Sánchez dice ahora que rechaza el CETA por motivos medioambientales y laborales

Fuente: http://www.publico.es/politica/sanchez-dice-rechaza-ceta-motivos-medioambientales-laborales.html

 

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, explicó este jueves el cambio de posición de su partido en torno al Tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA por sus siglas en inglés, fundamentándolo especialmente en motivos medioambientales y laborales.

Sánchez ante Pierre Moscovici, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros con el que celebró una reunión en Madrid, le explicó que la posición ya definitiva del PSOE ante este asunto será la de la abstención, al entender que hay muchos aspecto de dicho Tratado que no son asumible por los socialistas tal y como están formulados.

En concreto, según dijo Sánchez a Moscovici, no es aceptable que “en 1.600 páginas del Tratado sólo haya cuatro páginas referidas a derechos medioambientales”.

Otro tema que no asume el PSOE es lo que considera el desequilibrio que existe en la protección de los derechos laborales frente a los inversores, planteando que hay que combinar de manera efectiva los procesos democráticos y los derechos laborales.

También el líder del PSOE le hizo llegar al comisario europeo que el PSOE tiene profundas diferencias con el modelo elegido para la resolución de las disputas, así como con la ausencia de penalizaciones en la violación que puedan darse del Tratado.

No obstante, Sánchez indicó que el PSOE es una fuerza multilateralista y partidaria de una apertura comercial internacional, además de firme defensora de una relación estrecha con Canadá.

En este sentido, indicó que lo que rechazan es que se plantee como si sólo hubiera dos caminos, “o bien cerrar las fronteras como quiere el Partido Popular, o el proteccionismo al que se abraza Unidos Podemos”, indicó. Para el PSOE, hay que explorar otras vías.

En este aspecto, anunció que el PSOE se va a posicionar claramente desde “el sentido común” y que su objetivo es explicarle a la gente cuáles son las razones de los socialistas sobre lo que se vota, “intentando enviar un mensaje de cara al futuro; hay que contar con la sociedad civil”, dijo; por lo que pidió elaborar un Tratado de “abajo a arriba”.

Sánchez se comprometió que en la reunión que el próximo lunes celebrará la Ejecutiva Permanente del PSOE se concretarán más motivos y argumentos de cuál es la posición de los socialistas , por lo que aseguró que el pleno del Congreso el PSOE optará por una “abstención motivada”.

El paro registra en abril su mayor caída mensual de la historia, 129.281 desempleados menos

Fuente: http://www.eldiario.es/economia/registra-mayor-mensual-historia-desempleados_0_640086060.html

El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) bajó en abril en 129.281 desempleados respecto al mes anterior (3,5%), registrando así su mayor descenso mensual en cualquier mes dentro de la serie histórica, según ha informado este jueves el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

El volumen total de parados alcanzó a finales de abril, mes en el que este año se ha celebrado la Semana Santa, la cifra de 3.573.036 desempleados, su nivel más bajo desde julio de 2009, informa EP.

Dentro de la serie histórica comparable, que arranca en 1996, la evolución del paro en los meses de abril ha sido mayoritariamente descendente, con recortes en 20 meses y aumentos en dos de ellos: abril de 2008 (+37.542 parados) y abril de 2009 (+39.478). En los últimos ocho años el paro ha bajado en abril en una media de 51.794 desempleados.

En términos desestacionalizados, el paro bajó en abril en 70.777 personas, su mayor recorte de la serie histórica en cualquier mes, de acuerdo con los datos de Empleo. En el último año el paro experimentó un descenso récord de 438.135 personas, a un ritmo anual del -10,9%.

El número de contratos registrados durante el mes de abril ha sido de 1.604.476, la cifra más alta de la serie histórica en un mes de abril y un 4,07% superior a la del mismo mes de 2016.

Tipos de contrato

En abril de 2017 se han registrado 151.448 contratos de carácter indefinido, el 9,4% del total, con un incremento del 3,8% sobre igual mes del ejercicio anterior.

Por sectores económicos, el paro se redujo en todos, pero principalmente en los servicios (96.672 personas), seguidos de la agricultura (11.330), construcción (8.944) y la industria (8.264), en tanto que en el colectivo que busca su primera oportunidad laboral bajó en 4.071 personas, informa EFE.

Entre los hombres, el paro disminuyó en abril en 69.158 personas y, entre las mujeres, en 60.123, de forma que el total de desempleados quedó compuesto por 1.546.780 varones y 2.026.256 féminas.

Por su parte, el desempleo entre los menores de 25 años se redujo en el cuarto mes del año en 19.292 personas.

Entre los extranjeros, el paro disminuyó en 21.474 personas, hasta contabilizar 417.795 desempleados foráneos, de los que 147.498 procedían de un país miembro de la Unión Europea y 270.297 de uno extracomunitario.

Por regiones, el paro disminuyó en todas, encabezadas por Andalucía (33.984), Cataluña (20.266) y Madrid (12.375).

En cuanto a los contratos, en abril se firmaron 1.604.476 contrataciones, la cifra más alta en un cuarto mes del año de toda la serie histórica, según Empleo, y superó en 62.747 a la de hace un año, si bien se redujo en 128.297 respecto a marzo.

En concreto, se registraron 151.448 contratos indefinidos o convertidos en indefinidos (26.980 menos que el mes anterior) y 1.453.028 temporales (101.317 menos).

En cuanto a la duración de la jornada, del total de contratos indefinidos que se firmaron en abril, 87.757 fueron a tiempo completo (16.292 menos) y 46.111 a tiempo parcial (11.121 menos), así como 17.580 fijos discontinuos (433 más).

Respecto a los temporales, se rubricaron 941.414 contratos eventuales a tiempo completo (75.787 menos), y 511.614 a tiempo parcial (25.530 menos); en tanto que del total de contratos eventuales, 8.893 tuvieron carácter formativo (2.795 menos).

Ibercaja despedirá a 686 empleados y cerrará 160 oficinas

Fuente: http://cadenaser.com/emisora/2017/03/22/radio_zaragoza/1490189572_013043.html

 

Cierre de 160 oficinas y 686 despidos. Es el impacto que tendrá en la plantilla el ERE que hace una semana anunció Ibercaja. Este miércoles la entidad ha presentado los datos laborales a los sindicatos que han mostrado su indignación, fundamentalmente por la escasa información recibida. De momento, lo único que conocen es la cifra global de oficinas que echarán la persiana y de trabajadores que serán despedidos. De ellos, “532 en la red de oficinas y 154 en servicios centrales y apoyo a la red”, ha indicado Victoria Camarena, responsable sindical de UGT.

Con sólo estos datos, dice Camarena, pocas propuestas pueden hacer: “En principio, apuestan por las salidas voluntarias pero que si no hay voluntarios serán obligados”. Por eso, incide, “nuestra posición es de indignación porque no jugamos con la misma baraja; no tenemos toda la información ni toda la previsión; es como para echarse a temblar”. Camarena afirma que “si quieren negociar de verdad y tomarse esto en serio, deberíamos tener los papeles encima de la mesa”. En cualquier caso, los plazos empiezan a correr. Todo podría quedar resuelto antes del verano. 

Los expertos designados por el Gobierno se inclinan por indemnizar a los interinos con solo 12 días

Fuente: http://www.eldiario.es/economia/expertos-propondra-duracion-contratos-interinos_0_609639300.html

El grupo de expertos nombrados por el Ministerio de Empleo para analizar las sentencias europeas sobre interinidad acaba de cerrar sus conclusiones. Los sabios han elaborado un documento que ultimaron a lo largo de este lunes en el que expresan sus coincidencias y también diferencias.

Entre las coincidencias está la necesidad de limitar la duración de los contratos de interinidad, que ahora pueden durar años, y su rechazo al contrato único como respuesta a las sentencias europeas sobre interinos.

Entre las diferencias, la indemnización que se debe dar a los trabajadores con este tipo de contrato. Según ha podido saber eldiario.es, los expertos han reflejado dos posiciones:  esperar a los siguientes pronunciamientos europeos para tomar una decisión, ya que creen que lo razonable sería pagar doce días de indemnización (la postura mayoritaria), y pagar una indemnización de veinte días por año (la posición minoritaria). Finalmente, esa postura mayoritaria aboga por esperar a los siguientes pronunciamientos de la justicia europea al respecto para tomar una decisión.

Por partes. Las sentencias que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaron en septiembre pusieron patas arriba el sistema de interinos del sector público español. Por un lado, cuestionaban el uso de este tipo de contratos para cubrir plazas estructurales. Por otro, constataban el derecho de los interinos a cobrar una indemnización cuando acabara su contrato (hasta ahora no tenían derecho a una) y defendían la equiparación de las indemnizaciones entre interinos e indefinidos.

Sus conclusiones iban más allá, puesto que el TJUE decía que no podía discriminarse a ningún tipo de trabajador temporal en su indemnización. Es decir, sugería que las indemnizaciones de indefinidos y todo tipo de temporales debían ser idénticas.

El Ministerio de Empleo puso en marcha un grupo de expertos para analizar las consecuencias de estos pronunciamientos y concluir cuáles deben ser los efectos legales. En este grupo hay seis expertos (cinco hombres y una mujer): dos de ellos nombrados a propuesta de la patronal y otros dos a propuesta de los sindicatos. Sus trabajos comenzaron en noviembre y aunque tenían un mes de plazo, su labor se alargó.

Según ha podido saber eldiario.es, el documento deja constancia de una posición compartida por todos: hay que limitar la duración de los contratos de interinidad. Actualmente, hay interinos que llevan años (décadas en muchos casos) encadenando este tipo de contratos. Cubren plazas que no han sido sacadas a concurso público. Los expertos se proponen cortar estas situaciones y mencionan varios artículos del Estatuto de los Trabajadores que habría que modificar. También muestran su rechazo al contrato único como solución a las sentencias europeas.

El pronunciamiento de los expertos solo tendrá efecto directo sobre los interinos que cubran plazas laborales, porque son los que se rigen por el Estatuto de los Trabajadores. Los interinos funcionarios o estatutarios (como los que trabajan en la sanidad) tienen como referencia el Estatuto Básico del Empleado Público. El mandato del Ministerio de Empleo era, por tanto, limitado: los expertos solo debatían sobre lo que afecta a los interinos laborales.

Qué pasa con las indemnizaciones

La división en el grupo de expertos está en cuál debe ser la indemnización a pagar a los interinos que finalicen su contrato. Hasta ahora no tenían derecho a ella. Aunque la sentencia europea decía que no podían existir diferencias entre las que cobran los temporales y los indefinidos, los expertos están divididos.

El documento refleja dos posiciones. Una mayoritaria: la sentencia europea no es clara y hay que esperar  a que el Tribunal Supremo se pronuncie y también a que el TJUE vuelva a fallar dos cuestiones prejudiciales sobre el mismo asunto que tiene pendientes. Esa posición es partidaria de reconocerles una indemnización de doce días, que es la que ahora tienen los contratos temporales cuando finalizan sus contratos. Y una minoritaria, que la indemnización debe ser de veinte días (que es la que tanto temporales del sector privado como indefinidos tienen reconocida por despido objetivo) y que no hay que esperar más para evitar más inseguridad jurídica.

La posición mayoritaria está sostenida por los expertos nombrados por la patronal (y que de hecho pertenecen a sus directivas), mientras que la minoritaria es la que mantienen los expertos cercanos a los sindicatos. Esa posición mayoritaria es favorable a que la indemnización debería ser en todo caso de doce días.

Quienes defienden los doce días aseguran que no puede equipararse un despido objetivo (por causas económicas, organizativas, técnicas o de la producción) al final de un contrato de interinidad.

Quienes subrayan que debe ser de veinte días esgrimen que la sentencia europea deja claro que no pueden existir diferencias entre temporales e indefinidos, y que aprobar una indemnización menor supone que la diferencia entre unos y otros persistiría. Cualquier opción implica una reforma del Estatuto de los Trabajadores.

En este caso también el mandato de Empleo les limita: aunque la sentencia abría la puerta a la equiparación de indemnizaciones ente indefinidos y todo tipo de temporales, el documento no incluye una solución porque no se les ha encargado.

La estrategia de Galicia

Mientras tanto, las administraciones públicas se van cubriendo las espaldas, en previsión de una posible avalancha de indemnizaciones. Es el caso de la Xunta de Galicia. La comunidad presidida por Alberto Núñez Feijóo ha anunciado que va a aprobar la transformación de miles de trabajadores laborales interinos en funcionarios interinos. Esto que a primera vista parece una excelente noticia para estos trabajadores es en realidad una “jugada maquiavélica”, según el abogado Fabián Valero, del despacho Zeres Abogados.

Valero advierte de que lo que va a hacer la Xunta es “cesar a miles de empleados temporales sin indemnización”. Esto es, transformando sus contratos de laborales interinos en funcionarios interinos (no fijos). La sentencia europea tiene aplicación directa sobre los laborales interinos, que tendrían derecho de indemnización, algo que no está claro en el caso de los funcionarios interinos. Después de pasar de un estatus a otro, en dos o tres meses, puede haber un concurso de traslados que supondría quedarse en la calle si un funcionario “fijo” pide su plaza, sin compensación alguna por los años trabajados anteriormente.

Tampoco está claro, según Valero, que tenga derecho a ser indemnizado el personal laboral que no acepte este “chantaje” y no quiera pasar a ser funcionario interino. “Es un vicio de consentimiento como la copa de un pino”, resume el abogado. A su juicio, lo que hace el gobierno de Galicia es “huir” de la aplicación de las sentencias europeas y “buscar argucias”.

En una entrevista en La Voz de Galicia, el director general de Función Pública, José María Barreiro, explicaba que la transformación de estos 8.000 laborales obedece a un “proceso de modernización” para “evitar la fragmentación de las condiciones de trabajo”.  

Qué es un interino

Es una persona que sustituye a otro trabajador con reserva de plaza: bajas por maternidad, paternidad, vacantes por liberación sindical o cargo público… La figura de los interinos es más conocida en las administraciones públicas, pero existe igualmente en el sector privado aunque se confunda con un temporal común. En ningún caso tenían derecho a indemnización al acabar su contrato.

En las administraciones públicas los interinos pueden cubrir una plaza de personal laboral (que se rigen por el Estatuto de los Trabajadores) o de personal funcionario (que tienen como referencia el Estatuto Básico del Empleado Público).

Los nuevos mendigos tienen 20 años y empleo: qué está pasando con el trabajo

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-01-10/nuevos-mendigos-jovenes-ninis_1313978/

10.01.201705:00 H.

La tasa de desempleo juvenil en España se encontraba el pasado noviembre en el 44,4%, la más alta de toda Europa, tan solo superada por Grecia (46,1%). Duplicamos con creces el nivel de la eurozona, que se encuentra en el 21,2%, así como el de Reino Unido, que desciende hasta el 13,1%. En apariencia, una cifra envidiable a la que deberíamos aspirar, ya que es casi cuatro veces inferior a la de nuestro país. Sin embargo, es posible que este dato oculte una realidad aún más triste para los menores de 25 años.

Como ha desvelado la ONG inglesa Centrepoint a ‘Independent‘, cada vez son más los jóvenes que, a pesar de tener trabajo, se encuentran en una situación cercana a la exclusión. ¿Por qué? Por culpa de los conocidos como contratos de cero horas, el principal estandarte de la flexibilización laboral inglesa. Estos se pagan por horas y obligan al trabajador a estar disponible, así como a mantener una relación de exclusividad con la empresa que le contrata, pero esta no está obligada a proporcionar un sueldo mínimo o a garantizar un mínimo de jornadas trabajadas a sus empleados. Esto provoca que no puedan saber ni cuándo ni cuánto van a trabajar.

Hacen lo que se supone que deben hacer, encontrar trabajo, pero están tan mal pagados que no les sirve para mejorar su situación

Esta fórmula de contratación, pensada en principio para universitarios que quieren costearse sus estudios o como acceso inicial al mercado laboral, ha terminado siendo aplicada por multitud de compañías para rebajar costes. A día de hoy, alrededor de un millón de ingleses están empleados bajo esta fórmula. Como explica la directora de la ONG, Jennifer Barnes, cada año hasta 150.000 jóvenes de entre 16 y 25 años recurren a la organización para que les ayude a encontrar trabajo o techo para pasar la noche.

Estos son precisamente los principales candidatos a terminar aceptando estos contratos, que provocan “que queden atrapados en la indigencia“. Con frecuencia, advierte la ONG, son desahuciados puesto que carecen de medios económicos necesarios para pagar el alquiler y, una vez se encuentran en la calle, les resulta imposible volver a encontrar alojamiento, aunque sea de alquiler. Tan solo el apoyo familiar o el de los amigos los salva de esta “trampa”.

Cuando no quieres ser un ‘nini’

Durante los últimos años se ha popularizado en nuestro país el término ‘nini’ para referirse a aquellos jóvenes desocupados que tienen un mayor riesgo de exclusión social. Como señalaba el año pasado Eurostat, el 22,2% de españoles de entre 20 y 24 años ni tienen empleo ni cursan estudios primarios o secundarios, lo que nos convierte en el país donde más se ha incrementado el número de ‘ninis’. El problema, no obstante, puede ser aún mayor si las políticas de empleo solo sirven para maquillar los datos.

Adiós a ‘los últimos de Delphi’

Fuente: http://www.elmundo.es/andalucia/2017/01/08/5871379ae5fdeacd518b46d9.html

08/01/2017 03:25

Delphi es un lenguaje de programación de software que, entre otras funciones, es capaz de generar números aleatorios. Pero en la provincia de Cádiz, Delphi es también sinónimo de una historia de un fracaso, igualmente plagado de números. El último, el 1.074. El número de días que han permanecido encerrados el último reducto de ex trabajadores de una fábrica de automoción que cerró sus puertas en 2007 en Puerto Real, dejando en la calle a 2.000 empleados. Esos 1.074 días, tres años, hacen que se haya convertido en el encierro laboral más largo de España. Un encierro que culminó el pasado 29 de diciembre.

Por el camino hay muchos más números. Los primeros, los que un mal día no cuadraron y motivaron a Delphi a cerrar la planta para trasladar la producción y abaratar costes en otros países, siguiendo la tendencia global a la deslocalización multinacional, en pos de abaratar costes productivos. El anuncio de cierre se produjo en vísperas de las elecciones municipales, en primavera de 2007. Una nueva sangría laboral para la Bahía de Cádiz que se iba a condensar en que 2.000 trabajadores se quedaban sin empleo, con unas elecciones municipales a las puertas y con las autonómicas y generales al año siguiente.

Delphi había recibido ayudas de la Junta bajo el compromiso de mantener la plantilla hasta 2010. De ahí que, con el anuncio de que iba a desmantelar la planta tres años antes de lo convenido, desde el minuto uno la Junta de Andalucía se implicó en el conflicto laboral, económico y social que suponía perder 2.000 puestos de trabajo en Cádiz. Así, y con el respaldo económico de la Administración central, gobernada por José Luis Rodríguez Zapatero, se firmó el famoso protocolo entre la Junta, la empresa y los sindicatos representantes del colectivo. En papel se recogían una serie de acuerdos, como la recolocación de todos y cada uno de los afectados por el cerrojazo. Por mor de esa entente, en ese tiempo se logró apaciguar posibles protestas. Y PSOE revalidó los gobiernos en Andalucía y Madrid también gracias a más números, los de los votos.

Otras cifras relevantes en la historia de Delphi son los años de reivindicaciones de los trabajadores, que han sido exactamente, 10. Una década. Y además, estuvieron las promesas. “Ningún trabajador va a quedar abandonado a su suerte”, dijo en Puerto Real José Luis Rodríguez Zapatero. “No vamos a dejar tirado a nadie” dijo también en 2009 el que también por entonces era presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Anunciaron la llegada de una quincena de empresas, como Gadir Solar o Alestis, que “no sólo iban a absorber la totalidad de la plantilla de de la empresa, sino que además iban a crear 4.000 empleos más”, recuerda Francisco Serra, uno de los últimos de Delphi que se ha mantenido en este encierro laboral de récord que ha terminado hace escasos días.

Dos años antes, la Junta de Andalucía y los sindicatos rubricaban ese acuerdo que se cumplió solo en parte. En él, la compañía se comprometía a poner en la mesa 120 millones de euros para pagar a los trabajadores y cedería los terrenos de la empresa a la administración autonómica, al igual que todas las instalaciones y la maquinaria de la planta. Paradójicamente, fueron los mismos trabajadores de la extinta multinacional los que fueron contratados para desmontarla.

La frase de Manuel Chaves, un sinónimo de la de Zapatero, fue el clavo ardiendo para los 1.904 trabajadores de los 2.000 despedidos, que se sumaron a un dispositivo especial de la Junta de Andalucía para intentar recolocarles o encontrarles algún tipo de salida económica a sus despidos. Uno de los primeros en lograrlo fue el líder sindical de Comisiones Obreras en la plantilla de la multinacional, Antonio Pina, el que fuera portavoz de la plantilla. Suya fue otra de las frases que venía a resumir las expectativas creadas en los ex trabajadores. Porque los ex empleados de Delphi, confiados en las promesas, eran “parados, pero con expectativas”.

Esas expectativas pasaron por las importantes partidas económicas para el reciclaje de los trabajadores. Como los 10,5 millones de euros que en 2008 concedió la Comisión Europea del Fondo de Adaptación para la Globalización para reinsertar al colectivo de desempleados de Delphi, o los 18 millones de euros que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero incluyó en los Presupuestos Generales del Estado en 2010. Todas estas ayudas iban a pivotar en atraer inversores de carácter privado que instalaran empresas y recolocara trabajadores, una vez reciclados con cursos de formación. Porque en torno a Delphi y a sus extrabajadores proliferaron las empresas creadas ad hoc para impartir cursos de reinserción laboral. Pero en el reciclaje de los trabajadores se incluyeron contenidos formativos como visitas a las bodegas o ver películas en versión original para fomentar el inglés.

Muchos de los cursos recayeron en empresas como las del ex consejero socialista de Hacienda, entre 1987 y 1990, Ángel Ojeda. Tanto él como el contenido de los cursos de reciclaje comenzaron a ser investigadas judicialmente tras las denuncias de varios docentes. Las de muchos ex trabajadores que percibieron estos cursos vinieron mucho más tarde, fruto de la frustración ante el paso del tiempo y a la inactividad de su situación.

Los vínculos de Ojeda con la administración autonómica y el caudal de subvenciones públicas que recibían sus empresas pasaron a constar en un informe policial sobre el fraude de los cursos de formación en Andalucía, dentro de la trama denominada por la Policía como ‘Operación Edu’. Para la investigación, resultaba llamativo que en una sola resolución dictada por la Dirección General de Formación Profesional, las empresas de Ojeda Ávila percibieran en un único dictamen resolutorio 14,6 millones de euros. Hasta 2009, las empresas de Ojeda se centraban en el sector aeronáutico. Pero a partir de ese año, se centran en la formación. El informe policial recoge cómo el 1 de enero de 2009 se constituyeron tres sociedades que recibieron ayudas y participaron en la formación de los ex trabajadores de Delphi: la Asociación de Apoyo a la Integración ‘Humanitas’, la Asociación para la Sociedad de la Información ‘Innova’ y la Asociación para el Apoyo al Medio Ambiente ‘Natura’.

“Según el último censo que tenemos, 240 compañeros nunca encontraron una solución, de ahí nuestras quejas a los sindicatos y al Gobierno andaluz”, sostiene Francisco Senra, uno de los últimos que ha permanecido estos últimos tres años en el encierro secundado por un centenar de trabajadores y que ha tenido como escenario el edificio de los sindicatos de Cádiz. Porque los que lograron recolocación “fueron sus privilegiados, sus familiares… No hubo un criterio de selección. Si había que recolocar a 350, llamaban a 350”.

En 2007, año del cierre de la factoría, “ya éramos conscientes de la crisis que se avecinaba, aunque Zapatero decía que no”. La ‘champions league’ económica. Senra está convencido de que el cierre de Delphi “estaba preparado desde hacía cuatro años”. Las nóminas de 2.000 trabajadores dejaban un impacto directo en la Bahía de Cádiz de 7 millones de euros. “¿El impacto indirecto? Multiplícalo por tres”. El cierre de Delphi iba a suponer una debacle económica en la comarca. “Y no había nada a la vista para sofocar esa empleabilidad en plena campaña electoral”.

Sostiene Senra que “nosotros éramos trabajadores. Confiábamos en Chaves y en Zapatero, en los dos, y en los sindicatos, que nos vendían la pelota”. Y recuerda que ese año, en 2007, Delphi cerró otra factoría en Gijón y también efectuó cierres en Italia. “Delphi ofreció allí 91 días por año trabajado. Si se hubiera seguido esa línea, en mi caso me habría ido con 140.000 euros. Una liquidación de esa índole sí que te hace ver perspectivas ante el desempleo”.

Sin embargo, en el acuerdo rubricado entre sindicatos y Junta con Delphi, los trabajadores despedidos recibieron indemnizaciones que ascendieron a 45 días por año trabajado y se comprometían a recibir cursos de formación durante dos años mientras cobraban el paro. Esos cursos “iban a ser adaptados para el sector de la automoción, las energías renovables… Nosotros teníamos una especialización muy grande y trabajábamos con tecnología puntera”, subraya el portavoz del colectivo de los últimos de Delphi. Así, los trabajadores “firmamos un protocolo que era de estricto cumplimiento” y que luego derivó -con dos sentencias judiciales incluidas- en simple “un protocolo de colaboración”. “Nos fuimos al paro y nos comprometimos a recibir los cursos durante dos años. Y lo que hicimos fue estar dos años en un autobús yendo por toda la provincia”. “Los trabajadores cumplimos con nuestra parte del protocolo, asistiendo a los cursos de formación y sólo sirvieron para enriquecer y beneficiar a amiguetes y a personas relacionadas con la Junta de Andalucía y el PSOE”.

Tras haber protagonizado el encierro más largo de España, los trabajadores sostienen “no nos han hecho caso”. Pese al apoyo inicial, “nos hemos sentido engañados y traicionados”, fundamentalmente “por la Junta de Andalucía, el PSOE y por CC.OO”, el sindicato mayoritario en el Comité de Empresa de Delphi cuyo líder, Antonio Pina, incluso acabó afiliándose al PSOE.

Hoy, ya en la calle, la lucha por su situación “y por el empleo de la Bahía de Cádiz “se trasladará a otras vías”. Porque la del encierro, tras más de mil días, es ya como el conflicto de Delphi: una vía muerta.

Cómo solucionar el problema de productividad en España… (y no ser despedido en el intento)

Fuente:Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2915741/0/como-mejorar-productividad-espana/#xtor=AD-15&xts=467263

HÉCTOR M. GARRIDO 09.01.2017 – 06:19h@hectormgarridoGoogle+ No importa el organismo, ni el foro y ni el momento económico. No hay radiografía sobre la economía española que no señale a su baja productividad como uno de los grandes lastres del país. Somos raros, el único país cuya productividad aumenta de forma contracíclicaLa semana pasada el FMI señaló precisamente que España, en pleno proceso de recuperación, seguirá aquejada a medio plazo por un “débil crecimiento de la productividad”. Una impresión que el organismo monetario comparte con la OCDE; esta organización alertó también recientemente que España será uno de los cinco únicos países del club de países desarrollados que rebajará su productividad y seguirá anclada en la “segunda división europea”. Curiosamente, España elevó su productividad durante la crisis. “Somos raros, el único país donde aumenta de forma contracíclica por el pésimo funcionamiento del mercado de trabajo”, afirma Matilde Mas, catedrática de Análisis Económico en la Universidad de Valencia. El contrasentido tiene fácil explicación: si el PIB cae, pero el recorte de empleo es aún más profundo, la productividad —que mide la relación entre la producción del país y los recursos que emplea para obtenerla— crece solo a base de prescindir de los trabajadores. En los últimos dos años, de hecho, cuando empezó a recuperarse el empleo, el crecimiento de la productividad se relajó a tasas de 0,3% y 0,7%. Un ritmo inferior al de países que intentan prosperar como Letonia (3%) … pero también al de países cuya productividad es de por sí mayor, como Suecia (2,5%) o Alemania (0,8%). España debe luchar contra el paro y subir sus sueldos, pero no se pueden disociar de un aumento de la productividadA largo plazo, la visión empeora más aún. “La productividad de los factores en España cayó en un promedio anual del 0,7% entre 2000 a 2014, mientras que en Alemania creció un 0,5% en el mismo período”, apunta Judit Montoriol, economista de Caixabank Research. Y la paradoja de la baja productividad española respecto a nuestros vecinos comunitarios es que, pese a que trabajamos más –1.691 horas anuales, por las 1.612 suecas o las 1.371 alemanas–, el resultante de nuestro esfuerzo es menor 31 € por hora, frente a los 46 en Alemania. Y el bolsillo de los ciudadanos lo paga. Una baja productividad provoca baja competitividad y, por ende, bajos salarios. “España debe luchar contra el paro y subir sueldos, pero no se pueden disociar de un aumento de la productividad”, explica Mas, también directora de proyectos internacionales del Ivie. “Reino Unido creó un órgano dedicado exclusivamente a la productividad, mientras aquí se sube el SMI sin que se pronuncie esa palabra. Y debería ser el centro del debate, porque es la única variable crucial a medio plazo para que el país crezca”. ¿Qué medidas pueden tomarse entonces para elevar el productividad en España… sin tener que volver a poner en la calle a millones de personas? 1. Aumentar el tamaño de las empresas Una empresa de mayor tamaño es habitualmente productiva. De esto, hay cifras. Las ofrece el INE y cuentan que las empresas con más de 1.000 empleados triplican la productividad de aquellas con menos de 20 trabajadores. Así que España se enfrenta a un problemón, porque el 99% de sus empresas tiene menos de 50 empleados. Y el problema es pero aún. El FMI alertó recientemente que en España no solo hay muchas empresas pequeñas, sino que “desean seguir siendo pequeñas”. No quieren crecer. Y sobreviven más que en otros países. Todo un azote para la productividad de un país cuya cifra media de empleados por empresa (4,7), está lejos de la francesa (5,7), la británica (11) o la alemana (11,7). Un estudio del BBVA calcula que la productividad en empresas de más 250 empleados es un 65% superior a la media, mientras que en las pequeñas no llega a la mitad del promedio. “En España hay empresas grandes y competitivas como Inditex, capaces de competir con las grandes compañías mundiales. Pero está en una burbuja, la productividad de firmas como esta no se contagia al resto del tejido productivo”, lamenta Matilde Mas. Las causas de nuestra menor productividad son muy variadas, pero es clave incidir en el tamaño y en internacionalizar”Las causas de nuestra menor productividad son muy variadas, pero es clave incidir en el tamaño y en la internacionalización”, apunta Judit Montoriol, que recuerda que nuestra intensidad exportadora “es menor respecto a la de las empresas alemanas”. Y es que el rechazo a tener una dimensión mayor —y por qué, nuestro bajo nivel de inglés— también aparta a las empresas españolas de acceder a mercados exteriores. Apenas 147.378 empresas (el 5% del total) internacionalizaron su actividad el año pasado, según los datos del ICEX; y solo un tercio de estas (47.782) exporta de forma habitual. 2. Invertir en investigación y desarrollo El efecto que la I+D proyecta en la productividad es diáfano: innovar e investigar más redunda en mejores herramientas para ofrecer productos mejores y de forma más competitiva. Pero España apenas dedica un 1,2% de su PIB al I+D y además ese porcentaje ha caído progresivamente desde 2010 y que se sitúa lejos del 2% de media en la UE. El FMI exhortó hace dos semanas a España a mejorar la eficacia del gasto público en estas políticas, pero el problema viene por otro lado. “La administración española invierte como otro países”, matiza Mas. Para la economista del Ivie, es la empresa privada la que apenas invierte en I+D. “No tiene cultura para ello y muchos de los directivos de empresas españolas son personas sin formación y sin interés en la investigación. Evidentemente influye de nuevo el tamaño de las empresas, porque Mercadona por ejemplo sí invierte mucho en innovación”, zanja. 3. Mejorar los canales de financiación Pero para invertir, hacer falta financiación. Y las pymes en España dependen demasiado de la banca para iniciar proyectos. Según un estudio de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) apenas el 22% de las pymes españolas se financian en canales alternativos —préstamos de organismos, emisiones de deuda, MAB, business angels o crowdfunding—  muy por debajo de las estadounidenses (70%), francesas (55%) o alemanas (45%). “La financiación no bancaria en España es anecdótica, así que los proyectos se quedan sin financiación si no acceden al crédito de un banco, algo que no ocurre en esos otros países”, lamenta Matilde Mas. La economista valenciana apunta que las entidades en nuestro país “no quieren tomar riesgos” e imponen avales sobre activos reales que muchos jóvenes emprendedores, especialmente en el área tecnológica, no poseen. El último barómetro anual del Círculos de Empresarios expresó esta carencia: encuestadas las empresas sobre qué dificultades hallan para crecer, la barrera más citada (un 20%) por todas fue “la dificultad de acceder a los mercados de financiación”, más que cualquier otro factor cultural, de tipo burocrático o provocado por las ineficiencias del mercado laboral. 4. Un ‘electroshock’ al mercado laboral Cuando España ha elevado la productividad del empleo, lo ha hecho a través de despidos. Menos gente trabajando se repartían la producción. Pero la OCDE insta a España a cambiar de enfoque y actuar sobre la formación y sobre la adecuación de las titulaciones a lo que necesitan las empresas. No dedicamos ni un duro a formar trabajadores, algo entendible si la idea es despedirlos a los tres mesesEl problema surge por la elevada tasa de temporalidad del empleo en España (27%), la segunda más alta en la UE por detrás de Polonia: “Es lo que está impidiendo una mayor productividad del trabajo: si los contratos duran poco el empresario no tiene incentivo para formar ni el trabajador para aprender”, apunta Mas.  Mas contempla el contrato único como una opción contra este “pésimo funcionamiento del mercado de trabajo” para que las empresas no estén incentivadas a contratar temporalmente y para aliviar esa dualidad de “contratos fijos para personas que llevan mucho tiempo y que no son siempre los más motivados, junto a contratos malos para jóvenes, que entran y salen del mercado con una velocidad pasmosa”.  “Una relación laboral estable y duradera fomenta la inversión en formación por parte de la empresa y la acumulación de capital humano y el esfuerzo por parte del empleado”, concuerda Montoriol. Las empresas estadounidenses y británicas dedican cada vez más recursos en capital intangible, a formar a sus trabajadores, pero aquí estamos a la cola de Europa junto a Portugal, Italia y Grecia. “No dedicamos ni un duro a formarles, pero es entendible si la idea es despedirlos en pocos meses”, lamenta Mas. 5. Más conciliación y optimización de la jornada Una empresa puede acceder a financiación, invertir en tecnología puntera y tener trabajadores formados. Pero, ¿qué pasa si los horarios son insoportables,  la jornada impide a un empleados conciliar su vida personal y el empleado debe cogerse la baja por estrés? La productividad se vería, de nuevo, mermada. El Gobierno anunció recientemente que promoverá la jornada intensiva para salir del trabajo, como máximo, a las 18h de la tarde. “Yo no lo veo claro porque depende del tipo de trabajo”, considera Matilde Mas; “entiendo que la flexibilidad y la conciliación aumenta la productividad en empleos rutinarios y de mediana cualificación, pero quizás no en otros”. Pero hay estudios que sí cuantifican esta pérdida de productividad. El catedrático Antonio Montañés, de la Universidad de Zaragoza, elaboró en 2011 el estudio Tipos de jornada y productividad del trabajo y allí calculaba que la productividad por hora de un empleado es un 6,5% superior si trabaja en jornada continua que dividiendo su horario, como pasa ahora enEspaña.Y la ganancia resulta mayor en el sector servicios (9%) que en industrial (5%). 5. Sectores más competitivos y reconversión del tejido empresarial Los economistas divergen en concluir si la baja productividad de España se debe a que basa su economía en sectores de bajo valor añadido como el turismo o la construcción, o si se debe a una menor productividad aparente de los sectores. Montoriol se posiciona entre las segundas y cita un  estudio reciente de CaixaBank que se compara el valor de la hora trabajada española (31,3 euros) con la alemana (46,1 euros). “Al descomponer la diferencia entre la productividad aparente de cada sector y el peso los sectores en cada país, vemos que la principal divergencia [el 83%] está en el primer factor”, dice Montoriol. Es decir, que no es tan importante en qué sector se trabaja, sino en ser competitivos en él. Matilde Mas coincide en que hay un “problema general de productividad en todos los sectores”, pero sí estima que se agrava por la composición de nuestra producción. “La construcción ofrece poco  soporte de productividad y estamos apostando también por el turismo, que e capaz de crear empleo, pero nuestra productividad en este sector es negativa”, dice la catedrática de la UV. “En otros países como Francia o EE UU la productividad de este sector es positiva, pero ellos tienen brasseries de calidad que abren todo el año o grandes cadenas hoteleras de calidad… mientras nosotros tenemos  chiringuitos y bares de copas que solo abren en verano y cierran en invierno”. “¿Hasta cuándo seguir alicatando la costa?”, se pregunta Mas, que cita al economista británico Richard Auty y su famosa maldición de los recursos naturales. “Hay países que disponen de recursos para ganar dinero fácil y no tienen incentivos para ser productivos. Nosotros tenemos el sol”

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