Sánchez elige a Dolores Delgado para la Fiscalía

Una decisión muy criticada tanto por la judicatura como la oposición, ciertamente Dolores Delgado es una mujer en el que la polémica ha estado muy presente, qué además recordemos salía en las grabaciones al contrario Villarejo y donde además se pone en duda su imparcialidad.

Sin duda primer agujero de este Gobierno progresista, el PP y Ciudadanos recurrirán a este nombramiento tan polémico.

Los ministros del nuevo Gobierno progresista que ya conocemos

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/ministros-nuevo-Gobierno-conocemos_0_983051907.html

Dos días después de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de momento Moncloa ha comenzado a dar los nombres de los futuros ministros que previsiblemente tomarán posesión de sus cargos la próxima semana, una vez se conozca la composición de todo el Ejecutivo tras examinar los historiales de cada uno de los ministrables para evitar casos como el de los exministros Màxim Huerta y Carmen Montón que tuvieron que abandonar sus cargos de forma apresurada por presuntas irregularidades en sus propias trayectorias.

El Gobierno dispondrá así de cuatro vicepresidencias, tres de ellas encabezadas por mujeres por primera vez en la historia. Se trata del líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que será vicepresidente de Derechos Sociales y asumirá la cartera de Asuntos Sociales y Agenda 2030; la actual vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, que mantendrá ese cargo asumiendo competencias de memoria histórica y laicidad; Nadia Calviño, que será vicepresidenta y ministra de Economía y que, según Moncloa, coordinará los asuntos económicos y “la gran transformación digital que necesita España” e impulsará además “el proyecto de digitalización de toda la Administración Pública comprometido por el nuevo Gobierno”; y Teresa Ribera, que será la vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Además, la hasta ahora ministra de Hacienda, María Jesús Montero, mantendrá esa misma competencia pero sumará la condición de portavoz del Ejecutivo. Y José Luis Ábalos seguirá como ministro de Fomento. La portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero, se convertirá en ministra de Igualdad; la parlamentaria de Galicia En Común, Yolanda Díaz, será ministra de Trabajo; el sociólogo Manuel Castells, nuevo ministro de Universidades y el líder de IU, Alberto Garzón, se convertirá en ministro de Consumo.

Carmen Calvo, vicepresidenta primera, ministra de Presidencia y Relaciones con las Cortes

Una de las vicepresidentas confirmada, Carmen Calvo (Cabra, Córdoba, 1957), es licenciada en Derecho Público por la Universidad de Sevilla y doctora en Derecho Constitucional por la Universidad de Córdoba. Durante su carrera profesional ha sido profesora de la Universidad de Córdoba, diputada autonómica (cabeza de lista por Córdoba al Parlamento de Andalucía) de 2000 a 2004, diputada de las Cortes Generales (cabeza de lista por Córdoba) de 2004 a 2011, consejera de Cultura del Gobierno andaluz de 1996 a 2004 y ministra de Cultura de 2004 a 2007 así como vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados de 2007 a 2008. En la última legislatura fue vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad.

Pablo Iglesias, vicepresidente de Derechos Sociales

Profesor asociado de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid, el nuevo vicepresidente Pablo Iglesias (Madrid, 1978) fundó Podemos hace tan solo seis años, en 2014, logrando entonces ser eurodiputado, cargo que mantuvo entre 2014 y 2015, año en el que fue elegido candidato a la Presidencia del Gobierno por su formación política. Además de colaborar con la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS) ha ejercido también como presentador de televisión conduciendo los programas Fort Apache (Hispan TV) y La Tuerka y Otra vuelta de tuerka (Público TV).

Nadia Calviño, vicepresidenta económica

Economista y jurista de formación, Nadia Calviño (A Coruña, 1968), que será vicepresidenta económica del nuevo Gobierno, ha impartido clases de Política Económica y Sistema financiero en la Universidad Complutense de Madrid. Desde abril de 2014 y hasta ser nombrada ministra por Sánchez, en 2018, fue directora general de Presupuestos en la Comisión Europea, responsable de la programación financiera multianual, los presupuestos anuales, la contabilidad y la reglamentación del presupuesto comunitario. Con anterioridad, ocupó en la Comisión Europea los puestos de directora general adjunta responsable de Servicios Financieros y directora general adjunta en la Dirección General de Competencia.

Teresa Ribera, vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

En el Ejecutivo que se pondrá en marcha a lo largo de los próximos días, Teresa Ribera (Madrid, 1969) será la vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cumpliendo no sólo con el compromiso del presidente Sánchez de dar rango ministerial a esta materia, sino avanzando más al situarla en una vicepresidencia. Con esta medida, se señalan como prioridad del nuevo Gobierno las políticas con las que se hará frente a los desafíos de la España vaciada.

María Jesús Montero, ministra de Hacienda

Licenciada en Medicina y Cirugía y técnico de la Función Administrativa de Hospitales María Jesus Montero (Sevilla, 1966) ha sido consejera de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía (2013-2018), consejera de Salud y Bienestar Social del Gobierno andaluz (2012-2013), consejera de Salud (2004-2012) y viceconsejera de Salud (2002 hasta abril de 2004). Diputada en el Parlamento de Andalucía desde 2008 fue elegida por Sánchez como Ministra de Hacienda en 2018, un cargo que mantiene con la nueva configuración del Ejecutivo.

José Luis Ábalos, ministro de Fomento

Maestro de profesión, José Luis Ábalos (Torrent, Valencia, 1957) ha dedicado gran parte de su trayectoria política a la función pública. Fue jefe de Gabinete del Delegado del Gobierno Comunidad Valenciana (1983-1987) y después del Conseller de Trabajo Generalitat Valenciana (1988-1991). Responsable del Programa de Cooperación Internacional de la Generalitat Valenciana (1989-1992) también fue consultor de Cooperación Internacional, asesor del Ayuntamiento de Valencia (1992-1999), concejal del Ayuntamiento de Valencia (1999-2009) y diputado Provincial (2003-2007). Actualmente compagina la Secretaría de Organización del PSOE con su cargo de ministro de Fomento.

Irene Montero, ministra de Igualdad

Irene Montero (Madrid, 1988), nueva ministra de Igualdad, es licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y ha sido becaria de doctorado en el mismo centro con una beca de Formación de Profesorado Universitario. Se unió a Podemos tras las elecciones al Parlamento Europeo de 2014 junto a Rafa Mayoral desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Yolanda Díaz, ministra de Trabajo

La titular de Trabajo, Yolanda Díaz (Fene, A Coruña, 1971), es una histórica militante del Partido Comunista y de IU en Galicia y se licenció en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela. Fue concejala y candidata a la Alcaldía de Ferrol (A Coruña) entre 2003 y 2012, candidata a la Presidencia de la Xunta de Galicia y diputada en el Parlamento gallego, entre 2012 y 2016, y es parlamentaria del Congreso –primero por En Marea y después por Galicia en Común– desde ese año.

Manuel Castells, ministro de Universidades

Manuel Castells (Hellín, Albacete, 1942), nuevo ministro de Universidades, es catedrático de Comunicación de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles. También es catedrático emérito de Sociología y Planificación de la Universidad de California en Berkeley. Es, así mismo, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya.

Alberto Garzón, ministro de Consumo

El líder de IU, Alberto Garzón, que se convertirá en ministro de Consumo con competencias en materia de juego, es licenciado en Economía por la Universidad de Málaga. Militante del Partido Comunista de España (PCE) y de Izquierda Unida (IU), es diputado en el Congreso desde 2011. También es miembro del movimiento ATTAC y es coordinador federal de IU desde 2016.

Pedro Sanchez, primer presidente investido de un Gobierno de coalición de la historia de España

MADRID.  Después de muchos tiras y aflojas, después de mucho sufrimiento, ha nacido el primer gobierno de coalición de la historía de España, con un margen muy ajustado además 167 sies, 165 noes y 18 abstenciones, un nuevo gobierno que nace con la premisa de cambiar este país, pero no nos vamos a engañar, esto no va a ser nada fácil, por un lado la feroz oposición que ejercerán las tres derechas (PP, Ciudadanos y VOX) que tratarán por todos los medios de poner palos sobre las ruedas, que harán lo que estén en su mano para este gobierno dure lo menos posible, que bajo su arma de la mentira y la crispación intentarán tumbar a este nuevo gobierno, también están los independentistas catalanes y habrá que ver hasta que punto pueden llegar a acuerdos que puedan al menos suavizar el conflicto catalán, se antoja difícil que se divise la deseada solución a este por otro lado absurdo conflicto.

Muchos españoles tenemos esperanza en este gobierno progresista de coalición cambie el rumbo de este país y lo lleve al bien de las mayorías sociales, a dar esperanza a tanta gente destrozada por los rigores de la pasada crisis económica, a que en este país haya la justicia social que tanto anhelamos, que se gobierne para el pueblo español

Ojalá y deseo de todo corazón muchos éxitos, y sobre todo podamos vencer el catastrofismo de las tres derechas, y la realidad del pueblo español sea de una vida mejor. Esa España mejor, tiene que llegar, Pedro, Pablo, hagan lo posible para ello, confío en ustedes, no me fallen, no nos fallen.

Gobierno legítimo

FUENTE: https://elpais.com/elpais/2020/01/07/opinion/1578421273_191989.html

7 ENE 2020 – 20:33 CET

investidura pedro sanchez
Pedro Sánchez posa junto a Pablo Iglesias tras el debate de investidura. ULY MARTIN EL PAÍS

El Congreso invistió este martes a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España. Sánchez revalida así su mandato al frente del Ejecutivo, al que llegó tras prosperar una moción de censura contra Mariano Rajoy, a raíz de que el Partido Popular fuera condenado por corrupción. Las mismas fuerzas que entonces le acusaron de acceder ilegítimamente al poder vuelven a hacerlo ahora que ha ganado las elecciones y ha conformado una mayoría, presentando posiciones políticas de parte como si fueran imperativos constitucionales y relativizando la gravedad de las acusaciones que vierten. Declarar ilegítimo a un Gobierno formado a partir del voto de los ciudadanos y a través del procedimiento previsto por la Constitución es, en sentido contrario, declarar legítima cualquier forma de oposición, incluyendo la coacción a los diputados de la mayoría.

EDITORIALES ANTERIORES

Horizonte posible

Última ocasión

Los cuatro años de parálisis padecidos por el país han demostrado que existe una situación más estéril que la de los Gobiernos en minoría, y es la de los Gobiernos en funciones. La obtusa resistencia de los grupos parlamentarios a cumplir con sus deberes más inexcusables, como formar un Gobierno a partir de un Parlamento elegido o articular mayorías para aprobar leyes, ha instalado el sistema constitucional en el peligroso territorio de la excepcionalidad. Los Presupuestos están prorrogados, el mandato de órganos esenciales para el funcionamiento del Estado ha expirado y el decreto ley se ha convertido en un instrumento ordinario de Gobierno. La investidura de Sánchez ofrece una tímida oportunidad para emprender el regreso a la normalidad, alejando al país del abismo político e institucional al que no puede seguir asomado por más tiempo. Para no dilapidarla, es necesario que la oposición asuma que su tarea no consiste en propalar juicios de intenciones para rasgarse farisaicamente las vestiduras a la espera de réditos electorales obtenidos a cualquier precio, sino en controlar las acciones del Gobierno y en ofrecer alternativas.

El nuevo Ejecutivo que Pedro Sánchez presidirá y en el que Unidas Podemos dispondrá de una vicepresidencia y de cuatro ministerios nace políticamente débil, lo que lo obligará a una acción institucionalmente irreprochable para no quedar a merced de algunas de las fuerzas que se han puesto de su lado, ni tampoco de los excesos de una oposición que se dice dispuesta a borrar la frontera entre el debate en el Parlamento y la vociferación desde las calles. Nada exige rendirse a los augurios pesimistas acerca del desarrollo de esta legislatura, como tampoco dejarse seducir por optimismos infundados. Lo importante es que a partir de este momento el futuro depende exclusivamente de las decisiones que adopten los partidos, porque no existe ninguna maldición metafísica por la que España esté condenada a dividirse en dos bandos y a destruir cíclicamente lo construido entre todos. En la hora actual, la responsabilidad de los representantes de los ciudadanos no se refiere al éxito o al fracaso de un Gobierno, puesto que, en democracia, siempre puede dejar paso a otro distinto, sino a los de un país y sus instituciones democráticas para resolver los graves problemas aplazados.

No existe ninguna maldición metafísica por la que España esté condenada a dividirse en dos bandos

La crisis económica de 2008 dejó huellas dramáticas en la vida de muchos ciudadanos, coincidiendo con las dificultades económicas del Estado para mantener los niveles de solidaridad. De acuerdo con el programa que ha obtenido la confianza del Parlamento, el Gobierno de Sánchez prestará atención preferente a esos ciudadanos a los que la recesión privó de sus hogares, de sus empleos, de la posibilidad de ofrecer una vida digna a sus hijos y, más aún, de la certeza de que, para la Constitución de 1978, la condición de ciudadano y de compatriota significa más que agitar banderas y reverenciar mitos históricos. Precisamente porque acierta al establecer la corrección de la desigualdad como prioridad, es importante que el nuevo Gobierno tome en consideración el impacto presupuestario de las medidas que adopte, así como los instrumentos para financiarlas, evitando una desproporción incontrolable entre gastos e ingresos. Una reforma fiscal que haga viables los objetivos sociales fijados respetando los compromisos europeos adquiridos exige más que subir selectivamente dos impuestos. De la misma forma que el resto de las reformas económicas recogidas en el pacto entre el Partido Socialista y Unidas Podemos, desde las referidas a la transición ecológica hasta las que conciernen al futuro de las pensiones, el salario mínimo o la reforma laboral, podrían quedar comprometidas si se anteponen los efectos propagandísticos a la solvencia técnica.

La abstención de Esquerra Republicana ha sido decisiva para que la investidura de Pedro Sánchez pudiese prosperar, bajo el compromiso de abordar la crisis territorial en Cataluña dentro de la Constitución. Pese a todo, los portavoces de ERC no renunciaron a compatibilizar en el debate elementos de distensión con signos de desprecio hacia el acto en el que estaban participando. Esta doble cara dice menos de la fuerza de ERC en el Congreso que de su debilidad en Cataluña, y no porque sea todavía incierto el desenlace de la lucha electoral por la hegemonía dentro del campo independentista, en la que parece llevar la delantera. Los líderes republicanos que han apoyado pactar con el Partido Socialista lo han hecho porque saben que tarde o temprano el independentismo tendrá que responder ante sus electores de haber emprendido un camino que, como el de la unilateralidad y las vías de hecho, está condenado al fracaso, y que solo ofrece avanzar en círculos para disimular la inmovilidad. La transparencia en las negociaciones es, en cualquier caso, inexcusable, como también el respeto a las instituciones, comenzando por la figura del jefe del Estado.

Las dificultades para ejercer el poder por parte de un Gobierno en minoría como el que presidirá Pedro Sánchez no le exime de ejercer la autoridad, evitando adoptar a solas decisiones que requieran el concurso de la oposición y haciéndole pagar el coste político por faltar a los más elementales deberes de Estado, si llegara el caso. Lejos de debilitar a Pedro Sánchez y a su nuevo Gobierno, esa contención institucional podría traducirse en la fuerza política que la aritmética parlamentaria les ha negado.

EDITORIAL DE EL PAIS

El bloqueo político condena a estirar más los presupuestos de Montoro y resta 4.700 millones a las comunidades autónomas

FUENTE:

https://www.eldiario.es/economia/consecuencias-economicas-presupuestos-Montoro-desaceleracion_0_924607623.html

Marina Estévez Torreblanca / Antonio M. Vélez

La incapacidad del Gobierno en funciones y de sus “socios preferentes” de Unidas Podemos de alcanzar un acuerdo para permitir la investidura de Pedro Sánchez como presidente tiene consecuencias económicas y medioambientales. El actual bloqueo ejecutivo y legislativo durará, al menos, hasta septiembre, cuando se celebra otro pleno de investidura. Pero si el intento vuelve a fracasar, el país quedará abocado a elecciones en noviembre. Hasta febrero de 2020 (por lo menos) no habría un Ejecutivo funcionando a pleno rendimiento.

De momento se mantiene un gobierno en funciones que está limitado al “despacho ordinario” y maneja un presupuesto diseñado por el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para 2018, que ha sido prorrogado. Es decir, que es un Ejecutivo que, por ejemplo, no prevé aprobar este mes (cuando tocaría, según el calendario presupuestario) un techo de gasto que sirva de base a unos eventuales nuevos presupuestos.

Además, las comunidades autónomas, que entre otras competencias manejan las sanitarias y educativas, no podrán recibir todavía alrededor de 4.700 millones de euros en concepto de entregas a cuenta dentro del sistema de financiación autonómica, y que esperan antes de fin de año. Tampoco se podrán aprobar los nuevos impuestos a las transacciones financieras y servicios digitales ni la subida de IRPF a las rentas más altas, con un impacto estimado de más de 5.600 millones al año.

De momento, los presupuestos que elaboró el PP para 2018 encaran su segundo año en vigor y serán los más longevos de la historia en caso de que finalmente se vaya a elecciones. Montoro ha reconocido en declaraciones a Efe que ya había “una previsión de que el presupuesto podía durar y para eso se hizo así”.

Las cuentas de 2018, actualmente en uso, fueron elaboradas por el Gobierno del PP, bajo la tutela del entonces ministro de Hacienda, si bien fueron definitivamente aprobadas por el Gobierno socialista de Pedro Sánchez, que ganó la moción de censura a Mariano Rajoy durante el trámite parlamentario de los presupuestos.

Fue precisamente el posterior rechazo a los PGE para 2019 que habían pactado el PSOE y Unidas Podemos lo que abocó a convocar los últimos comicios. ERC y PdCAT, cuyos apoyos eran fundamentales, votaron en contra en ausencia del “gesto” que esperaban del Gobierno hacia el diálogo sobre la autodeterminación o los presos independentistas.

“Sorprende ahora cómo se hacen llamadas a la responsabilidad por parte de fuerzas que no quisieron apoyar los presupuestos”, comenta el que era portavoz en la materia de Unidas Podemos cuando se debatieron, Segundo González.

El economista recalca que las actuales cuentas “perpetúan una senda de precariedad pese al crecimiento económico”. En esos presupuestos, que Montoro vendió como “los más sociales de la historia”, el gasto social crecía la mitad que el PIB. “Son unos presupuestos que no valen para abordar los grandes retos de la modernización del proceso productivo, acabar con las desigualdades y mejorar el estado del bienestar”, afirma González.

Todos critican la ausencia de reformas

La ausencia de reformas en vísperas de que llegue a España una temida desaceleración económica como la que se prevé en 2020 (el FMI esperaun avance del PIB del 1,9%) es criticada a izquierda y a derecha: los sindicatos y Unidas Podemos alertan de que urge acabar con los aspectos más lesivos de la reforma laboral y aprobar políticas que promuevan un modelo productivo menos dependiente del turismo y la construcción.

La Comisión Europea recalca que en ausencia de Gobierno y de presupuestos para 2020 España seguiría sin acometer las reformas estructurales reclamadas por Bruselas para reducir el déficit, en la línea de lo prometido por el Plan de Estabilidad enviado por Nadia Calviño a finales de abril, en el que, entre otras cosas, preveía aumentar la recaudación fiscal en 20.000 millones hasta 2022.

Para ello se debería aprobar la creación de nuevas figuras impositivas que ya preveía el PP, como son el impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (1.200 millones) y el Impuesto sobre Transacciones Financieras (850 millones) o la subida del IRPF a las rentas de más de 130.000 euros. En total, un impacto de 5.654 millones de euros por ejercicio. Medidas que tampoco puede aprobar un gobierno en funciones.

“Llevamos ya algunos años, desde 2015, en esta situación con España, con varias elecciones”, explican fuentes comunitarias, “y la economía española se ha desacelerado suavemente, pero en la línea del resto de Estados miembros. Hasta el momento parece que el bloqueo no está teniendo impacto en la economía, pero puede tenerlo en el ritmo al que se lleven las reformas que están pendientes desde hace algún tiempo y no llegan”.

Según el servicio de estudios del BBVA, a nivel interno, la mayor incertidumbre sobre la política económica “parece estar teniendo un impacto limitado sobre la actividad”. Sin embargo, “se hacen necesarias reformas que ayuden a revertir la tendencia de desaceleración, a reducir el desempleo estructural y a aumentar el crecimiento potencial, claves para reducir la desigualdad”.

En este sentido, el Banco de España ha realizado numerosas comunicaciones avisando de las posibles consecuencias para la economía española de la falta de Gobierno y la repercusión negativa que supone que no se aprueben medidas fiscales o las reformas estructurales necesarias para abordar la ralentización a la que se ve abocado el crecimiento del PIB español en los próximos años.

Para el secretario de Política Sindical de UGT, Gonzalo Pino, “seguimos con unas políticas de una etapa de época neoliberal” y que no atienden a pobrezas distintas como la del “trabajador pobre o la pobreza infantil”. Este sindicato explica que sin gobierno tampoco se desarrollarán actuaciones para acabar con la precariedad, la temporalidad o la parcialidad involuntaria, ni se regulará de forma digna la subcontratación. Tampoco se podrán dar avances en la “dignificación de salarios” ni en la “necesaria elevación del salario mínimo interprofesional a 1.000 euros al mes con catorce pagas en 2020”.

Mari Cruz Vicente, secretaria de Acción Sindical de CCOO destaca que con el actual panorama no solo no se va a poder revertir la reforma laboral de 2012, sino que tampoco se podrá reaccionar a los importantes cambios que se están produciendo en el mundo laboral: “Además del desempleo, deben abordarse la precariedad, la temporalidad y los retos de la nueva configuración del mercado de trabajo, con el avance de la digitalización o los procesos de externalización productiva”, recalca.

Retraso en el plan climático

En materia de energía, una de las principales consecuencias del bloqueo político es el posible retraso en la aprobación del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) y de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética derivada del mismo, que Pedro Sánchez ha fijado como prioridades en sus dos investiduras fallidas. Estos proyectos normativos deben fijar la estrategia de descarbonización de la economía española para la próxima década con el fin de cumplir los compromisos en materia de lucha contra el cambio climático.

El Gobierno remitió en febrero un borrador a la Comisión Europea que ha sido muy bien recibido por su nivel de ambición. Bruselas debería tener sobre la mesa las versiones definitivas en diciembre de este año para que entren en vigor en 2021. Otro frente pendiente es la aprobación de un nuevo Plan General de Residuos Radiactivos que sustituya al actual, que lleva caducado desde 2010 y cuyo borrador llegó a anunciarse para el pasado mes de junio, aunque la situación de interinidad del Ejecutivo lo ha impedido.

El plan debe incluir las medidas para atajar el multimillonario déficit del fondo que debe desmantelar las centrales nucleares y gestionar sus residuos, y adoptar una decisión sobre el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos cuya tramitación quedó en suspenso hace un año.

El trámite es largo: una vez en manos del Ejecutivo el borrador de Plan de Residuos, se iniciará el proceso de elaboración que establece la ley hasta que llegue a las Cortes, previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y oídas las Comunidades Autónomas en materia de ordenación del territorio y medio ambiente.

Sánchez e Iglesias se instalan en un diálogo de sordos

FUENTE:

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/07/16/sanchez_iglesias_instalan_dialogo_sordos_97045_1012.html


EL DEBATE DE INVESTIDURA

Fernando Varelafvarela@infolibre.es@fervabi

El presidente en funciones asegura que ya sólo espera que el líder de UP responda “a la pregunta de si va a votar que no la próxima semana, junto con la ultraderecha, a la investidura de un candidato socialista”Unidas Podemos mantiene la puerta abierta para que el PSOE se siente a negociar su entrada en un gobierno de coalición ahora o en septiembre

Pedro Sánchez irá a la investidura en julio aunque no consiga cerrar el apoyo de Unidas Podemos

Fuente:

https://www.eldiario.es/politica/PSOE-Sanchez-investidura-Unidas-Podemos_0_913409415.html

tono contra Sánchez tras reunirse con los sindicatos y recabar su apoyo

Irene Castro / Aitor Riveiro

47 comentarios24/06/2019 – 21:41h

El PSOE se reúne para analizar la situación de la investidura de Sánchez
Pedro Sánchez en un acto oficial. EFE

El PSOE admite que Pedro Sánchez puede someterse a una investidura sin tener cerrados los apoyos de Unidas Podemos para poner en marcha el reloj de los dos meses de límite para formar Gobierno. El secretario de Organización, José Luis Ábalos, admitió que el candidato socialista tiene “el encargo del rey” para someterse a la confianza del Congreso así como del “resultado expresado en las urnas” y que, por tanto, “comparecerá” en una primera sesión de investidura “pronto”.

Los socialistas ya habían amagado con arriesgarse a una investidura fallida presentándose Sánchez sin todos los apoyos que necesita para sacar adelante su nombramiento con mayoría simple (más síes que noes). La pretensión era entonces llegar al Congreso con 173 votos afirmativos (PSOE, Unidas Podemos, PNV, Compromís y PRC) y que el resto de partidos -en este caso ERC y/o Bildu- facilitaran la investidura con su abstención. 

Preguntado directamente por si Sánchez se someterá a la investidura en el mes de julio tenga o no los apoyos cerrados, Ábalos ha reconocido que “comparecerá”. “Tiene el encargo del rey y tiene un resultado electoral expresado en las urnas que también obliga a presentarse, no a hacer una huida de esa responsabilidad y, por tanto, comparecerá y si no ha comparecido antes, es porque estamos precisamente buscando esos apoyos”, ha afirmado el dirigente socialista.

La primera fecha de investidura la fija la presidencia del Congreso, en este caso Meritxell Batet, sin un plazo predeterminado. Una vez que se celebra la primera votación, si el candidato propuesto por el jefe del Estado no logra la mayoría absoluta, se somete a una nueva votación 48 horas después en la que sale investido si consigue mayoría simple. De fracasar, la fecha de la primera votación es clave: a partir de entonces empieza a correr el plazo de dos meses para que un aspirante logre la confianza del Congreso en sucesivos intentos. Si nadie lo consigue, pasado ese tiempo, se disuelven automáticamente las Cortes y se celebran generales de nuevo 47 días después. 

Ábalos ha insistido en que su objetivo es trabajar por encontrar los apoyos necesarios con Unidas Podemos como “socio programático preferente”. No obstante, las conversaciones con Pablo Iglesias han encallado tras la reunión que mantuvieron el pasado lunes y que fue infructuosa. El PSOE insiste en que está esperando una respuesta del grupo confederal a su propuesta de un Gobierno de cooperación que suponga su entrada en segundos niveles de la Administración. 

El bloqueo de las negociaciones también ha llevado a Moncloa a plantearse que la sesión de investidura sea la segunda quincena de julio y no la primera, como inicialmente tenía previsto. En principio, todo dependerá de cómo prosperen las conversaciones en las próximas fechas. No obstante, el presidente en funciones tiene a partir del miércoles agenda internacional: acudirá al G20 en Japón y el domingo participará en la sesión extraordinaria del Consejo Europeo. 

En Unidas Podemos, por su parte, han elevado el tono contra Pedro Sánchez y lo que creen que es su nueva estrategia: negociar en los medios lo que no consigue negociar en privado. Este lunes, Pablo Iglesias se reunía con CCOO y UGT y asumía sus reivindicaciones en materia laboral, fiscal y de pensiones. Y recibía el apoyo de los principales sindicatos de clase a “la participación de Unidas Podemos en un Gobierno estable y fuerte”. “Para UGT, el papel de Unidas Podemos es crucial”, zanjaba el líder del sindicato más próximo al PSOE, Pepe Álvarez.

Iglesias reclamaba tras la reunión a Pedro Sánchez que no convierta la negociación “en un ping-pong” que se dispute en los medios y le conminaba a sentarse ya a negociar un programa para, luego, establecer la composición del Gobierno. El secretario general de Podemos planteó tras la cita con los sindicatos afrontar ya la derogación de las reformas del mercado laboral y de las pensiones que llevó a cabo el PP y acometer una fiscal. 

“El PSOE cada día dice cosas diferentes”, reprochaba Iglesias a los socialistas. El líder de Unidas Podemos recordaba que han pasado ya dos meses desde las elecciones y cuatro desde que el Sánchez anunció la fecha de los comicios. “La Constitución obliga al candidato a buscar los apoyos”, apuntaba.

Mientras tanto, el PSOE insiste en su estrategia de presión a PP y Ciudadanos para que se abstengan y faciliten la gobernabilidad. Aunque se ha tratado de una táctica de acoso y derribo a través de los medios, el presidente también ha citado a Pablo Casado y Albert Rivera para insistirles en lo mismo. El líder del PP le ha dicho de nuevo que no y el de Ciudadanos rechazó directamente la invitación

En ese contexto, Iglesias se preguntaba si Sánchez estará “trabajando” los apoyos de Pablo Casado y Albert Rivera. Y zanjaba: “Sospecho que a muchos votantes del PSOE no les gustaría que haya un acuerdo con la derecha”.

Los socialistas tienen claro que seguirán presionando a Rivera aprovechando la crisis interna que atraviesa el partido por su giro a la derecha. Además de los acuerdos con PP y Vox, el veto al PSOE también ha contrariado a destacados dirigentes, como Luis Garicano o el eurodiputado Javier Nart (que ha dimitido de la dirección), y a cofundadores del partido. No obstante, en una votación en la Ejecutiva, Rivera ha recibido el respaldo de 24 miembros, frente a los cuatro que planteaban “revisar” la estrategia y los tres que se han abstenido. 

“El veto al PSOE es incomprensible; le pedimos que escuche a su partido y se abstenga en la investidura del candidato Pedro Sánchez, que escuche a su alrededor, que recapacite”, le dijo Ábalos: “¿Cuántos Manuel Valls, Toni Roldán, Javier Nart y desmentidos de Macron hacen falta para que recapacite?”. “Los populismos, los extremismos y los movimientos rupturistas encuentran en el caos y en la falta de consensos su razón de ser y su oportunidad. No sea populista, no se convierta en un problema para su partido y para España”, sentenció el dirigente socialista.

Sánchez planteó a Iglesias un “Gobierno de cooperación” programático, parlamentario y de altos cargos

Fuente: https://www.publico.es/politica/sanchez-planteo-iglesias-gobierno-cooperacion-programatico-parlamentario-altos-cargos.html

11/06/2019.- El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante la reunión mantenida esta mañana en el Congreso de los Diputados para intentar recabar su apoyo a la investidura, el cual le permitiría sum
11/06/2019.- El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante la reunión mantenida esta mañana en el Congreso de los Diputados para intentar recabar su apoyo a la investidura, el cual le permitiría sumar 42 diputados a los 123 con que cuenta el PSOE, once menos que la mayoría absoluta. La última vez que Sánchez e Iglesias se reunieron oficialmente fue el pasado 7 de mayo en el Palacio de la Moncloa, cuando ambos mostraron su voluntad de entenderse y llegar a un acuerdo estable para la legislatura, lo que se materializó poco después en la composición de la Mesa del Congreso.- EFE/Zipi

MÁS INFORMACIÓN

MANUEL SÁNCHEZ@ManuSanchezG

El candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, sí concretó al líder de Podemos; Pablo Iglesias, esa entelequia que se ha dado en denominar “Gobierno de cooperación”, y que el dirigente socialista lo quiere plantear en tres niveles: el programático, el parlamentario y el de la estructura de Gobierno.

Básicamente es la oferta que le hizo Sánchez a Iglesias durante la reunión del lunes para intentar llegar a un acuerdo de investidura, y que no contempla el Gobierno de coalición como lo entiende Podemos, ni que haya miembros de esta formación en el Consejo de Ministros, según fuentes consultadas.

A nivel programático parece que el acuerdo es más que factible. Los socialistas y Podemos comparten muchas líneas en políticas sociales y ya llegaron a un acuerdo para los Presupuestos fallidos que se presentaron al Congreso.

Como siempre, hay algunas diferencias y la formación morada siempre quiere ir un paso más allá del habitual conservadurismo de los socialistas antes algunas medidas, pero fuentes del PSOE no ven grandes problemas en concretar un acuerdo para la legislatura y, además, apuntan que la derogación de la reforma laboral -una línea roja marcada por Podemos- no será ningún obstáculo.

El segundo nivel que propuso Sánchez a Iglesias fue una colaboración parlamentaria constante y leal, donde tengan una unidad de acción común y no se haya carreras al registro para presentar iniciativas y apuntarse méritos. Según las fuentes consultadas, Sánchez se comprometió también a no buscar la llamada “geometría variable” con otros grupos en los asuntos en los que no haya acuerdo, una exigencia planteada por el propio Iglesias que teme que el PSOE quiera pactar otras políticas con las que no está de acuerdo Podemos con otros partidos de la Cámara Baja.

Y, finalmente, Sánchez le ofreció incorporar a dirigentes de Podemos en altos cargos de la estructura de Gobierno, pero no en el Consejo de Ministros como exige la formación morada. Según fuentes consultadas, el candidato a Presidente del Gobierno no quiere sólo una presencia simbólica de dirigentes de este partido, sino que está dispuesto a ofrecer puestos significativos y de responsabilidad que, además, recaerán en las personas que designe Podemos. 

Y hasta ahí llegó la propuesta de Sánchez del “Gobierno de coopearación” y de que la que poco se va a mover ya, decida lo que decida Podemos. Para los sociaistas es una oferta generosa, y recuerdan que les supone renunciar al Gobierno en solitario como era su pretensión inicial y, además, da la posibilidad a Podemos de proponer a las personas que considere oportunas para  ocupar cargos en la estructura del Gobierno, sin ningún veto, dejando manos libres a Pablo Iglesias y a su dirección para nombrar a quienes quieran.

Investidura en julio, sí o sí

Ahora, como afirmó Carmen Calvo, en Moncloa se espera ahora una respuesta de Podemos, y destacó que la propuesta se dirige a toda la organización para que la estudien. Además, dio por cerrada la posibilidad de que haya miembros en el Gabinete ministerial de Sánchez. “Se ha hecho una oferta de varios puestos de responsabilidad que, desde luego, no son en el Consejo de Ministros”, afirmó la vicepresidenta.

Si Podemos aceptara la propuesta de Sánchez la investidura se podría celebrar la segunda o tercera semana de julio, pero fuentes de La Moncloa aseguran que en el caso de que la rechace, tampoco se va a retrasar. “Habrá investidura en julio sí o sí”; asegura un dirigente del Ejecutivo, dando por sentado que no se van a enredar en más negociaciones y que las cartas de todos están ya encima de la mesa.

PEDRO SANCHEZ LE PROPONE A PABLO IGLESIAS “UN GOBIERNO DE COOPERACIÓN”

Resultado de imagen de Gobierno de Cooperacion

Pedro Sanchez le ha propuesto a Pablo Iglesias una peculiar formula para negociar la investidura que permite al líder de Podemos quedar bien, a pesar de no conseguir la coalición de Gobierno que le exige.

El aspecto que daban, a diferencia de las reuniones con Rivera y Casado, es de sintonía y entendimiento, pero no han desvelado que va a pasar realmente. Pedro Sanchez se sacó de la manga, una original y “novedosa” forma de gobernar, y propone un Ejecutivo “de cooperación”, esto da a entender para seguir dialogando en el que desde ahora serán secretos y además denota una ambiguedad manifiesta para que el líder de Podemos quedé bien aunque no consiga los ministerios que reclama y tenga que conformarse con el premio de consolación de proponer perfiles independientes.

La realidad que todo queda por decidir y todo es posible todavía, al líder de Podemos no le disgusta la formula propuesta por Pedro Sanchez, es decir un “Gobierno de cooperación”, una formula poco entendible para la mayoría de los mortales.

Pablo Iglesias está convencido según afirma el, de que Pedro Sanchez quiere negociar con Podemos y que quiere un gobierno con ellos, para Podemos es importante esta coalición para seguir avanzando en la recuperación de los derechos sociales perdidos durante la crisis.

Por otro lado la portavoz Adriana Lastra sigue apelando a la abstención de PP y Ciudadanos para impedir depender de los independentistas.