Historía “Desembarco de Normandia”

Una de las batallas mas decisivas fue el desembarco del ejercito aliado en la localidad francesa de Normandia, también llamada Operación Overlord que comenzaría tal día como hoy un 6 de Junio de 1944 y batalla terminaría con la victoria y avance aliado y liberación de Normandia un 30 de Agosto de 1944, el día D como lo llamaron fue como he dicho antes el 6 de Junio de 1944, donde las fuerzas aliadas desembarcarían en la costa normanda e iniciar la operación de liberación de la ciudad, el conjunto de operaciones navales se llamaría la Operación Neptuno.

166.000 soldados aliados avanzaban hacía la ciudad desde Inglaterra cruzando el canal de la Mancha, en agosto las tropas aliadas y contaban con tres millones de efectivos.

El plan de asalto se forjó en la capital estadounidense Washington D.C en la conferencia Trident, el general Eisenhower fue nombrado Comandante del Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada (SHAEF) y el general británico Bernand Montgomery comandante del 21º Grupo de Ejercitos, qué aglutinaría toda la fuerza terrestre aliada que tomaría parte en la invasión, por la parte nazí, la resistencia en la zona atlántica esta comandada por mariscal Erwin Rommel.

La liberación de Normandia y avance hacía Europa fue muy dificultosa pero con tenacidad lograría el gran objetivo , después de duras y encarnicadas batallas con el ejercito nazi, a finales de Agosto la Operación Overlord acabaría el 30 de Agosto liberando Francia haciendo al ejercito nazi retroceder, aquí ya empezaría el gran declive de la Alemania Nazi.

Los incendios de California dejan ya 23 muertos y 250.000 personas desalojadas

Fuente:https://elpais.com/internacional/2018/11/11/actualidad/1541905378_782230.html

Ya era el incendio más destructivo registrado nunca en California, después de haber quemado 6.700 casas en apenas dos días. Este sábado por la noche, se confirmó que el incendio que ha arrasado como una caja de cerillas la localidad de Paradise, al norte de Sacramento, es además uno de los más trágicos de la historia. Las autoridades del condado de Butte informaron de que en las labores de desescombro han encontrado 14 cadáveres más, que se suman a los 9 hallados el viernes. No ha terminado. El fuego lleva 40.000 hectáreas calcinadas y en la noche del sábado solo estaba controlado en un 20%. Al menos 100 personas continúan desaparecidas.

Las 23 víctimas mortales sitúan al bautizado como Camp Fire por encima del incendio que el año pasado mató a 22 personas en cuestión de horas en Santa Rosa, cerca de San Francisco. Ya es el tercer incendio más mortal en EE UU desde que existen registros. El peor, con 29 muertos, fue en 1933. Los cadáveres de este sábado fueron hallados en cinco casas distintas registradas por los bomberos.

 

Barrios enteros de la ciudad de Paradise (26.000 habitantes) han desaparecido. De los fallecidos, cinco se encontraban en sus vehículos tratando de escapar de las llamas. El fuego comenzó el pasado jueves y se extendió a toda velocidad por un bosque inusualmente seco y avivado por los llamados vientos de Santa Ana, un fenómeno atmosférico habitual en el otoño californiano que trae fuerte viento del desierto hacia la costa y seca todo a su paso.Mas de 3.000 bomberos luchan contra el fuego con 440 camiones y 23 helicópteros. La previsión del tiempo anunciaba que el viento volvería a cobrar fuerza en la noche del sábado y durante el domingo. Más de 52.000 personas permanecían desalojadas de sus casas el sábado en la zona.

 

Donald Trump, tras la reunión con Vladimir Putin: “Tuvimos un diálogo directo y profundamente productivo”

Fuente: http://www.infobae.com/america/mundo/2018/07/16/en-vivo-conferencia-de-prensa-de-donald-trump-y-vladimir-putin/

 

Donald Trump y Vladimir Putin ofrecieron una conferencia este lunes tras sostener una extensa reunión en privado y una mesa de trabajo a la que se unieron sus asesores, en el marco de la primera cumbre formal que sostienen ambos mandatarios, cuyas respuestas tocaron principalmente la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses.

 

Creo que podemos llamarla una exitosa ronda de negociaciones. Analizamos el presente y futuro de la relación bilateral y los temas globales”, resumió Putin, el primero en hablar en la conferencia.

 

Si bien admitió que “está claro que la relación no pasa por un buen momento“, subrayó que “la Guerra Fría es algo del pasado“.

Respecto a la intromisión rusa en laos comicios norteamericanos, Putin volvió a negar las acusaciones. “Debo repetir lo que he dicho más de una vez, incluyendo una reunión personal. El gobierno ruso nunca interfirió y no planea interferir en los asuntos internos de Estados Unidos, incluyendo el proceso electoral”.

 

En otro momento, ante la pregunta de un periodista, confirmó que prefería que Trump venza a Hillary Clinton en el 2016. “Sí, lo quería, porque él habló acerca de mejorar la relación entre EEUU y Rusia”.

Sobre el tema de la injerencia, Trump señaló a su vez: “Pasamos mucho tiempo hablando de ello. El presidente Putin tiene una opinión muy clara al respecto“, sin ofrecer más detalles al respecto.

 

El presidente norteamericano, quien en la mañana había culpado a la “estupidez” estadounidense por la mala relación actual, fue consultado sobre si el gobierno ruso también podría tener algo de responsabilidad al respecto. “Todos somos culpables. Estamos uniéndonos y tenemos la oportunidad de hacer grandes cosas. Ambos cometimos errores“, indicó.

 

Acto seguido, arremetió contra la pesquisa que investiga la injerencia rusa y la posible colaboración con el Partido Republicano. “Creo que la investigación es un desastre para el país. No está destrozando. No hubo colusión, todos lo saben. Vencí a Hillary Clinton fácilmente. La gente lo sabe. Hubo cero colusión y (la investigación) ha tenido un impacto en la relación de las potencias nucleares”, señaló.

 

A su vez, Putin ofreció la posibilidad de que los investigadores estadounidenses interroguen a los 12 ciudadanos rusos que fueron acusados de haber participado en el hackeo al Partido Demócrata, aunque manifestó su desdén hacia el caso y agregó que esperaría medidas de reciprocidad hacia las investigaciones de la justicia rusa. “No conozco el tema (las acusaciones) en profundidad, pero el presidente Trump lo mencionó y lo vamos a analizar”, declaró.

Trump fue consultado directamente si creía la versión oficial de la inteligencia estadounidense, que concluyó que Rusia jugó un rol en las elecciones presidenciales, o si se creía hacia la postura de Putin, que negó cualquier actividad de su país, opción por la que pareció inclinarse el republicano. “Pasamos mucho tiempo hablando de ello. “Me han dicho (las agencias de inteligencia) que creen que fue Rusia. Yo no veo ninguna razón por la que podría serlo y el presidente Putin fue extremadamente fuerte y poderoso en su negativa de eso hoy“, dijo.

 

Sobre Siria, uno de los temas que se esperaba que domine la agenda, el presidente ruso señaló que todas las condiciones están puestas para una cooperación efectiva en el lugar.

En la apertura, con un tono optimista, Trump declaró: “Los desacuerdos entre nuestros países son conocidos y los discutimos con amplitud. Aún en las tensiones de la Guerra Fría, EEUU y Rusia sostuvieron un diálogo. Nuestra relación nunca ha sido peor. Sin embargo, eso comenzó a cambiar desde hace cuatro horas. Eso creo“.

 

Los dos dirigentes acogieron luego a sus delegaciones respectivas para llevar a cabo otras discusiones antes de la rueda de prensa.

Trump dispara el gasto militar y apuesta por el muro a costa de los programas sociales

Fuente:https://elpais.com/internacional/2018/02/12/estados_unidos/1518464528_349849.html

Frontera, defensa e infraestructuras. El proyecto de presupuesto presentado por Donald Trump para 2019 ofrece un buen negativo de su ideología. Estados Unidos se protege de la inmigración (23.000 millones), refuerza su músculo militar (686.000 millones) y activa el crecimiento interno con 200.000 millones en obras públicas. Una propuesta que se ajusta milimétricamente a las necesidades electorales republicanas, pero que recorta drásticamente los gastos sociales y quiebra la promesa de contener la hemorragia presupuestaria. Lejos de cualquier moderación, la iniciativa (4,4 billones) aumenta un 10% el gasto y dispara el déficit hasta casi el billón de dólares.

Es la cuadratura del círculo. En diciembre, Trump puso en marcha un recorte de impuestos de 1,5 billones de dólares y la semana pasada promovió un pacto entre republicanos y demócratas para aumentar el techo de gasto en 300.000 millones en dos años. En este escenario, ahora ha lanzado un presupuesto que tiene como punta de lanza un plan de infraestructuras de 200.000 millones en un decenio. Un catalizador de la inversión que la Casa Blanca espera que llegue a aglutinar 1,5 billones en fondos privados y públicos, pero que nadie ha explicado cómo se financiará.

Esta incertidumbre, en un país con una deuda pública superior a los 20 billones, se agrava ante la renuncia expresa a alcanzar el equilibrio fiscal, uno de los mandamientos de la biblia republicana. Por el contrario, el texto presentado este lunes admite que en un decenio el déficit acumulado puede alcanzar los 7,2 billones, frente a los 3,2 billones que Trump prometió el año pasado. Es un desequilibrio gigantesco que ni siquiera frenan los recortes masivos en gasto social: tres billones de dólares en 10 años, especialmente en programas sanitarios y de alimentos.

Creíble o no, el presupuesto tendrá que pasar por la trituradora del Congreso. Ahí, republicanos y demócratas diseccionarán las partidas y las someterán a sus necesidades, que este año gravitan en torno a las elecciones del 6 de noviembre, cuando se renovará toda la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 39 gubernaturas. Nadie sabe con precisión qué quedará vivo tras la digestión parlamentaria, pero en cualquier caso el reparto de fondos presentado por la Casa Blanca ofrece una buena fotografía de sus objetivos políticos.

MENOS DIPLOMACIA, MÁS BALAS

El presupuesto presentado por la Casa Blanca para 2019 impone un recorte del 32% al Departamento de Estado. Con sólo 37.000 millones, 20 veces menos que el Pentágono, la diplomacia sufre mermas en casi todos sus programas. Las operaciones de paz, los fondos para la ONU y otros organismos internacionales se llevan la peor parte.

En la cuestión migratoria, que esta semana centrará el debate en el Congreso, el presidente exige 23.000 millones para seguridad fronteriza, incluyendo 18.000 millones para el muro con México. Fuera ha quedado cualquier partida destinada a los dreamers, los casi 700.000 inmigrantes registrados que llegaron siendo menores a EEUU y que, por orden de Trump, se quedarán sin protección legal el próximo 5 de marzo. “No he incluido este apartado en el presupuesto para que los congresistas puedan debatir libremente y llegar a un acuerdo”, se justificó el presidente.

Otra apuesta fuerte procede del gasto militar. Logrado un aumento del techo de gasto de 69.000 millones, el presupuesto de defensa queda en 686.000 millones y permite, en palabras del jefe del Pentágono, Jim Mattis, “volver a la primacía” en el pulso geoestratégico con Rusia y China. “Tendremos una fuerza nuclear totalmente modernizada y nueva. Ojalá no haya que usarla, eso dependerá de otros, pero que nadie dude de que mientras sea presidente estaremos por encima de cualquiera en poderío nuclear”, afirmó Trump.

La joya de la corona recae en el plan de infraestructuras. En su día fue presentado como el gran proyecto de 2018 y ocupó un lugar central en el discurso del estado de la Unión: “Juntos podemos recuperar nuestra herencia como constructores. Construiremos flamantes carreteras, puentes, autopistas, vías férreas y vías fluviales por toda nuestra tierra. Y lo haremos con corazón estadounidense, con manos estadounidenses y con agallas estadounidenses”. Esas fueron las palabras de Trump, pero ahora, volcada al papel, la iniciativa ha quedado jibarizada. Del billón de dólares que la Administración federal iba a inyectar para dinamizar las infraestructuras de transporte, agua y electricidad, la aportación se ha reducido a 200.000 millones. El resto procederá de fondos estatales, locales e inversión privada. Un auténtico rompecabezas que tiene a su favor tanto la promesa de la Casa Blanca de retirar cualquier obstáculo burocrático como las evidentes ganancias electorales que puede generar a los congresistas.