El bloqueo político condena a estirar más los presupuestos de Montoro y resta 4.700 millones a las comunidades autónomas

FUENTE:

https://www.eldiario.es/economia/consecuencias-economicas-presupuestos-Montoro-desaceleracion_0_924607623.html

Marina Estévez Torreblanca / Antonio M. Vélez

La incapacidad del Gobierno en funciones y de sus “socios preferentes” de Unidas Podemos de alcanzar un acuerdo para permitir la investidura de Pedro Sánchez como presidente tiene consecuencias económicas y medioambientales. El actual bloqueo ejecutivo y legislativo durará, al menos, hasta septiembre, cuando se celebra otro pleno de investidura. Pero si el intento vuelve a fracasar, el país quedará abocado a elecciones en noviembre. Hasta febrero de 2020 (por lo menos) no habría un Ejecutivo funcionando a pleno rendimiento.

De momento se mantiene un gobierno en funciones que está limitado al “despacho ordinario” y maneja un presupuesto diseñado por el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para 2018, que ha sido prorrogado. Es decir, que es un Ejecutivo que, por ejemplo, no prevé aprobar este mes (cuando tocaría, según el calendario presupuestario) un techo de gasto que sirva de base a unos eventuales nuevos presupuestos.

Además, las comunidades autónomas, que entre otras competencias manejan las sanitarias y educativas, no podrán recibir todavía alrededor de 4.700 millones de euros en concepto de entregas a cuenta dentro del sistema de financiación autonómica, y que esperan antes de fin de año. Tampoco se podrán aprobar los nuevos impuestos a las transacciones financieras y servicios digitales ni la subida de IRPF a las rentas más altas, con un impacto estimado de más de 5.600 millones al año.

De momento, los presupuestos que elaboró el PP para 2018 encaran su segundo año en vigor y serán los más longevos de la historia en caso de que finalmente se vaya a elecciones. Montoro ha reconocido en declaraciones a Efe que ya había “una previsión de que el presupuesto podía durar y para eso se hizo así”.

Las cuentas de 2018, actualmente en uso, fueron elaboradas por el Gobierno del PP, bajo la tutela del entonces ministro de Hacienda, si bien fueron definitivamente aprobadas por el Gobierno socialista de Pedro Sánchez, que ganó la moción de censura a Mariano Rajoy durante el trámite parlamentario de los presupuestos.

Fue precisamente el posterior rechazo a los PGE para 2019 que habían pactado el PSOE y Unidas Podemos lo que abocó a convocar los últimos comicios. ERC y PdCAT, cuyos apoyos eran fundamentales, votaron en contra en ausencia del “gesto” que esperaban del Gobierno hacia el diálogo sobre la autodeterminación o los presos independentistas.

“Sorprende ahora cómo se hacen llamadas a la responsabilidad por parte de fuerzas que no quisieron apoyar los presupuestos”, comenta el que era portavoz en la materia de Unidas Podemos cuando se debatieron, Segundo González.

El economista recalca que las actuales cuentas “perpetúan una senda de precariedad pese al crecimiento económico”. En esos presupuestos, que Montoro vendió como “los más sociales de la historia”, el gasto social crecía la mitad que el PIB. “Son unos presupuestos que no valen para abordar los grandes retos de la modernización del proceso productivo, acabar con las desigualdades y mejorar el estado del bienestar”, afirma González.

Todos critican la ausencia de reformas

La ausencia de reformas en vísperas de que llegue a España una temida desaceleración económica como la que se prevé en 2020 (el FMI esperaun avance del PIB del 1,9%) es criticada a izquierda y a derecha: los sindicatos y Unidas Podemos alertan de que urge acabar con los aspectos más lesivos de la reforma laboral y aprobar políticas que promuevan un modelo productivo menos dependiente del turismo y la construcción.

La Comisión Europea recalca que en ausencia de Gobierno y de presupuestos para 2020 España seguiría sin acometer las reformas estructurales reclamadas por Bruselas para reducir el déficit, en la línea de lo prometido por el Plan de Estabilidad enviado por Nadia Calviño a finales de abril, en el que, entre otras cosas, preveía aumentar la recaudación fiscal en 20.000 millones hasta 2022.

Para ello se debería aprobar la creación de nuevas figuras impositivas que ya preveía el PP, como son el impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (1.200 millones) y el Impuesto sobre Transacciones Financieras (850 millones) o la subida del IRPF a las rentas de más de 130.000 euros. En total, un impacto de 5.654 millones de euros por ejercicio. Medidas que tampoco puede aprobar un gobierno en funciones.

“Llevamos ya algunos años, desde 2015, en esta situación con España, con varias elecciones”, explican fuentes comunitarias, “y la economía española se ha desacelerado suavemente, pero en la línea del resto de Estados miembros. Hasta el momento parece que el bloqueo no está teniendo impacto en la economía, pero puede tenerlo en el ritmo al que se lleven las reformas que están pendientes desde hace algún tiempo y no llegan”.

Según el servicio de estudios del BBVA, a nivel interno, la mayor incertidumbre sobre la política económica “parece estar teniendo un impacto limitado sobre la actividad”. Sin embargo, “se hacen necesarias reformas que ayuden a revertir la tendencia de desaceleración, a reducir el desempleo estructural y a aumentar el crecimiento potencial, claves para reducir la desigualdad”.

En este sentido, el Banco de España ha realizado numerosas comunicaciones avisando de las posibles consecuencias para la economía española de la falta de Gobierno y la repercusión negativa que supone que no se aprueben medidas fiscales o las reformas estructurales necesarias para abordar la ralentización a la que se ve abocado el crecimiento del PIB español en los próximos años.

Para el secretario de Política Sindical de UGT, Gonzalo Pino, “seguimos con unas políticas de una etapa de época neoliberal” y que no atienden a pobrezas distintas como la del “trabajador pobre o la pobreza infantil”. Este sindicato explica que sin gobierno tampoco se desarrollarán actuaciones para acabar con la precariedad, la temporalidad o la parcialidad involuntaria, ni se regulará de forma digna la subcontratación. Tampoco se podrán dar avances en la “dignificación de salarios” ni en la “necesaria elevación del salario mínimo interprofesional a 1.000 euros al mes con catorce pagas en 2020”.

Mari Cruz Vicente, secretaria de Acción Sindical de CCOO destaca que con el actual panorama no solo no se va a poder revertir la reforma laboral de 2012, sino que tampoco se podrá reaccionar a los importantes cambios que se están produciendo en el mundo laboral: “Además del desempleo, deben abordarse la precariedad, la temporalidad y los retos de la nueva configuración del mercado de trabajo, con el avance de la digitalización o los procesos de externalización productiva”, recalca.

Retraso en el plan climático

En materia de energía, una de las principales consecuencias del bloqueo político es el posible retraso en la aprobación del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) y de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética derivada del mismo, que Pedro Sánchez ha fijado como prioridades en sus dos investiduras fallidas. Estos proyectos normativos deben fijar la estrategia de descarbonización de la economía española para la próxima década con el fin de cumplir los compromisos en materia de lucha contra el cambio climático.

El Gobierno remitió en febrero un borrador a la Comisión Europea que ha sido muy bien recibido por su nivel de ambición. Bruselas debería tener sobre la mesa las versiones definitivas en diciembre de este año para que entren en vigor en 2021. Otro frente pendiente es la aprobación de un nuevo Plan General de Residuos Radiactivos que sustituya al actual, que lleva caducado desde 2010 y cuyo borrador llegó a anunciarse para el pasado mes de junio, aunque la situación de interinidad del Ejecutivo lo ha impedido.

El plan debe incluir las medidas para atajar el multimillonario déficit del fondo que debe desmantelar las centrales nucleares y gestionar sus residuos, y adoptar una decisión sobre el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos cuya tramitación quedó en suspenso hace un año.

El trámite es largo: una vez en manos del Ejecutivo el borrador de Plan de Residuos, se iniciará el proceso de elaboración que establece la ley hasta que llegue a las Cortes, previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y oídas las Comunidades Autónomas en materia de ordenación del territorio y medio ambiente.

Sánchez e Iglesias se instalan en un diálogo de sordos

FUENTE:

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/07/16/sanchez_iglesias_instalan_dialogo_sordos_97045_1012.html


EL DEBATE DE INVESTIDURA

Fernando Varelafvarela@infolibre.es@fervabi

El presidente en funciones asegura que ya sólo espera que el líder de UP responda “a la pregunta de si va a votar que no la próxima semana, junto con la ultraderecha, a la investidura de un candidato socialista”Unidas Podemos mantiene la puerta abierta para que el PSOE se siente a negociar su entrada en un gobierno de coalición ahora o en septiembre

Pedro Sánchez irá a la investidura en julio aunque no consiga cerrar el apoyo de Unidas Podemos

Fuente:

https://www.eldiario.es/politica/PSOE-Sanchez-investidura-Unidas-Podemos_0_913409415.html

tono contra Sánchez tras reunirse con los sindicatos y recabar su apoyo

Irene Castro / Aitor Riveiro

47 comentarios24/06/2019 – 21:41h

El PSOE se reúne para analizar la situación de la investidura de Sánchez
Pedro Sánchez en un acto oficial. EFE

El PSOE admite que Pedro Sánchez puede someterse a una investidura sin tener cerrados los apoyos de Unidas Podemos para poner en marcha el reloj de los dos meses de límite para formar Gobierno. El secretario de Organización, José Luis Ábalos, admitió que el candidato socialista tiene “el encargo del rey” para someterse a la confianza del Congreso así como del “resultado expresado en las urnas” y que, por tanto, “comparecerá” en una primera sesión de investidura “pronto”.

Los socialistas ya habían amagado con arriesgarse a una investidura fallida presentándose Sánchez sin todos los apoyos que necesita para sacar adelante su nombramiento con mayoría simple (más síes que noes). La pretensión era entonces llegar al Congreso con 173 votos afirmativos (PSOE, Unidas Podemos, PNV, Compromís y PRC) y que el resto de partidos -en este caso ERC y/o Bildu- facilitaran la investidura con su abstención. 

Preguntado directamente por si Sánchez se someterá a la investidura en el mes de julio tenga o no los apoyos cerrados, Ábalos ha reconocido que “comparecerá”. “Tiene el encargo del rey y tiene un resultado electoral expresado en las urnas que también obliga a presentarse, no a hacer una huida de esa responsabilidad y, por tanto, comparecerá y si no ha comparecido antes, es porque estamos precisamente buscando esos apoyos”, ha afirmado el dirigente socialista.

La primera fecha de investidura la fija la presidencia del Congreso, en este caso Meritxell Batet, sin un plazo predeterminado. Una vez que se celebra la primera votación, si el candidato propuesto por el jefe del Estado no logra la mayoría absoluta, se somete a una nueva votación 48 horas después en la que sale investido si consigue mayoría simple. De fracasar, la fecha de la primera votación es clave: a partir de entonces empieza a correr el plazo de dos meses para que un aspirante logre la confianza del Congreso en sucesivos intentos. Si nadie lo consigue, pasado ese tiempo, se disuelven automáticamente las Cortes y se celebran generales de nuevo 47 días después. 

Ábalos ha insistido en que su objetivo es trabajar por encontrar los apoyos necesarios con Unidas Podemos como “socio programático preferente”. No obstante, las conversaciones con Pablo Iglesias han encallado tras la reunión que mantuvieron el pasado lunes y que fue infructuosa. El PSOE insiste en que está esperando una respuesta del grupo confederal a su propuesta de un Gobierno de cooperación que suponga su entrada en segundos niveles de la Administración. 

El bloqueo de las negociaciones también ha llevado a Moncloa a plantearse que la sesión de investidura sea la segunda quincena de julio y no la primera, como inicialmente tenía previsto. En principio, todo dependerá de cómo prosperen las conversaciones en las próximas fechas. No obstante, el presidente en funciones tiene a partir del miércoles agenda internacional: acudirá al G20 en Japón y el domingo participará en la sesión extraordinaria del Consejo Europeo. 

En Unidas Podemos, por su parte, han elevado el tono contra Pedro Sánchez y lo que creen que es su nueva estrategia: negociar en los medios lo que no consigue negociar en privado. Este lunes, Pablo Iglesias se reunía con CCOO y UGT y asumía sus reivindicaciones en materia laboral, fiscal y de pensiones. Y recibía el apoyo de los principales sindicatos de clase a “la participación de Unidas Podemos en un Gobierno estable y fuerte”. “Para UGT, el papel de Unidas Podemos es crucial”, zanjaba el líder del sindicato más próximo al PSOE, Pepe Álvarez.

Iglesias reclamaba tras la reunión a Pedro Sánchez que no convierta la negociación “en un ping-pong” que se dispute en los medios y le conminaba a sentarse ya a negociar un programa para, luego, establecer la composición del Gobierno. El secretario general de Podemos planteó tras la cita con los sindicatos afrontar ya la derogación de las reformas del mercado laboral y de las pensiones que llevó a cabo el PP y acometer una fiscal. 

“El PSOE cada día dice cosas diferentes”, reprochaba Iglesias a los socialistas. El líder de Unidas Podemos recordaba que han pasado ya dos meses desde las elecciones y cuatro desde que el Sánchez anunció la fecha de los comicios. “La Constitución obliga al candidato a buscar los apoyos”, apuntaba.

Mientras tanto, el PSOE insiste en su estrategia de presión a PP y Ciudadanos para que se abstengan y faciliten la gobernabilidad. Aunque se ha tratado de una táctica de acoso y derribo a través de los medios, el presidente también ha citado a Pablo Casado y Albert Rivera para insistirles en lo mismo. El líder del PP le ha dicho de nuevo que no y el de Ciudadanos rechazó directamente la invitación

En ese contexto, Iglesias se preguntaba si Sánchez estará “trabajando” los apoyos de Pablo Casado y Albert Rivera. Y zanjaba: “Sospecho que a muchos votantes del PSOE no les gustaría que haya un acuerdo con la derecha”.

Los socialistas tienen claro que seguirán presionando a Rivera aprovechando la crisis interna que atraviesa el partido por su giro a la derecha. Además de los acuerdos con PP y Vox, el veto al PSOE también ha contrariado a destacados dirigentes, como Luis Garicano o el eurodiputado Javier Nart (que ha dimitido de la dirección), y a cofundadores del partido. No obstante, en una votación en la Ejecutiva, Rivera ha recibido el respaldo de 24 miembros, frente a los cuatro que planteaban “revisar” la estrategia y los tres que se han abstenido. 

“El veto al PSOE es incomprensible; le pedimos que escuche a su partido y se abstenga en la investidura del candidato Pedro Sánchez, que escuche a su alrededor, que recapacite”, le dijo Ábalos: “¿Cuántos Manuel Valls, Toni Roldán, Javier Nart y desmentidos de Macron hacen falta para que recapacite?”. “Los populismos, los extremismos y los movimientos rupturistas encuentran en el caos y en la falta de consensos su razón de ser y su oportunidad. No sea populista, no se convierta en un problema para su partido y para España”, sentenció el dirigente socialista.

Sánchez planteó a Iglesias un “Gobierno de cooperación” programático, parlamentario y de altos cargos

Fuente: https://www.publico.es/politica/sanchez-planteo-iglesias-gobierno-cooperacion-programatico-parlamentario-altos-cargos.html

11/06/2019.- El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante la reunión mantenida esta mañana en el Congreso de los Diputados para intentar recabar su apoyo a la investidura, el cual le permitiría sum
11/06/2019.- El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante la reunión mantenida esta mañana en el Congreso de los Diputados para intentar recabar su apoyo a la investidura, el cual le permitiría sumar 42 diputados a los 123 con que cuenta el PSOE, once menos que la mayoría absoluta. La última vez que Sánchez e Iglesias se reunieron oficialmente fue el pasado 7 de mayo en el Palacio de la Moncloa, cuando ambos mostraron su voluntad de entenderse y llegar a un acuerdo estable para la legislatura, lo que se materializó poco después en la composición de la Mesa del Congreso.- EFE/Zipi

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MANUEL SÁNCHEZ@ManuSanchezG

El candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, sí concretó al líder de Podemos; Pablo Iglesias, esa entelequia que se ha dado en denominar “Gobierno de cooperación”, y que el dirigente socialista lo quiere plantear en tres niveles: el programático, el parlamentario y el de la estructura de Gobierno.

Básicamente es la oferta que le hizo Sánchez a Iglesias durante la reunión del lunes para intentar llegar a un acuerdo de investidura, y que no contempla el Gobierno de coalición como lo entiende Podemos, ni que haya miembros de esta formación en el Consejo de Ministros, según fuentes consultadas.

A nivel programático parece que el acuerdo es más que factible. Los socialistas y Podemos comparten muchas líneas en políticas sociales y ya llegaron a un acuerdo para los Presupuestos fallidos que se presentaron al Congreso.

Como siempre, hay algunas diferencias y la formación morada siempre quiere ir un paso más allá del habitual conservadurismo de los socialistas antes algunas medidas, pero fuentes del PSOE no ven grandes problemas en concretar un acuerdo para la legislatura y, además, apuntan que la derogación de la reforma laboral -una línea roja marcada por Podemos- no será ningún obstáculo.

El segundo nivel que propuso Sánchez a Iglesias fue una colaboración parlamentaria constante y leal, donde tengan una unidad de acción común y no se haya carreras al registro para presentar iniciativas y apuntarse méritos. Según las fuentes consultadas, Sánchez se comprometió también a no buscar la llamada “geometría variable” con otros grupos en los asuntos en los que no haya acuerdo, una exigencia planteada por el propio Iglesias que teme que el PSOE quiera pactar otras políticas con las que no está de acuerdo Podemos con otros partidos de la Cámara Baja.

Y, finalmente, Sánchez le ofreció incorporar a dirigentes de Podemos en altos cargos de la estructura de Gobierno, pero no en el Consejo de Ministros como exige la formación morada. Según fuentes consultadas, el candidato a Presidente del Gobierno no quiere sólo una presencia simbólica de dirigentes de este partido, sino que está dispuesto a ofrecer puestos significativos y de responsabilidad que, además, recaerán en las personas que designe Podemos. 

Y hasta ahí llegó la propuesta de Sánchez del “Gobierno de coopearación” y de que la que poco se va a mover ya, decida lo que decida Podemos. Para los sociaistas es una oferta generosa, y recuerdan que les supone renunciar al Gobierno en solitario como era su pretensión inicial y, además, da la posibilidad a Podemos de proponer a las personas que considere oportunas para  ocupar cargos en la estructura del Gobierno, sin ningún veto, dejando manos libres a Pablo Iglesias y a su dirección para nombrar a quienes quieran.

Investidura en julio, sí o sí

Ahora, como afirmó Carmen Calvo, en Moncloa se espera ahora una respuesta de Podemos, y destacó que la propuesta se dirige a toda la organización para que la estudien. Además, dio por cerrada la posibilidad de que haya miembros en el Gabinete ministerial de Sánchez. “Se ha hecho una oferta de varios puestos de responsabilidad que, desde luego, no son en el Consejo de Ministros”, afirmó la vicepresidenta.

Si Podemos aceptara la propuesta de Sánchez la investidura se podría celebrar la segunda o tercera semana de julio, pero fuentes de La Moncloa aseguran que en el caso de que la rechace, tampoco se va a retrasar. “Habrá investidura en julio sí o sí”; asegura un dirigente del Ejecutivo, dando por sentado que no se van a enredar en más negociaciones y que las cartas de todos están ya encima de la mesa.

PEDRO SANCHEZ LE PROPONE A PABLO IGLESIAS “UN GOBIERNO DE COOPERACIÓN”

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Pedro Sanchez le ha propuesto a Pablo Iglesias una peculiar formula para negociar la investidura que permite al líder de Podemos quedar bien, a pesar de no conseguir la coalición de Gobierno que le exige.

El aspecto que daban, a diferencia de las reuniones con Rivera y Casado, es de sintonía y entendimiento, pero no han desvelado que va a pasar realmente. Pedro Sanchez se sacó de la manga, una original y “novedosa” forma de gobernar, y propone un Ejecutivo “de cooperación”, esto da a entender para seguir dialogando en el que desde ahora serán secretos y además denota una ambiguedad manifiesta para que el líder de Podemos quedé bien aunque no consiga los ministerios que reclama y tenga que conformarse con el premio de consolación de proponer perfiles independientes.

La realidad que todo queda por decidir y todo es posible todavía, al líder de Podemos no le disgusta la formula propuesta por Pedro Sanchez, es decir un “Gobierno de cooperación”, una formula poco entendible para la mayoría de los mortales.

Pablo Iglesias está convencido según afirma el, de que Pedro Sanchez quiere negociar con Podemos y que quiere un gobierno con ellos, para Podemos es importante esta coalición para seguir avanzando en la recuperación de los derechos sociales perdidos durante la crisis.

Por otro lado la portavoz Adriana Lastra sigue apelando a la abstención de PP y Ciudadanos para impedir depender de los independentistas.

Sánchez sólo excluye al independentismo y a Vox

Fuente: La Vanguardia (Portada)

El PSOE se inclina por buscar los votos de UPN a costa de no gobernar Navarra
La mayoría está en 174 escaños, ya que los presos suspendidos no renuncian

PARTIDO POPULAR Casado niega la abstención, sin tonos duros y con aval a la operación de Navarra
174 VOTOS La decisión de los independentistas de no renunciar al escaño facilita la investidura

El Rey propone a Sánchez como candidato. El líder del PSOE empezará la próxima semana una ronda de contactos con el resto de los partidos para buscar apoyos para su investidura como presidente. Pedro Sánchez quisiera hacer una excursión al centro y Albert Rivera le niega la mochila. Queda por ver ahora cuál será la decisión final de Pablo Casado, que ayer, con lenguaje notablemente moderado, negó la posibilidad de que el Partido Popular acabe absteniéndose en la investidura del candidato socialista. Sánchez recibió anoche el encargo del jefe del Estado, una vez concluida la ronda de consultas a los representantes de los partidos.

Sánchez juega fuerte. No ha efectuado ninguna llamada exploratoria a sus posibles aliados en las dos últimas semanas. Mirada fría, pocas palabras y ajedrez aleatorio. Movimientos hasta cierto punto imprevistos para acercarse con ventaja al jaque. El ajedrez aleatorio es una metáfora muy grata a Iván Redondo, jefe de gabinete de Sánchez, persona muy aficionada al deporte más cerebral de todos. El ajedrez aleatorio se caracteriza por una disposición distinta de las piezas mayores, con la consiguiente alteración estratégica del juego. El campeón norteamericano Bobby Fischer era muy aficionado a esa variante. Ejemplo: un alfil situado en el extremo tradicionalmente asignado a la torre, cruza rápidamente el tablero y le ofrece la presidencia de la comunidad foral de Navarra a la Unión del Pueblo Navarro, pasando por encima de los sacrificados peones del PSOE local. UPN acepta el canje –abstención por abstención– y con esa aceptación invita a sus aliados del Partido Popular y de Ciudadanos a facilitar la investidura blanca que persigue Sánchez.

Investidura blanca. Este es el objetivo prioritario del líder socialista, que anoche, tras recibir el encargo del Rey, anunció la inmediata apertura de una ronda de contactos con los líderes del Partido Popular, Ciudadanos y Unidas Podemos, por este orden. Equipado con la bandera de Europa y con sólidos apoyos en Bruselas, París y Berlín, evidenciados por la entrevista que mantuvo con el presidente francés Emmanuel Macron el pasado 27 de mayo, horas después del cierre de los colegios electorales en España, Sánchez ha dedicado los últimos diez días a efectuar una proyección de fuerza estratégica.

Investidura blanca. Búsqueda de unas abstenciones de alto valor político en el campo de la derecha. Ningún apoyo de los independentistas. Y frenazo a las aspiraciones de Unidas Podemos: colaboración sin coalición. Investidura blanca bendecida por Europa. Las señales de apoyo desde Bruselas son bien visibles.

Horas después de la salida de España de la zona europea de vigilancia intensiva (procedimiento corrector del déficit público), Bruselas anunciaba ayer la apertura de expediente sancionador a Italia por la pertinaz desviación de sus cuentas públicas. El 26-M el líder populista Matteo Salvini ganó los comicios en Italia con un contundente 34%, pero los movimientos nacional-populistas no han obtenido en su conjunto una suma de escaños que les permita actuar como fuerza de bloqueo en la Unión. Cuando se juega duro, o bloqueas o te bloquean. Italia se sitúa ahora en el centro de las tensiones y Sánchez, en estado de gracia, emerge como el “anti-Salvini”. Este es hoy su principal activo, más allá de los 123 diputados obtenidos en abril. Con esas dos palancas, la fuerza europea y un grupo parlamentario que supera en más de cincuenta escaños al primer partido de la oposición, Sánchez intenta obtener la investidura blanca.

El candidato socialista busca atraer a la derecha a un marco de consenso que le permita rebajar las aspiraciones de Unidas Podemos, coalición sometida en los últimos diez días a un fuerte zarandeo político y mediático después de sus pésimos resultados en las elecciones municipales, autonómicas y europeas, agravados por unas disensiones internas que en estos momentos no ponen en peligro el liderazgo de Pablo Iglesias. La investidura blanca también sería, por consiguiente, un mecanismo disciplinador de Unidas Podemos. Colaboración, sin coalición.

Rivera dijo ayer que no, pese a los esfuerzos de Luis Garicano para transportar a Ciudadanos a posiciones más centristas. El gesto de Manuel Valls en Barcelona –más ajedrez aleatorio– apunta en esa dirección. Casado también dijo que no a la abstención, con tonos más suaves y avalando la buena disposición de UPN.

Más datos a favor de Sánchez: la decisión de los cuatro diputados independentistas suspendidos de no renunciar de manera inmediata a su puesto rebaja el quórum a 346 escaños. En la segunda votación, la investidura prospera con más votos positivos que negativos.

El PSOE se abre a negociar con Podemos puestos en el Gobierno

Fuente: https://elpais.com/politica/2019/05/22/actualidad/1558546487_830967.html

Pedro Sánchez no ha renunciado aún a su plan A, esto es el Gobierno en solitario,pero la situación política y sobre todo la durísima posición de Ciudadanos está empujando cada día más hacia el plan B, esto es la coalición con Podemos que reclama Pablo Iglesias, según fuentes de ambos partidos. La negociación empezará la semana que viene, tras las elecciones locales, sobre la base de una coalición blanda en la que Podemos busca tener ministerios pero ya no pide los llamados de Estado: Justicia, Exteriores, Defensa, Interior, Hacienda…

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La relación entre el PSOE y Unidas Podemos está en su mejor momento. Acaban de pactar la Mesa del Congreso, están a punto de cerrar un Gobierno de coalición en la Comunidad Valenciana, y es probable que del domingo salgan varios gobiernos locales y autonómicos en los que se necesiten. Por el contrario, la opción preferida de Sánchez de gobernar en solitario con apoyos de Unidas Podemos para algunas cosas y Ciudadanos para otras se complica cada día más por la posición de Albert Rivera, que quiere liderar la oposición y para eso cree que no puede darle ni agua a Sánchez. La cita entre ambos en La Moncloa fue durísima, según varios dirigentes consultados, y le hizo entender al presidente que no puede esperar de Ciudadanos ninguna ayuda, ni siquiera para asuntos puntuales.

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Esa novedad, sumada al ambiente de la primera sesión parlamentaria, muy bronca, están haciendo girar al PSOE hacia la posibilidad de aceptar que Podemos entre en el Gobierno, aunque aún no ha empezado la negociación real y por tanto no está claro en qué condiciones lo haría. Iglesias también está dispuesto a no exigir imposibles, según indican estas fuentes, y ha descartado pedir ministerios llamados de Estado, que Sánchez no quería ceder.

Todas las fuentes insisten en que no habrá reuniones negociadoras hasta que no pase la noche del domingo. Ahí se verá con qué fuerza cuenta cada uno y si pueden hacer un pacto global que incluya autonomías y ayuntamientos. Pero ya se están preparando opciones, y los dos grupos están estudiando las competencias de los distintos ministerios y los modelos de coaliciones en otros países y autonomías para ver qué podrían reclamar en el caso de Unidas Podemos y qué podrían conceder en el caso del PSOE. Los socialistas siguen creyendo que un Gobierno en solitario con apoyo de la izquierda, como el portugués, funcionaría mejor, pero la insistencia de Unidas Podemos y la necesidad de tener un bloque estable de apoyos empieza a cambiar las posiciones de partida.

En vídeo, declaraciones de Irene Montero. VÍDEO: ATLAS

Los dirigentes de Unidas Podemos tratan de convencer a sus aliados socialistas de que esa coalición podría ser un referente para la izquierda europea, mientras desde el PSOE trasladan que el partido confía plenamente en la negociación de Sánchez, cuyo liderazgo ha salido muy reforzado, y asumen que si deja entrar a Iglesias será porque es la mejor opción para garantizar estabilidad. “Necesitamos amarrar esos 42 diputados”. “Lo que queremos es estabilidad frente a la ofensiva de la derecha”. “Para el PSOE no sería un drama la coalición aunque no es nuestra primera opción”, señalan diversos dirigentes consultados estos días. Unidas Podemos insiste en el modelo valenciano —un Gobierno transversal con consejeros de un partido y altos cargos de otro— pero los socialistas creen que no funcionaría para el Ejecutivo central.

La negociación la llevarán con mucha discreción Sánchez e Iglesias, que han trenzado una buena relación en los últimos meses y se llaman o envían mensajes con mucha frecuencia.

Ninguno de los dos parece de momento dispuesto a usar la carta más dura, la amenaza de repetir las elecciones, que podría ser letal para Podemos pero tampoco garantizaría a Sánchez la mayoría que ahora sí tiene a mano, como se demostró en la elección de Meritxell Batet. Como dijo Iglesias, solo hay acuerdo en que tienen que ponerse de acuerdo.

En paralelo a las discusiones sobre la estructura del Gobierno y la posible participación de Unidas Podemos, se negociará un documento programático. Si miembros de la formación de Iglesias entran en posiciones relevantes, el acuerdo de programa será más básico, detallan desde la cúpula del partido. La jugada de verdad empieza el domingo. El final está muy abierto.

Sánchez confirma a Iglesias como socio preferente

Fuente: http://www.lavanguardia.com (Títular)

Autor: Carlos Merino

El presidente escenifica su relación con los dirigentes del PP, Cs y Podemos
Culmina la ronda satisfecho por la “viabilidad” para gobernar
La reunión con el líder de la formación morada abona una alianza de izquierda
Rivera anuncia una oposición fuerte

ACUERDO EN EL ACUERDO
El líder del PSOE reafirma su “voluntad de entendimiento” con el de Unidas Podemos
LA VIABILIDAD DEL PROYECTO El primer objetivo ahora es sellar una mayoría progresista en la Mesa del Congreso

“El diálogo institucional es posible, incluso desde el antagonismo”, celebraron anoche en la Moncloa. Dieron así por concluidas, en apenas 48 horas, las tomas de contacto llevadas a cabo por Pedro Sánchez, tras su triunfo electoral del 28-A, con Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias. Ya no habrá más reuniones de este tipo, advirtieron, hasta que se constituyan las Cortes el próximo 21 de mayo y Sánchez imponga una Mesa del Congreso con “una mayoría de progreso que garantice la viabilidad de un proyecto legislativo progresista”.

DANI DUCH Pedro Sánchez culminó ayer con Pablo Iglesias su ronda de reuniones con los líderes políticos tras el 28-A

Sánchez dispara ya así su campaña de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo –que arrancará este mismo viernes con un mitin en Barcelona– con una expectativa de pacto de izquierda con el líder de Unidas Podemos para su nuevo mandato. Aún sin concretar si dirigentes de la formación morada se sentarán en el Consejo de Ministros, Sánchez sí quiso ayer, tras su cita con Iglesias, “reafirmar una voluntad de cooperación y de entendimiento”. “Nos hemos puesto de acuerdo en ponernos de acuerdo”, zanjó Iglesias.

Primero, la Mesa del Congreso, cuya composición empezarán a negociar de inmediato Adriana Lastra en nombre del PSOE e Irene Montero por parte de Unidas Podemos. Y, después, el 26-M. A la vista de los resultados de las urnas, comenzará la negociación para la investidura de Sánchez. “Es el momento de dar un nuevo impulso a los ejes políticos que Sánchez e Iglesias comparten: regeneración democrática, justicia social y limpieza”, apuntaron en la Moncloa. “Son elementos que ya han marcado este tiempo –añadieron sobre los diez primeros meses de mandato del líder del PSOE– y que protagonizarán la nueva legislatura”. Estos primeros diez meses de mandato de Sánchez marcarán así la pauta que seguir, ya que a su juicio provocaron “avances en beneficio de una amplia mayoría social para la recuperación de derechos y la obtención de mayores cuotas de justicia social”.

Lo primero que evidenció Sánchez con su ronda exprés de reuniones con los líderes políticos, aún antes de que el Rey inicie sus consultas para la investidura, es quién es el presidente del Gobierno. Por ahora en funciones, y a partir del mes que viene ya con todas sus atribuciones y con la perspectiva de una legislatura de cuatro años.

Lo segundo que evidenció fue el reparto de las cartas y de los roles que el propio Sánchez adjudica al resto de los líderes políticos para la nueva legislatura que arrancará tras las elecciones del 26-M. El líder de la oposición es Pablo Casado, y como tal los servicios de protocolo de la Moncloa le reservaron el lunes la sala grande de las ruedas de prensa, la misma en la que comparece el presidente del Gobierno, los jefes de Estado que le visitan y donde, habitualmente los viernes, el Consejo de Ministros da cuenta de sus acuerdos. Y, por mucho que quiera disputarle este papel de líder de la oposición a Casado, Albert Rivera es, según dictaminaron las urnas, la tercera fuerza política. El líder de Ciudadanos, por tanto, compareció ayer por la mañana en la sala pequeña del edificio del Portavoz en el complejo de la Moncloa.

Sánchez pudo así dar oxígeno al ahora debilitado líder del PP, y relegar al emergente presidente de Ciudadanos. Además de ningunear al líder de Vox, Santiago Abascal, que ni siquiera fue convocado.

La sala pequeña fue también el escenario en el que, ya por la tarde, Iglesias dio brevísima cuenta de su cita con Sánchez. Ante la nueva cita con las urnas del 26-M, el líder de Unidas Podemos evitó toda exigencia o tono imperativo ante Sánchez. Pero el líder del PSOE ya le volvió a otorgar el papel de socio preferente.

Toda la escenificación de esta ronda de reuniones se ajustó a este guion. La reunión de Sánchez con Casado del lunes fue “cordial, afable y fluida”, según la definieron en la Moncloa. Se prolongó durante una hora y media. La de ayer con Rivera, en cambio, no duró ni una hora, apenas 50 minutos. Y sólo fue “fluida y cordial”, según la Moncloa. Se presume que la afabilidad brilló por su ausencia. El líder de Ciudadanos estuvo correcto en las formas con Sánchez, pero duro en el fondo, y ya casi antes de sentarse le advirtió que no apoyará su investidura, para marcar distancias con un PP al que busca sobrepasar.

Y, como colofón de la jornada, la cita con Iglesias fue la más larga. Unas dos horas y cuarto. Un encuentro “muy positivo y constructivo”, según la Moncloa, tras el que Sánchez salió “muy satisfecho”.

Sánchez pasa de puntillas por el escándalo de las cloacas y el Gobierno muestra su incomodidad

Fuente: https://www.publico.es/politica/cloacas-interior-sanchez-pasa-puntillas-escandalo-cloacas-gobierno-muestra-incomodidad.html

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (c); junto al ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos (i); la presidenta del PSOE, Cristina Narbona Ruiz (2i), la vicesecretaria general del PSOE,
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (c); junto al ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos (i); la presidenta del PSOE, Cristina Narbona Ruiz (2i), la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra (3d), la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo (2d), la ministra de Defensa, Margarita Robles (d), durante la presentación de la campaña electoral de los socialistas. EFE/Ballesteros

MADRID03/04/2019 23:14 Actualizado: 03/04/2019 23:14

MANUEL SÁNCHEZ@ManuSanchezG

Negar y ponerse de perfil. Estas dos actitudes son las que parece que ha puesto en marcha el Gobierno y el propio presidente, Pedro Sánchez, a la hora de abordar el caso de las cloacas de Interior, un tema con el que se le ve visiblemente incómodo al Ejecutivo y al partido.

Más allá de salir en tromba a negar que las cloacas sigue existiendo en el Ejecutivo de Sánchez, como les sigue acusando Unidas Podemos, el Ejecutivo intentar no tocar este tema en ninguno de los actos que celebra e procura cortarlo de raíz cuando se le pregunta por ello. Además, ha renunciado a utilizarlo como argumento para atacar al anterior Gobierno del PP como sí hizo, en algunas ocasiones, cuando estaba en la oposición.PUBLICIDADinRead invented by Teads

Una prueba de ello fue la respuesta cortante y seca que tuvo este miércoles la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, cuando se la interpeló por la cuestión: “La guerra sucia no existe”, sentenció.

También lo negó un día antes la ministra Portavoz, Isael Celáa, quien dijo que este tipo de actuaciones no se dan con el Gobierno de Sánchez, y circunscribió a situaciones particulares si es que hubiera algo reprochable.

Más llamativa resulta la actitud del propio presidente, que desde que lanzó la acusación Pablo Iglesias, ha pasado de puntillas por la cuestión. Ni en sus actos en su condición de presidente del Gobierno, ni en la presentación de su campaña ni siquiera en el mitin que celebró el martes en Cáceres ante su militancia, ha deslizado una palabra sobre este asunto.

En el acto en Cáceres vertió duras acusaciones contra PP y Ciudadanos por distintos temas, pero sólo se puede apuntar como supuesta referencia a las cloacas del Estado una frase genérica, en la que dijo que “es de mala gente robar y espiar”, sin precisar nada más.

Oficialmente desde La Moncloa tampoco se quiere entrar en el asunto, como si fuese un tema que el PSOE quiere sacar fuera de la agenda de la campaña pese a que, en teoría, sería el PP el más perjudicado por este escándalo.

Algunas fuentes apuntan que la estrategia es intencionada, porque la denuncia de Unidas Podemos ha metido en campaña a este partido y, además, el PSOE no se siente nada cómodo con este tema.