuente:www.infolibre.es/noticias/politica/2018/07/02/psoe_podemos_quedan_votos_para_sacar_adelante_lista_consejo_rtve_84659_1012.html

El pleno del Congreso no alcanza la mayoría de dos tercios necesaria en primera votación por lo que tendrá que realizar una segunda vuelta en 48 horas: entonces se precisa una mayoría absoluta y el respaldo de al menos cuatro grupos
Ni los seis candidatos propuestos por el PSOE, Unidos Podemos y PNV -en la que proponen a Tomás Fernando Flores como presidente-, ni la lista del PP -que apuesta por Eladio Jareño para la Presidencia de la corporación- han contado con el apoyo necesario

El Congreso abre la puerta a la primera ley de eutanasia sin el apoyo del PP

Fuente: Acceda al artículo completo aquí

La proposición de ley ha sido sólo rechazada por los conservadores, que sostienen que llevar esta normativa a trámite es admitir la “derrota” profesional, política, médica y social ante los enfermos
Será el propio paciente con una discapacidad “grave”, un sufrimiento físico y psíquico “intolerable, insoportable e irreversible”, una “altísima” dependencia a otras personas y con un diagnóstico realizado por un profesional sanitario, quien deberá pedir la eutanasia.
infoLibrecontacta@infolibre.es @_infoLibre
Publicada el 26/06/2018 a las 18:03Actualizada el 26/06/2018 a las 18:04