La investidura de Pedro Sánchez fracasa y se activa la cuenta atrás para nuevas elecciones

TITULAR ULTIMA HORA: http://www.elpais.com

FUENTE:

https://elpais.com/politica/2019/07/25/actualidad/1564046523_973826.html

El candidato a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, ha fracasado en su segunda votación de investidura este jueves en el Congreso. El líder socialista se ha sometido a la confianza de los 346 diputados de la Cámara Baja y solo ha logrado el apoyo, como el pasado martes, del diputado del Partido Regionalista de Cantabria, José María Mazón (124 síes). Al no haber obtenido el respaldo de una mayoría de los diputados, se activa la cuenta atrás para la repetición electoral. Sánchez ha escuchado de viva voz 155 noes y 67 abstenciones. El plazo para que se disuelvan las Cortes y se convoquen elecciones expira el 23 de septiembre. Los grupos políticos disponen de ese lapso para intentar una nueva investidura.

MÁS INFORMACIÓN

La negociación, y las ofertas, se han planteado hasta el último minuto, incluso durante el debate. Pablo Iglesias ha hecho un intento reclamando las “competencias activas de Empleo” en lugar controlar el Ministerio de Trabajo por consejo, según ha asegurado desde la tribuna, de una persona “con autoridad moral” en el PSOE. “No lleve a los españoles a elecciones, negocie con nosotros”, ha instado a Sánchez. Cuando faltaban apenas tres horas para la votación, Podemos también ha intentado reactivar las conversaciones con otra propuesta, pero los socialistas la han rechazado a los pocos minutos.

La formación de Pablo Iglesias reclamaba in extremis una vicepresidencia de Derechos Sociales e Igualdad, y los ministerio de Sanidad, Trabajo y Ciencia y Universidades. El PSOE se ha mantenido en su oferta del miércoles. Una vicepresidencia y tres ministerios: Sanidad, Vivienda, Igualdad. A pocos minutos de que comenzara el pleno, Unidas Podemos ha confirmado su abstención.

Pedro Sánchez ha comenzado su intervención lamentando que “persiste el bloqueo parlamentario” y la falta de acuerdo entre los partidos de izquierda. “Entre fuerzas de izquierdas la investidura debería de haber estado garantizada desde el primer momento”, ha contemplado. A continuación ha expuesto los motivos por los que, en su opinión, no se ha llegado a un acuerdo a pesar de “grandes coincidencias” entre ambas formaciones. “Nunca hubo problemas de programa que impidieran el acuerdo (…) el problema fueron los ministerios”, ha señalado Sánchez.

El presidente en funciones ha incidido en que su intención era formar un gobierno “de personas competentes y capaz de gobernar” y ha subrayado la inexperiencia de la formación de Iglesias, debido a su corta existencia y la falta de antecedentes, en la gestión pública estatal. Iglesias, especialmente serio, le escuchaba haciendo gestos de desaprobación. “Si tengo que formar un Gobierno a sabiendas de que no seré útil a mi país, no seré presidente ahora”, ha concluido.

Trabajo, cartera del desacuerdo

El punto central de la negociación estaba en la cartera de Trabajo, sin las competencias en Seguridad Social. Podemos ha añadido a los ministerios que pedía las atribuciones específicas que reclamaba y, sobre todo, la línea programática que habría detrás, que es otro de los asuntos centrales de la discusión entre ambas formaciones. “El Ministerio de Trabajo, con competencias para subir el salario mínimo interprofesional y derogar la reforma laboral del PP en diálogo con los agentes sociales”, señala el texto del grupo de Iglesias.

A primera hora de la mañana, cuando la negociación se daba por fracasada, volvió la guerra por el relato. Tanto el PSOE como Unidas Podemos han escenificado este jueves el abismo que ha existido entre ambas formaciones antes de la votación de la investidura del líder socialista. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, y el representante de Podemos en las conversaciones con los socialistas, Pablo Echenique, y otros dirigentes de ambos partidos han tratado de explicar en los medios los motivos de la ruptura y sobre todo de culpar al otro partido de la misma.

Los socialistas defienden que las peticiones del partido de Pablo Iglesias han hecho imposible la negociación, porque lo que reclamaban dejaría al PSOE prácticamente sin competencias. “Nos han pedido literalmente el Gobierno”, ha dicho la vicepresidenta en funciones en una entrevista en la cadena Ser. Unidas Podemos, por el contrario, sostiene que los socialistas solo les han ofrecido un “papel decorativo” y se han negado a darles competencias reales para cambiar cosas básicas como subir el salario mínimo, acabar con la temporalidad, escuelas gratuitas de 0-3 años o bajar la factura de la luz.

El Gobierno en funciones dio en la noche de este miércoles por “totalmente rotas” las negociaciones con Unidas Podemos, según fuentes del Ejecutivo, al considerar “inasumibles” las peticiones de la formación de Pablo Iglesias. Los socialistas entienden que acceder a las demandas de Podemos significaría “crear dos Gobiernos” dentro de uno y dejar en manos de la formación de Iglesias el grueso de las políticas sociales y económicas. Unidas Podemos no dio por rotas oficialmente las negociaciones e insisten en que este grupo “sigue apostando por un Gobierno de coalición”, pero su texto de respuesta viene a explicar por qué no han aceptado la última oferta y no abre espacio a otra.

Sánchez ignora la oferta de Iglesias y se enroca en el Gobierno de cooperación

Fuente: https://www.publico.es/politica/sanchez-ignora-oferta-iglesias-enroca-gobierno-cooperacion.html

MANUEL SÁNCHEZ@ManuSanchezG

Desde La Moncloa y desde el Gobierno se restó trascendencia a la oferta hecha por el líder de Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, al entender que sigue sin moverse de sus posiciones insistiendo en un Gobierno de coalición. Ante esto, se repite desde el PSOE que la oferta del candidato socialista se mantiene también en los términos en los que se ha descrito lo que llaman un Gobierno de cooperación: pacto programático, pacto parlamentario y pacto para que miembros de este partido entren en las instituciones, pero nunca en el Consejo de Ministros.

El líder de la formación morada, en una carta abierta publicada en La Vanguardia, propuso ir a la investidura del próximo 22 de julio con un acuerdo en torno a un Gobierno de coalición y, en el caso de no saliera adelante, Unidas Podemos se comprometía a cambiar esta exigencia y a aceptar el Gobierno de cooperación.PUBLICIDADinRead invented by TeadsEl PSOE quiere conocer las leyes que  considera prioritarias Unidas Podemos en materia de Igualdad, vivienda o políticas sociales para fijar un calendario parlamentario

Para la vicepresidenta primera del Gobierno,Carmen Calvo, dicha propuesta de Iglesias sólo responde al tacticismo político,así que pide al secretario general de UP que se deje de “tácticas y estrategias” y que conteste a la oferta hecha por el candidatos socialista, “porque aún estamos a la espera”.

La número dos del Ejecutivo reprochó al líder de Unidas Podemos que siga empeñado en el debate en torno al Gobierno de coalición, en lugar de discutir sobre las políticas que ambos partidos quieren impulsar para la próxima legislatura.

Calvo indicó que quiere saber qué leyes considera prioritarias Unidas Podemos en materia de Igualdad, vivienda o políticas sociales, para fijar un calendario parlamentario y empezar a buscar puntos de acuerdo en estas y otras materias.

De la misma opinión fue el secretario general del Grupo Socialista, Rafael Simancas, quien pidió a Iglesias que se pongan ya a trabajar en la senda marcada en la anterior legislatura, con propuestas concretas, que amplíen derechos y libertades para la ciudadanía.Los socialistas creen -aunque lo nieguen en público- que su estrategia se ha fortalecido y así lo demuestra la última encuesta del CIS que da al PSOE el 40% de los votos si se repiten las elecciones

Simancas indicó que el Grupo Socialista no va a ir a un “investidura experimental, sino definitiva” y añadió que los españoles “no pueden esperar ni a segundas vueltas ni a más aplazamientos”. En este sentido, instó a Iglesias a que acepte la oferta del candidato socialista, que calificó de “razonable”, y se pongan ya a trabajar conjuntamente.

Hasta la próxima semana

El PSOE se mantiene en su estrategia general emprendida en la primera ronda de negociación que -aunque lo niegan en público- creen que se ha visto fortalecida por la última encuesta del CIS que otorga a los socialistas casi el 40% de los votos si se repitieran las elecciones generales.

Tal vez, por ello, parece que no tienen prisa en las negociaciones, y hasta la próxima semana el candidato socialista no se reunirá con los líderes de los tres grandes partidos: Pablo Casado, Albert Ribera y Pablo Iglesias.

Optimismo en el PSOE

En contra de lo que pudiera parecer, reina cierto optimismo en las filas socialistas que, al menos de cara a la galería, insisten en que no quieren que se repitan las elecciones y que si esto ocurre será por la irresponsabilidad de las otras fuerzas políticas. Afirman oficialmente que la encuesta del CIS no les ha hecho cambiar de opinión.

Así, fuentes de Ferraz aseguran que “hay base para llegar a un acuerdo con Unidas Podemos para sacar adelante la investidura”, y recuerdan la buena colaboración que ha habido entre ambos partidos los últimos doce meses. Eso sí, no concretan nada más sobre en qué términos se va a fraguar el acuerdo.De cara a la galería, desde el PSOE se insiste en que no se busca una repetición de elecciones y que no cambian de opinión por la encuesta del CIS

En cuanto al Partido Popular y Ciudadanos,Sánchez volverá a reiterarles que “deben asumir su responsabilidad con los españoles facilitando la estabilidad”, aunque precisando que eso no conlleva ningún acuerdo con estos partidos.

Esto sí se lo podrá transmitir a Pablo Casado, pero no Albert Rivera, que ya anunciado que no acudirá a La Moncloa, lo que vuelve a poner en evidencia la mala relación personal que existe entre el líder de Ciudadanos y el candidato socialista, que hace impensable su abstención en la investidura.

En principio, por tanto, no parece que el PSOE vaya a mover ficha. Sin embargo, desde La Moncloa se lanzó al mediodía del miércoles un mensaje genérico, pero un tanto inquietante de cara a los próximos días: “Van a suceder cosas”.

Sánchez presiona a Iglesias con una investidura inminente y la amenaza de elecciones en otoño

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Sanchez-Iglesias-investidura-inminente-elecciones_0_914109453.html

Irene Castro / Aitor Riveiro

Unas horas después de la segunda reunión infructuosa con Pablo Iglesias, el presidente del Gobierno en funciones y candidato a la reelección, Pedro Sánchez, decidió dar un paso al frente: pese a no tener los apoyos necesarios, comunicó que el próximo 2 de julio se reunirá con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para fijar ya una fecha para la investidura. El presidente en funciones amenaza con acelerar unos trámites que llevan en la práctica congelados casi dos meses.

En Moncloa manejan el calendario en función de unas negociaciones, que se han encallado casi antes de comenzar, pero también pensando en la fecha de la posible repetición electoral si el desacuerdo perdura tras una primera investidura fallida. En Unidas Podemos han señalado la vuelta de las vacaciones de agosto como el momento de verdad para intentar un acuerdo y el PSOE ha hecho notar su malestar.

Tras el encuentro entre Sánchez e Iglesias este martes, Ferraz informó de que el candidato socialista se someterá a la votación de investidura en julio. El PSOE ya había reconocido que lo haría aunque no tuviera los apoyos amarrados. Ante lo que consideran una situación “de bloqueo”, en Moncloa se plantean fijar la investidura en la primera fecha posible. Que la investidura sería lo antes posible y pronto es lo que han reiterado en Ferraz constantemente. Si así fuera finalmente, la primera votación se celebrará el martes 9 de julio –ha de ser un martes para que, en caso de repetición y según los plazos legales, los comicios caigan en domingo–.

En Moncloa también admitían como opción las siguientes semanas, porque dejaría más margen a la negociación con Unidas Podemos. Pero las posiciones están ahora mismo en un punto de no retorno, creen, por lo que la estrategia pasa por acelerar la investidura y presionar a Pablo Iglesias con una repetición electoral. 

En el primero de los casos, las elecciones se celebrarían el 27 de octubre mientras que si retrasa una semana más, los comicios coincidirían ya en noviembre con el puente de Todos los Santos, un extremo que no convence en Moncloa. Esos son los cálculos que también han manejado en la cúpula socialista, donde la balanza se inclina hacia la primera fecha, vista la distancia en las posiciones que han constatado Sánchez e Iglesias, aunque fuentes gubernamentales aseguran que no se pueden descartar otros martes en la segunda quincena de julio. 

“Con o sin apoyos en el mes de julio habrá [sesión de] investidura”, advirtió el PSOE tras la última reunión. “España no tiene tiempo que perder y necesita un Gobierno cuanto antes”, fue el mensaje que difundió 12 horas después al anunciar la cita de Sánchez y Batet. En Moncloa trabajan ya en un discurso de Sánchez inequívocamente izquierdista, según las fuentes consultadas por eldiario.es, que ponga las cosas más difíciles a Pablo Iglesias.

El Gobierno usa la carta de unas nuevas elecciones

La estrategia del Gobierno pasa, de nuevo, por presionar a los demás partidos –especialmente a Unidas Podemos– con la amenaza de otras elecciones. Sánchez está convencido de que en una repetición electoral el PSOE incrementaría sus 123 escaños mientras que el grupo confederal saldría perjudicado. También Ciudadanos perdería votos, según los cálculos que hace el equipo del presidente. Esa es la esperanza de los socialistas, que el miedo a otras elecciones haga a los demás cambiar de postura.

Frente a esa posición de los socialistas, Iglesias ha asegurado este miércoles que “el Gobierno de coalición está mucho más cerca de lo que podría parecer”. Eso sí, ha dejado entrever que en julio la investidura está abocada al fracaso y que Sánchez tendrá que repetir en septiembre, cuando vence el plazo de dos meses que establece la Constitución. En ese mismo sentido se ha pronunciado la portavoz, Irene Montero, que ha asegurado en una entrevista en La Sexta: “La investidura es muy seria como para usarla para amenazar a los otros partidos sin negociar absolutamente nada con nadie”.

En Podemos recuerdan que la posición final de su voto depende de lo que decidan los inscritos del partido en una consulta para la que todavía no hay fecha ni pregunta concreta. En la dirección del grupo parlamentario consideran que “el PSOE no ha decidido si quiere un acuerdo con la izquierda o con la derecha para sacar adelante la investidura” y comienza a cundir la idea de que las negociaciones no avanzan porque Sánchez sigue esperando que Albert Rivera acepte investir al líder socialista. Máxime, tras la crisis que ha provocado la salida de Toni Roldán y otras dimisiones en la dirección de Ciudadanos.

Tras las declaraciones de Iglesias, en Moncloa se han esforzado por dejar claro que si el primer intento fracasa, comienza el “rumbo a elecciones”. Los socialistas dan a entender así que julio es su única opción, pero admiten también que si las posiciones cambian, Sánchez se sometería de nuevo a la confianza del Congreso pasado el verano, como hizo Rajoy en 2016. Lo que no harán, explican, es ir a una segunda investidura fallida.

La número dos del partido, Adriana Lastra, ha dejado patente el malestar por la posición manifestada por Unidas Podemos: “Me gustaría que el señor Iglesias o Unidas Podemos nos aclare si lo que están diciendo con las declaraciones de esta mañana es que van a volver a votar en contra de la investidura de un presidente de izquierdas, de un presidente socialista, y haciéndolo de la mano de PP, Ciudadanos y Vox”. La portavoz en el Congreso ha negado rotundamente que Sánchez se decante por la derecha y ha reiterado que el grupo confederal es su “socio preferente”. 

El escollo de las conversaciones entre Sánchez e Iglesias es la negativa a incorporar a miembros de Unidas Podemos al Consejo de Ministros y la exigencia de Iglesias de entrar en el Gobierno. Fuentes del PSOE aseguran que el secretario general de Podemos ha reclamado, además de presencia proporcional, una vicepresidencia para él. Los socialistas se han cerrado en banda a que su “socio preferente” se siente en el máximo órgano del Ejecutivo.

En el PSOE sostienen, además, que han ofrecido a Unidas Podemos un acuerdo programático, cuyas medidas no se han concretado, para desarrollar en el Parlamento al que se sumó una “comisión de seguimiento del pacto” y que ha sido rechazado por su interlocutor. Iglesias así lo ha reconocido. “Por mucho que se firme y por muchas comisiones de seguimiento que se hagan”, ha dicho, “la única garantía de que puedan cambiar las cosas es que en España haya un Gobierno de coalición”.

Los socialistas se muestran determinados en este momento a no flexibilizar su posición. Ni ahora ni en septiembre, pese a que dos meses después de las elecciones Sánchez solo ha sumado un diputado a los 123 que logró el 28A: el del PRC de Miguel Ángel Revilla. Consideran que ya lo han hecho al permitir la entrada de Unidas Podemos en escalones de segundo nivel en la Administración frente al Gobierno en solitario al que aspiraban como punto de partida y que ahora es Iglesias el que debe ceder en algo. Creen que la presión puede hacerle cambiar de opinión así como a otros grupos. Sánchez preferiría gobernar gracias a la abstención de PP o Ciudadanos antes que hacerlo gracias a la de ERC, porque teme, además, que acabe planteando condiciones inasumibles.

El mensaje que lanzan en la cúpula socialista es que Sánchez se beneficiaría de una repetición electoral. Sin embargo, la inquietud se va apoderando de diputados y cargos intermedios del Ejecutivo ante lo que pueda pasar y el temor a la desmovilización de la izquierda y a la recuperación del PP a costa de Ciudadanos y Vox que, sumado a la mejora del reparto de escaños que el 28A perjudicó a Casado, ponga en riesgo un Gobierno socialista tras la repetición electoral.

PEDRO SANCHEZ LE PROPONE A PABLO IGLESIAS “UN GOBIERNO DE COOPERACIÓN”

Resultado de imagen de Gobierno de Cooperacion

Pedro Sanchez le ha propuesto a Pablo Iglesias una peculiar formula para negociar la investidura que permite al líder de Podemos quedar bien, a pesar de no conseguir la coalición de Gobierno que le exige.

El aspecto que daban, a diferencia de las reuniones con Rivera y Casado, es de sintonía y entendimiento, pero no han desvelado que va a pasar realmente. Pedro Sanchez se sacó de la manga, una original y “novedosa” forma de gobernar, y propone un Ejecutivo “de cooperación”, esto da a entender para seguir dialogando en el que desde ahora serán secretos y además denota una ambiguedad manifiesta para que el líder de Podemos quedé bien aunque no consiga los ministerios que reclama y tenga que conformarse con el premio de consolación de proponer perfiles independientes.

La realidad que todo queda por decidir y todo es posible todavía, al líder de Podemos no le disgusta la formula propuesta por Pedro Sanchez, es decir un “Gobierno de cooperación”, una formula poco entendible para la mayoría de los mortales.

Pablo Iglesias está convencido según afirma el, de que Pedro Sanchez quiere negociar con Podemos y que quiere un gobierno con ellos, para Podemos es importante esta coalición para seguir avanzando en la recuperación de los derechos sociales perdidos durante la crisis.

Por otro lado la portavoz Adriana Lastra sigue apelando a la abstención de PP y Ciudadanos para impedir depender de los independentistas.

Sánchez sólo excluye al independentismo y a Vox

Fuente: La Vanguardia (Portada)

El PSOE se inclina por buscar los votos de UPN a costa de no gobernar Navarra
La mayoría está en 174 escaños, ya que los presos suspendidos no renuncian

PARTIDO POPULAR Casado niega la abstención, sin tonos duros y con aval a la operación de Navarra
174 VOTOS La decisión de los independentistas de no renunciar al escaño facilita la investidura

El Rey propone a Sánchez como candidato. El líder del PSOE empezará la próxima semana una ronda de contactos con el resto de los partidos para buscar apoyos para su investidura como presidente. Pedro Sánchez quisiera hacer una excursión al centro y Albert Rivera le niega la mochila. Queda por ver ahora cuál será la decisión final de Pablo Casado, que ayer, con lenguaje notablemente moderado, negó la posibilidad de que el Partido Popular acabe absteniéndose en la investidura del candidato socialista. Sánchez recibió anoche el encargo del jefe del Estado, una vez concluida la ronda de consultas a los representantes de los partidos.

Sánchez juega fuerte. No ha efectuado ninguna llamada exploratoria a sus posibles aliados en las dos últimas semanas. Mirada fría, pocas palabras y ajedrez aleatorio. Movimientos hasta cierto punto imprevistos para acercarse con ventaja al jaque. El ajedrez aleatorio es una metáfora muy grata a Iván Redondo, jefe de gabinete de Sánchez, persona muy aficionada al deporte más cerebral de todos. El ajedrez aleatorio se caracteriza por una disposición distinta de las piezas mayores, con la consiguiente alteración estratégica del juego. El campeón norteamericano Bobby Fischer era muy aficionado a esa variante. Ejemplo: un alfil situado en el extremo tradicionalmente asignado a la torre, cruza rápidamente el tablero y le ofrece la presidencia de la comunidad foral de Navarra a la Unión del Pueblo Navarro, pasando por encima de los sacrificados peones del PSOE local. UPN acepta el canje –abstención por abstención– y con esa aceptación invita a sus aliados del Partido Popular y de Ciudadanos a facilitar la investidura blanca que persigue Sánchez.

Investidura blanca. Este es el objetivo prioritario del líder socialista, que anoche, tras recibir el encargo del Rey, anunció la inmediata apertura de una ronda de contactos con los líderes del Partido Popular, Ciudadanos y Unidas Podemos, por este orden. Equipado con la bandera de Europa y con sólidos apoyos en Bruselas, París y Berlín, evidenciados por la entrevista que mantuvo con el presidente francés Emmanuel Macron el pasado 27 de mayo, horas después del cierre de los colegios electorales en España, Sánchez ha dedicado los últimos diez días a efectuar una proyección de fuerza estratégica.

Investidura blanca. Búsqueda de unas abstenciones de alto valor político en el campo de la derecha. Ningún apoyo de los independentistas. Y frenazo a las aspiraciones de Unidas Podemos: colaboración sin coalición. Investidura blanca bendecida por Europa. Las señales de apoyo desde Bruselas son bien visibles.

Horas después de la salida de España de la zona europea de vigilancia intensiva (procedimiento corrector del déficit público), Bruselas anunciaba ayer la apertura de expediente sancionador a Italia por la pertinaz desviación de sus cuentas públicas. El 26-M el líder populista Matteo Salvini ganó los comicios en Italia con un contundente 34%, pero los movimientos nacional-populistas no han obtenido en su conjunto una suma de escaños que les permita actuar como fuerza de bloqueo en la Unión. Cuando se juega duro, o bloqueas o te bloquean. Italia se sitúa ahora en el centro de las tensiones y Sánchez, en estado de gracia, emerge como el “anti-Salvini”. Este es hoy su principal activo, más allá de los 123 diputados obtenidos en abril. Con esas dos palancas, la fuerza europea y un grupo parlamentario que supera en más de cincuenta escaños al primer partido de la oposición, Sánchez intenta obtener la investidura blanca.

El candidato socialista busca atraer a la derecha a un marco de consenso que le permita rebajar las aspiraciones de Unidas Podemos, coalición sometida en los últimos diez días a un fuerte zarandeo político y mediático después de sus pésimos resultados en las elecciones municipales, autonómicas y europeas, agravados por unas disensiones internas que en estos momentos no ponen en peligro el liderazgo de Pablo Iglesias. La investidura blanca también sería, por consiguiente, un mecanismo disciplinador de Unidas Podemos. Colaboración, sin coalición.

Rivera dijo ayer que no, pese a los esfuerzos de Luis Garicano para transportar a Ciudadanos a posiciones más centristas. El gesto de Manuel Valls en Barcelona –más ajedrez aleatorio– apunta en esa dirección. Casado también dijo que no a la abstención, con tonos más suaves y avalando la buena disposición de UPN.

Más datos a favor de Sánchez: la decisión de los cuatro diputados independentistas suspendidos de no renunciar de manera inmediata a su puesto rebaja el quórum a 346 escaños. En la segunda votación, la investidura prospera con más votos positivos que negativos.

La caza del indeciso deriva en una batalla total entre PP y Ciudadanos en la recta final de la campaña

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/indeciso-batalla-PP-Ciudadanos-campana_0_892061710.html

Iñigo Aduriz  – Málaga

Todas las encuestas aventuran que el Partido Popular y Ciudadanos deberán pactar después de las elecciones del próximo día 28 si logran sumar junto con Vox para echar a Pedro Sánchez de la Moncloa. La única fórmula que los sondeos abren para una alternativa al dirigente socialista es reeditar el acuerdo entre las tres derechas que en enero hizo presidente de la Junta de Andalucía a Juan Manuel Moreno Bonilla. “Lo que hicimos en Andalucía lo vamos a hacer en España”, defiende Pablo Casado, de gira este miércoles por la comunidad andaluza.

Pero eso será -si las cuentas salen- el lunes. Hasta entonces PP y Ciudadanos mantienen una encarnizada pelea por los  votantes indecisos –entre un 20% y un 40% del electorado, según los sondeos–. El plan inicial de Casado preveía una campaña sin ataques en ese lado del tablero para que cada una de las derechas sedujese a un sector de ese espectro ideológico. Pero todo eso es historia a solo dos días del final de la campaña.

Las diatribas que éste último dedicó al líder del PP el lunes en el debates de TVE y que volvió a repetir en Atresmedia habían desatado las hostilidades, por mucho que el dirigente popular tratase de contener el ataque diciéndole que no son adversarios. El martes Rivera volvió a poner en su diana a Casado y este decidió responder en el bronco formato de Atresmedia. Y el miércoles a media mañana, con las portadas frescas y algunas tertulias dando al líder de Ciudadanos como perdedor del debate, su partido programó un acto para anunciar un fichaje de relumbrón:  la incorporación de quien hasta hace unas semanas era el presidente de Madrid, Ángel Garrido, y que a esa hora todavía seguía en el número cuatro de la candidatura del PP en las europeas. Cuando faltan solo tres días para las elecciones, mientras la izquierda mantiene unas relaciones de guante blanco -solo Iglesias ha lanzado pequeños reproches a Sánchez- en la derecha se ha desatado una una guerra sin cuartel.

En la dirección del PP molestó especialmente que Casado se enterara de la decisión de Garrido por la prensa, justo al final de un mitin en Sevilla en el que trataba de vender su triunfo en el debate electoral del martes y sin que el expresidente de la Comunidad de Madrid le enviara ni siquiera un mensaje comunicándole su marcha a Ciudadanos.

La intervención de las listas

La de Garrido es la última fuga en las filas del PP relacionada con la gestión de las candidaturas a las elecciones generales, autonómicas y municipales realizada por Casado, que quiso intervenir directamente en todas las listas.

En las últimas semanas se habían marchado a Ciudadanos referentes de los populares que no lograron encaje en las candidaturas como el expresidente balear José Ramón Bauzá o la expresidenta de las Cortes de Castilla y León Silvia Clemente, salpicada por distintos escándalos, que primero fue elegida como candidata del partido de Rivera a la Junta castellano leonesa, pero que fue cesada tras conocerse irregularidades en los votos de las primarias.

Exdirigentes populares también se han marchado a Vox, la formación con la que el PP pugna por electorado más conservador. Es el caso del hasta ahora edil popular en el Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, que dejó esta semana su partido después de que el candidato a la Alcaldía, José Luis Martínez Almeida, le dejara fuera de las listas.

Apenas 24 horas después también se fue a la formación de extrema derecha otro histórico concejal madrileño, el creador del logo del PP, Fernando Martínez Vidal, que tampoco encontró acomodo en la candidatura de Almeida.

Sorpresa e indignación en el PP

Garrido, por su parte, quiso ser el candidato elegido por Génova para revalidar su puesto al frente de la Comunidad de Madrid, pero el líder del PP escogió a Isabel Díaz Ayuso, una dirigente de su máxima confianza, para ese cargo. 

La dirección de los populares asegura que una vez descartado como cabeza de lista a la comunidad, Garrido pidió ir a las elecciones europeas entre los puestos uno y cinco de la candidatura. Finalmente Casado le puso en la cuarta posición de la lista encabezada por Dolors Montserrat. “Estaba donde quería”, insiste el equipo de Casado, que recuerda que este mismo lunes el expresidente madrileño firmó la declaración jurada para asumir esa candidatura en uno de los puestos de salida del PP para el Europarlamento. 

La sorpresa y la indignación en la dirección popular ante el gesto inesperado de Garrido era más que evidente este miércoles, si bien oficialmente el equipo de Casado sostiene que “no pasa absolutamente nada” por la salida del expresidente madrileño como no pasó, a su juicio, con las fugas de Bauzá o Clemente. “España está hablando de la independencia de Catalunya y de una posible recesión y esta semana se está demostrando que somos la única alternativa a Pedro Sánchez”, recalcan las fuentes de Génova 13. 

La noticia impidió en cambio a Casado celebrar “la victoria” que según él logró en la noche del martes en el debate organizado por Atresmedia y tras el cual pretendía copar titulares de prensa criticando a Sánchez por “usar” a las mujeres víctimas de la violencia machista como arma arrojadiza. El líder del PP, que este miércoles volvía a recorrer Andalucía celebrando tres mítines seguidos en Sevilla, Granada y Málaga, se vio de nuevo eclipsado por Ciudadanos y su nuevo fichaje estrella. 

Un cambio de estrategia

Los ataques que le dirigió Rivera el lunes, en el primer debate televisado, el organizado por RTVE, también hicieron que Casado quedara en un segundo plano que no esperaba, ya que hasta entonces, tal y como apuntó en el coloquio, no consideraba al líder de Ciudadanos como un adversario. 

La estrategia cambió el martes, en el segundo debate, donde el líder del PP se vio obligado a contraatacar a Rivera, dejando patente la batalla que mantienen ambos partidos por el voto de los indecisos del centro derecha. “Hemos perdido la oportunidad del voto unido”, le reprochaba Casado a Rivera en uno de sus primeros turnos de intervención, acusándole de dividir a la derecha por no aceptar listas conjuntas en el Senado o renunciar a sus candidaturas en provincias pequeñas. 

El líder del PP se vio además en la obligación de situarse a la defensiva ante la nueva ofensiva del presidente de Ciudadanos, que acusó durante el debate a PP y PSOE de hacer de España “un país líder en desempleo”. Casado le respondía: “No se puede negar que el PP ha creado empleo siempre. Aznar creó cinco millones de empleos cuando gobernó y Rajoy ha creado 2 millones y medio de empleo cuando ha gobernado”. Rivera persistía en sus acusaciones y Casado se defendía: “A lo mejor cuando Ciudadanos gobierne en algún sitio puede hablar de empleo”.

La escena se repetía cuando el líder del partido naranja acusaba al PP de haber subido los impuestos o cuando en una alusión directa, le pedía rectificar su postura contraria a la eutanasia. “No metan miedo a la gente”, respondía Casado. “Habrá que hablar con el comité de bioética porque son cuestiones morales. Hemos sido un partido pionero en la regulación de la muerte digna”.

Clima de “desconfianza”

Dirigentes populares reconocen en privado que esos enfrentamientos televisados y, sobre todo, el fichaje de Garrido oculto hasta este miércoles han agriado la relación del líder del PP con Rivera y han aflorado la “desconfianza” de que, una vez pasado el 28A, se puedan lograr pactos postelectorales con Ciudadanos. 

En sus intervenciones públicas de este miércoles Casado evitaba cualquier mención a la polémica fuga de Garrido. Se limitaba a apelar al voto útil para el PP: “Pido el voto a aquellos que no nos han votado antes, también a aquellos votantes socialistas que han sentido vergüenza por la división de los españoles generada por Sánchez. Somos el punto de encuentro de generaciones y quiero ser el presidente de todos los españoles mostrando un partido centrado, moderado y abierto a todos. Aquí cabe todo el mundo que quiera progresar”. 

El primer debate reafirma los dos bloques y Rivera gana terreno a Casado

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Debate_28A_0_891011238.html

Tras varias semanas de debate sobre el debate, por fin anoche llegó el debate electoral. La ida en TVE que este martes tendrá continuación en Atresmedia. De estar en el aire todos los formatos, esta campaña pasó a programar dos en 24 horas con los candidatos de los cuatro grandes partidos. Por el camino quedó arrasado el prestigio de la administradora única de la corporación, Rosa María Mateo, que trató de adecuar la fecha a la que quería el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pero el incendio en la cadena pública es un asunto que deberá abordarse ya después del 28 de abril.

Ese era el contexto a las 22:00 cuando el moderador, Xabier Fortes, puso el cronómetro a cero en los estudios de Prado del Rey y dio la palabra a Albert Rivera. Y el contexto, o lo que es igual, las expectativas creadas, es imprescindible para evaluar un debate. El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, llegaba a la cita como líder en todas las encuestas pero también con el san benito de no querer debatir: había elegido un único formato en Atresmedia que incluía a Vox para escenificar su pelea contra las tres derechas -prohibido finalmente por la Junta Electoral Central- mientras todos sus rivales aceptaron además el de TVE. Dicho de otro modo, la gestión de los debates y los errores de su propio gabinete habían colocado al presidente del Gobierno a la defensiva, por primera vez en la campaña.

A juzgar por lo visto en los 90 minutos de ataques de la derecha en todos los bloques -política económica, social, territorial y sobre todo en el capítulo de pactos- el candidato socialista sale de TVE igual que entró, si acaso con algún rasguño. Y el aspirante al trono Casado no solo no logró noquear al inquilino de La Moncloa, ni siquiera logró imponerse al candidato que le disputa los votos en la derecha, Albert Rivera.

En el asunto catalán, Sánchez evitó responder a las sucesivas preguntas de PP y Ciudadanos sobre hipotéticos indultos a los independentistas recordando a Casado y Rivera que son “licenciados en Derecho” tras invocar la separación de poderes. “No puede haber un indulto preventivo ni tampoco la negación preventiva del indulto”, fue su única respuesta a la insistencia de sus interlocutores. 

La pelea feroz en la derecha del tablero no pasa por enfrentarse entre ellos en un plató de televisión sino, tal y como Ciudadanos y PP han concebido la campaña, por zurrar lo más fuerte posible a Pedro Sánchez, el PSOE, los independentistas, Otegi y hasta a ETA, dando a entender que todo forma parte de lo mismo. Anoche no fue distinto, aunque Rivera lanzó los primeros zarpazos al PP y sin Vox en el plató Casado moderó algo su tono. “Se me caía la cara de vergüenza estos días viendo a [Oriol] Junqueras diciendo que apoyaría a Sánchez a cambio de indultos. Qué no hará Sánchez para seguir en el poder”, dijo el dirigente del PP. En realidad, Junqueras no había dicho eso, pero hace tiempo que en el debate sobre el independentismo se perdieron los matices.  

Albert Rivera, que lució pulsera rojigualda en la muñeca y llegó a instalar durante el tramo final del debate una foto en su atril de Sánchez reunido con el presidente catalán, Quim Torra, -el líder socialista le preguntó por qué no eligió la de Colón-, siguió la misma senda: “El día que se declaró la independencia estaba en el despacho, se me saltaron las lágrimas de ver que se daba un golpe de Estado. A mí me duele España, a Sánchez no le importa”.

La cita del líder de Ciudadanos a Miguel de Unamuno encontró respuesta de Pablo Iglesias. “A mí me duele España cuando vemos las estadísticas de desigualdad. Hay gente que nos ve que se emociona con símbolos distintos. Si tuviéramos que preguntarnos qué une a todos esos ciudadanos, podríamos encontrar ejemplos: cuando uno va a un hospital no le preguntan si es de derechas o de izquierdas”, respondió el candidato de Podemos. No era la primera vez que Iglesias trataba de colar en el debate las políticas sociales que, según repite en campaña, solo su partido puede garantizar si tiene los suficientes diputados para condicionar la mayoría.

Iglesias ya había consumido varios turnos de su debate para invocar artículos de la Constitución que garantizan servicios sociales -pensiones, vivienda digna- sin lograr que nadie replicase a sus planteamientos sobre la intervención en el mercado del suelo que plante cara a los fondos buitres para garantizar los derechos de la Carta Magna. Con el carril de la izquierda todo libre para él, habló de pedir a los bancos la devolución de los 60.000 millones del rescate, de “la traición a España” que supone ver a presidentes en los consejos de administración de las eléctricas y de garantizar la gratuidad de la educación entre los 0 y los tres años.

El cabeza de cartel de Podemos explicó nítidamente que pide el voto para obligar al Partido Socialista a mirar a la izquierda, reivindicó algunas de las medidas pactadas con el Gobierno de Sánchez, e invitó tres veces al candidato socialista a decir no es no también a Ciudadanos. Rivera corrió raudo a afirmar que ese acuerdo no es posible, pero Iglesias le replicó que Ciudadanos no tiene credibilidad para hablar de pactos y que se estaba dirigiendo al líder socialista. Quien tampoco se inmutó. Sánchez, que según las encuestas recibe voto de Ciudadanos desde que Rivera estableció un cordón sanitario a su partido, defendió que es el único que puede aspirar a formar un gobierno en solitario con “reputados independientes”.

En el bloque de la derecha fue Rivera -como Iglesias, también está por detrás en las encuestas en su propio campo-, el que reclamó sin éxito a Casado que se comprometiera a pactar con Ciudadanos y que desterrara cualquier posibilidad de flirteo con el PNV, socio de los populares en legislaturas anteriores. Ahí se produjo un conato de trifulca en la misma banda ideológica. “Ni sus votantes ni los míos entienden sus acusaciones. Usted no es mi adversario”, se apresuró a apagar el fuego Casado.

Antes de eso, Rivera, al que los sondeos han quitado la idea del sorpasso al PP, había inaugurado el capítulo de ataques a los que quiere como socios tras el 28A pero todavía ve como rivales ahora. “Su milagro económico está en la cárcel”, dijo haciendo suya la frase de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero en el Congreso, a propósito también de Rodrigo Rato. El candidato de Ciudadanos había recordado antes que mientras Rajoy y Montoro subían impuestos -PP y Ciudadanos sostienen ahora que los bajarán todos si gobiernan- Casado estaba votando a favor de esas alzas fiscales desde su escaño. El dirigente del PP, visiblemente desconcertado, tampoco contestó a eso y mantuvo el guante de seda con Ciudadanos.

El bando de enfrente registró todavía menos hostilidades. Sánchez agradeció el apoyo a su gobierno de Pablo Iglesias y este pidió al electorado socialista tomar nota de que su líder no reniega del pacto con Ciudadanos. En el capítulo de reproches serios, el candidato de Unidas Podemos volvió a acusar al socialista de no ser contundente contra “las cloacas del Estado” tras la dimisión de uno de los asesores de Moncloa, el periodista Alberto Pozas, imputado por sus tratos hace años con el policía corrupto José Manuel Villarejo desde la dirección de Interviú. “¿Cómo pudo llegar hasta ahí?, preguntó Iglesias a Sánchez que tampoco entró al trapo, más allá de “empatizar” con el espiado.

A esas alturas de la noche el debate transitaba ya por el bloque de la corrupción, un asunto en el que Sánchez se encuentra cómodo. “La moción de censura fue por la corrupción”, dijo el líder socialista que reprochó a Rivera que se colocase del lado de Rajoy en el Congreso tras la sentencia de Gürtel y a Casado, haber designado al recientemente imputado Alfredo Prada para el órgano del PP que vigila la corrupción. “Supongo que desde dentro”, ironizó Sánchez.

El presidente ya había buscado el cuerpo a cuerpo con los candidatos de la derecha a propósito del feminismo, que “no tiene como enemigos a los hombres sino al machismo”. “Hemos hecho el Gobierno con el mayor número de ministras del mundo. Hemos puesto en marcha el pacto contra la violencia de género. Dígale a sus candidatos [en referencia a Cayetana Álvarez de Toledo] que no es no, cuando ellas se sienten coaccionadas, hay ocasiones en que no se puede decir que no”. Y luego miró a Rivera: “Dígale a sus amigos que el vientre de la mujer no es un taxi”. El líder de Ciudadanos respondió llamando “carca” al socialista y lamentando que en las marchas del 8M se hubiera abucheado a algunas dirigentes de Ciudadanos. 

El debate se cerró como suele ser constumbre con el minuto de oro. Primero Casado preguntó a los telespectadores a quién le dejarían las llaves de su casa si se fuesen de vacaciones y pidió el voto “para crear empleo y gobernar para todos los españoles”. 

Y el líder de Podemos, que aspira a remontar en las encuestas como ha hecho en anteriores campañas, interpeló directamente a los abstencionistas para que den a su partido una oportunidad de entrar en el Gobierno cuatro años y si Podemos no cumple, que dejen de votarlo.

Pero entonces llegó Rivera y una de esas intervenciones epatantes que suenan estupendamente en las libretas de los asesores políticos pero no salen tan bien en la tele. El líder de Ciudadanos se quedó mudo un par de segundos y con un tono teatral se arrancó: “¿Lo escuchan? Es el  silencio. El silencio que nos heló la sangre cuando el golpe de Estado. El de una pareja que no puede tener hijos. El de una pensionista indignada. El silencio que nos quieren imponer los nacionalistas en Rentería, Alsasua, en Vic a los demócratas españoles que queremos defender la libertad en cualquier lugar de España ¿Lo oyen? Es el silencio cómplice de Pedro Sánchez…” Una versión remasterizada de aquella niña de Rajoy, de la que nunca más se supo tras perder las segundas elecciones contra Zapatero en 2008. 

El cierre correspondió a Sánchez que usó su tono de presidente que aspira a seguir siéndolo y pidió a los espectadores elegir entre pasado y futuro. De momento, el inminente le depara a él, a sus contrincantes y a la audiencia el partido de vuelta este martes en Atresmedia. Lo previsible es que las estrategias cambien. Igual que Sánchez, Casado también tiene circunstancias. Y las suyas, con el partido hundido en las encuestas, dicen que le queda una sola bala para intentar remontar. 

Nota: a los pocos minutos de terminar el primer debate, la prensa conservadora se apresuró a dar como vencedor a Rivera sin reparar por un día en la existencia de Vox. Ni siquiera se puede descartar que los debates en la derecha los acabe ganando el único que no aparece en ellos, Santiago Abascal, que anoche en un mitin en A Coruña se quejaba de no poder participar. Ese es el discurso de Vox hacia fuera, el interno celebra que les ha venido bien la prohibición de la Junta Electoral para poder hacerse las víctimas y no tener que confrontar sus propuestas con el resto de candidatos. Siguiendo esa filosofía tampoco conceden entrevistas a medios no afines que puedan desenterrar sus contradicciones. Sin pretenderlo, El Mundo desveló este lunes una relevante: el mismo Abascal que se comprometía este fin de semana en los mítines “a seguir comiendo jamón frente a los que dicen que es cerdo muerto” pide algas wakame y tataki de atún cuando no hay cámaras grabando.

Vox, un auténtico peligro para la democracia

Ya ni disimulan, esta mañana en el programa de Antena 3 “Espejo Público”, el miembro de Vox, Ivan Espinosa de los Monteros, planteaba ilegalizar los partidos marxistas y los que no creen en la unidad de España, y este señor afirmando tal cosa, este siniestro personaje me atrevo a decir, pone de manifiesto, lo que se sabía que Vox es un partido de EXTREMA DERECHA, lo es, porque desde luego su objetivo cada vez menos disimulado es acabar con la democracia y por supuesto acabar con la convivencia en este país, un peligro real y si no lo paramos, lo pagará cara la sociedad española.

Yo jamás por otro lado, pediría la ilegalización de Vox, los demócratas de verdad creen el derecho a toda ideología, inclusive que las que nos repugnan participar en el juego político, lo mas triste que gente de malas intenciones, esos que afirman amar apasionadamente España, pero lo que quieren imponer sus ideas al resto de la sociedad, imponer su visión de España, estos que pretenden que retrocedamos 43 años de nuestra historia, pues esta no es la solución a los males de nuestro país, ellos se creen de extrema necesidad, ellos te necesitan para poner del revés nuestro país y hacerlo pintar de blanco y negro de nuevo.

¿Sabén quien apoya a Vox? los ultracatólicos de HazteOir por ejemplo y ¿Saben quién está detrás de HazteOir? la secta ultracatólica el Yunque, una especia de logia ultrasecreta que busca desestabilizar las sociedades de un país, haciendo imponer sus retrogradas ideas al resto de la sociedad, ese peligro está ahí y ya ese virus se está expandiendo en nuestra sociedad.

Ellos se pintan como regeneradores, como gente que quiere salvar a la patria, no se engañen ustedes, uno ya va siendo zorro viejo y va viendo que gente tiene buenas intenciones y quien no, y este partido político no tiene como objetivo hacer bien a nuestro país, su objetivo es el poder y usarlo con fuerza.

España para ser mejor, no necesita salvapatrias de estos, necesita alguien que les hable de mejorar la sanidad, de reducir por ejemplo las lista de espera, de poner mas medios y ampliar prestaciones importantes como la salud dental, así evitar por ejemplo estafas gigantescas como IDental, mejorar la educación, ayudar a las pymes y los autónomos, ayudar a la Dependencia, ayudar a los pensionistas y mejorar su vida, de eso se tiene que hablar, la política tenía que hablarles a los españoles de eso porque así SI se salva una patría, no con banderitas en el balcón, que respeto por otro lado que les guste lucirlas por supuesto.

La patria se defiende, defiendiendo el bienestar de su gente y procurando que la convivencia de su gente sea sana y respestuosa.

Pedro Sánchez ajusta cuentas con Susana Díaz en las listas a mes y medio de las generales

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez-Susana-Diaz-generales_0_878762403.html

Susana Díaz ha tensado la cuerda y se la ha jugado en una batalla en la que tenía todas las de perder: la elaboración de las listas para el Congreso y el Senado de las que saldrá un grupo parlamentario que Pedro Sánchez quiere que le sea fiel, sin críticos, para evitar que se repitan situaciones del pasado. El PSOE andaluz desoyó las instrucciones de Ferraz y, más allá de aceptar situar a los ministros como cabezas de cartel y algún gesto de inclusión a sanchistas, confeccionólas candidaturas de cuatro provincias a la medida de la dirección regional. Pero la pérdida de la Junta de Andalucía convierte a la antaño poderosa federación en una más y el presidente del Gobierno, amparándose en las normas del partido, ha hecho valer su criterio. 

Que Sánchez iba a meter mano en las listas del 28A en Andalucía era un secreto a voces desde la debacle de Díaz en las elecciones de diciembre, cuando le señalaron la puerta de salida. Ferraz ya había advertido de que la federación necesita una “regeneración” en la que se iba a “implicar”. Ese aviso a navegantes pasaba por la confección de las listas del 26 de mayo –y, en consecuencia, las del 28 de abril una vez que se anticiparon las generales– antes que otras soluciones drásticas como apartarla del poder. La dirección de Sánchez siempre ha considerado que, una vez fuera de San Telmo, serían los socialistas andaluces los que dejarían caer a la expresidenta

La duda que se ha mantenido hasta el final era hasta dónde iba a llegar la revancha de la dirección federal en Andalucía y finalmente ha sido una imposición casi total. “Haremos la lista en Madrid”, anticipaban el pasado domingo fuentes de la dirección a eldiario.es. Ferraz solo ha dejado en su sitio uno de los nombres –el de Sonia Ferrer, número dos por Almería– de los puestos de salida en las candidaturas de esa provincia, de Sevilla, de Córdoba y de Cádiz.

“La propuesta que vino no es la que les pedimos”, insistía este domingo un miembro de la ejecutiva federal, que justificaba, no obstante, que si se revalida el Gobierno muchos de los nombres que ha colocado dejarán sus actas al ser nombrados ministros o secretarios de Estado dejando paso a quienes se han visto relegados.

Es otro mensaje a los barones críticos que pueden ceder a la tentación de no implicarse en la campaña: algunos de los caídos pueden tener escaño si Sánchez mantiene la presidencia.

Ferraz ha eliminado a aspirantes a los que no había puesto en cuestión en los últimos días, aunque sí había avisado de que si no había entendimiento posible la nueva configuración de la candidatura se vería afectada de manera global. Sánchez ha dejado fuera a personas de la máxima confianza de Díaz –como Antonio Pradas, Carmen Cuello o Míriam Alconchel– en un momento en el que es imposible reubicarles en otro cargo institucional. Es una de las consecuencias de haber perdido la Junta. 

Díaz ha perdido la partida por jugar mal sus cartas

El mensaje que lanza la dirección –y que coincide con la lectura de algunas federaciones no precisamente alineadas con Sánchez en el pasado– es que Díaz ha jugado mal sus cartas y que ha lanzado un órdago muy fuerte. Además, recuerdan que Díaz tuvo las manos libres para elaborar las listas de las elecciones andaluzas y que, teniendo la posibilidad estatutaria, la dirección optó por no modificarlas. “El candidato quiere un grupo de su confianza como se aceptó que las autonómicas ella hiciera su equipo”, justifican. En el entorno de Díaz enmarcan la “limpia” en el “rencor” del pasado. 

Lo cierto es que en la mayoría de federaciones Ferraz había logrado acuerdos con los barones y direcciones provinciales, incluidos aquellos que no estuvieron con Sánchez en la batalla de las primarias, como Emiliano García-Page, Ximo Puig o Guillermo Fernández Vara. Todos ellos han cedido en algo y han tenido mano para situar a los suyos, incluso en la candidatura de las europeas. Por ejemplo, la federación valenciana mantiene a Inmaculada Rodríguez Piñero, que era su apuesta; y el presidente manchego sustituye a su secretario de Organización, Sergio Gutiérrez, que se marcha al Congreso por una de sus personas de confianza: la vicesecretaria general, Cristina Maestre. 

“En donde no han llegado a acuerdo previo las listas las han rehecho”, admite un dirigente territorial que apostilla: “Nosotros hicimos los deberes antes”.

También en cuatro provincias andaluzas (Jáen, Huelva, Granada y Málaga) se logró un entendimiento con la dirección de Sánchez y algunos de los hasta ahora peones de Díaz se han salvado –algunos refugiados en el Senado–. 

Ferraz golpea a Díaz en sus puntos fuertes

A esa diferencia de criterio se acogían en Ferraz como muestra de que Díaz ya no lidera un bloque monolítico. “No ha habido una expresión de toda la federación en un sentido”, respondió el secretario de Organización, José Luis Ábalos, a la pregunta de si esa situación evidenciaba que la expresidenta no mantenía intacto su poder. 

Sin embargo, las direcciones de esas provincias ‘pactistas’ han mostrado su solidaridad con Díaz al no votar el dictamen final de las candidaturas del 28A. De la delegación andaluza, no han participado en la votación ni los miembros de la Ejecutiva regional con la expresidenta a la cabeza ni los de las ocho direcciones provinciales. La otra expresión de disconformidad de la federación andaluza se ha producido a través de un voto particular de su representante en la Comisión Federal de Listas, Juan Cornejo.

Votación en el Comité Federal en la que no ha participado parte de la delegación andaluza.
Votación en el Comité Federal en la que no ha participado parte de la delegación andaluza. INMA MESA (PSOE)

La conmoción que ha sufrido el PSOE andaluz al ver cómo Ferraz rehacía las listas de las generales votadas por la militancia se ha trasladado a algunas capitales andaluzas. La Comisión Federal de Listas también “ha intervenido” las candidaturas propuestas por las ejecutivas provinciales de Córdoba y Sevilla, leales a Susana Díaz. El PSOE gobierna en minoría en estas dos capitales, que son claves en el último músculo institucional que le queda a la expresidenta, tras perder el Gobierno de Andalucía. “El PSOE andaluz deposita toda su fuerza en el poder municipal”, admite la sevillana.

Los cambios que ha aprobado Pedro Sánchez han agravado la crisis interna en ciudades donde ya existía un pulso entre la dirección federal y la andaluza. “Es un efecto colateral de la guerra entre sanchistas y susanistas que vamos a sufrir los alcaldes a tres meses de las municipales”, dicen desde el PSOE andaluz. En San Vicente existe la sensación de que Ferraz ha maniobrado también para debilitar los apoyos locales de Díaz, metiendo “cizaña” en ayuntamientos clave. “Los cambios se han hecho con criterios orgánicos, no electorales”, dicen.

Cierre de filas para evitar la penalización en las urnas

Córdoba ha sufrido la mayor convulsión. En esa ciudad había un pulso entre la dirección provincial y la actual alcaldesa socialista, Isabel Ambrosio, que vio cómo los nombres que acompañaban su candidatura eran alterados por el secretario provincial. Ferraz le ha dado la vuelta a la lista como un calcetín, restituyendo la candidatura original de Ambrosio. La maniobra, según fuentes del partido, viene de la mano de la vicepresidenta, Carmen Calvo, natural de Córdoba. En Sevilla, la candidatura del alcalde Juan Espadas se presuponía “de integración”, sin embargo, Sánchez ha sacado de los puestos de salida algunos nombres para incluir a personas afines al ex delegado del Gobierno en Andalucía y miembro del federal, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, histórico rival de Díaz.

La expresidenta ha asegurado que acata las decisiones y que se pondrá a disposición del candidato para que obtenga en Andalucía el mejor resultado posible. “Vamos a currar como siempre para que el resultado sea el mejor”, ha expresado antes de lanzar un aviso: “Tomo nota”. 

Sin embargo, Díaz ya no irradia ese halo de poder que llevó a los barones del PSOE a salir en cascada en 2014 a pedirle que diera el paso para suceder a Alfredo Pérez Rubalcaba ni que lideró la pugna de todos los presidentes autonómicos, a excepción de la balear Francina Armengol, contra el secretario general. Ninguna federación ha secundado su reproche en un momento en el que el PSOE se lo juega todo en el nuevo ciclo electoral, no solo en España también en los gobiernos autonómicos y multitud de ayuntamientos. En las filas socialistas son conscientes de que las urnas penalizan la división interna. 

Ni siquiera ha secundado la protesta Aragón, a quien Sánchez también ha impuesto cambios como la defenestración del diputado por Teruel Ignacio Urquizu, que pasa de ser cabeza de lista al Congreso a número cuatro a las Cortes regionales, o la modificación de la lista al Senado por esa provincia así como la inclusión de Pau Marí-Klose como número dos por Zaragoza en detrimento de Óscar Galeano. Javier Lambán, eso sí, no ha viajado a Madrid para participar en el Comité Federal que ha aprobado las listas. 

Pau Marí-Klose@pmklose

Desde hoy formo parte de la candidatura del PSOE al Congreso por Zaragoza. Agradezco a mis compañeras y compañeros la confianza. Espero estar a la altura de tanta responsabilidad: la de construir una España prospera y solidaria, que no deje a nadie atrás #LaEspañaQueQuieres66916:38 – 17 mar. 2019Información y privacidad de Twitter Ads243 personas están hablando de esto

Es la primera vez que la dirección federal mete mano a ese nivel en la otrora poderosa federación andaluza. “Se tiene que acostumbrar a que es como Madrid”, dice un dirigente de ese territorio, acostumbrado a que Ferraz haga y deshaga a su antojo. 

En esta ocasión, la lista por Madrid ha acogido a tres ministras de Sánchez –solo Reyes Maroto tiene vinculación con la federación–, aunque el secretario general, José Manuel Franco, ha obtenido un lugar privilegiado como número tres de la candidatura en la que también han acogido a varios miembros de la dirección, como Beatriz Corredor. Ferraz ha retocado la candidatura para adelantar a Zaida Cantera, que los socialistas madrileños habían llevado al duodécimo puesto, y ha colocado a Toni Ferrer en la papeleta del Senado, donde Franco había situado al veterano dirigente Modesto Nolla. Antonio Miguel Carmona, que fue el hombre más votado, se quedó fuera. 

Renovación de más del 50%

El equilibrio que Sánchez ha buscado con las federaciones ‘pactistas’ se ha repetido hasta cierto punto en la lista de las europeas, donde ha mantenido a la valenciana Inmaculada Rodríguez Piñero, a la vasca Eider Gardiazabal o ha enviado al extremeño Ignacio Sánchez Amor. Sin embargo, ha elegido a la exconsejera andaluza independiente Lina Gálvez en detrimento de Soledad Cabezón, aunque ha mantenido a Clara Aguilera. Tampoco hay un aspirante aragonés en los puestos de salida. 

Adriana Lastra@Adrilastra

Gracias a ti, Pepe. Por tanto.José Blanco /  ‏@pepeblancoEPAgradecimiento infinito https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2019/03/17/agradecimiento-infinito/00031552826870033287362.htm …20315:29 – 17 mar. 2019Información y privacidad de Twitter Ads67 personas están hablando de esto

Sánchez ha prescindido en Bruselas de dos de los referentes del zapaterismo y el rubalcabismo, José Blanco y Elena Valenciano. El segundo caso estaba claro desde hace tiempo, pero el exdirigente gallego mantuvo la esperanza prácticamente hasta el último momento. La dirección federal agradece su “deportividad” y no descarta encontrar un hueco para él en el futuro si Sánchez permanece en Moncloa. 

Con quien sí ha tenido un gesto el presidente ha sido con quien fue su número dos en su primera etapa al frente del PSOE, César Luena, a quien después de quedarse fuera de la candidatura por La Rioja, ha situado en un puesto de salida en la papeleta que encabeza Josep Borrell. “No se merecía salir así de la política”, dice uno de los actuales hombres fuertes de Sánchez. 

Con el Comité Federal de este domingo, que se ha sentenciado en apenas una hora contando con la intervención del presidente, el PSOE ha zanjado la batalla de las listas y ha puesto el rumbo formalmente a las urnas con una importante renovación en las candidaturas y un mensaje rotundo a Susana Díaz: en el partido ahora manda Pedro Sánchez. También para hacer las listas de aquella federación, la más importante del socialismo español.

Las polémicas de Casado frente al “invierno demográfico”: adopciones, pensiones o lo que “llevan dentro” las mujeres.

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Casado-maternidad-polemicas-propuestas-PP_0_877713005.html

Lanzado a recuperar el voto más conservador que huye del PP hacia Vox, el nuevo líder, Pablo Casado, inició el pasado julio una ofensiva ideológica para que los votantes más a la derecha regresen a casa. Junto a la bandera, la mano dura en Cataluña y contra la inmigración irregular, Casado lanza también mensajes sobre la familia tradicional y la natalidad, que a menudo vincula con la crisis demográfica. 

La polémica ha sobrevolado prácticamente todas las propuestas lanzadas en las últimas semanas por el líder del Partido Popular, Pablo Casado, con el objetivo de luchar contra el “invierno demográfico”, como llama él a la caída de la natalidad en España. Cada vez que el presidente de los populares ha planteado iniciativas para fomentar que los españoles tengan hijos se ha suscitado un escándalo.

Es lo que ocurrió cuando Casado abogó por recuperar la ley del aborto de 1985 utilizando argumentos falsos, relacionó las interrupciones voluntarias del embarazo con la sostenibilidad del sistema de pensiones o aseguró que las mujeres embarazadas debían saber “lo que llevan dentro”.

La última polémica la provocó el miércoles la dirección del PP confirmando a distintos medios –entre ellos eldiario.es– que incluiría en su Ley de Apoyo a la Maternidad presentada por el propio Casado el pasado sábado en Cartagena (Murcia) una propuesta para que las mujeres inmigrantes sin papeles no puedan ser expulsadas del país en el caso de que decidan dar en adopción a sus hijos hasta que entreguen a los pequeños a las administraciones encargadas de gestionar esa adopción.

Entonces sí, en el caso de ser interceptadas en una redada después de entregar a sus hijos, podrán ser repatriadas a sus países sin que les sirva “de excusa” –fue el término que utilizaron las fuentes de la dirección de los populares consultadas por este diario– haber dado a sus descendientes previamente en adopción.

El protocolo de la Comunidad de Madrid

Organizaciones especializadas y expertos en procesos de adopción han coincidído este jueves en advertir de que los planes del PP no se sostienen porque se basan en un problema –el de la supuesta expulsión de mujeres sin papeles que quieran dar a sus hijos en adopción en el momento en el que acuden a las administraciones a mostrar esa intención– que no existe.

La iniciativa de los populares invoca un protocolo que ya se aplica en la Comunidad de Madrid pero que se planteó en 2009 para evitar los abandonos de hijos de mujeres socialmente vulnerables y no para fomentar la maternidad. La dirección del PP ha repetido durante las últimas horas que su plan enmarcado dentro de uno más ambicioso contra el “invierno demográfico” solo trataba de extender la normativa madrileña al resto del Estado. Pero su formulación, asociada a un plan para fomentar la maternidad, provocó otra tormenta política que llevaba este jueves a todos los partidos de la oposición a criticar duramente los planes del PP. Ministros del Gobierno cargaron con dureza contra el líder popular. 

La organización Juezas y Jueces para la Democracia hizo público un comunicado manifestando “su profunda consternación” por la propuesta del PP, que según esta asociación judicial implicaría una “coacción” sobre las mujeres migrantes en situación irregular. “Una medida como ésta supondría una clara coacción del derecho de la mujer a la maternidad y situaría a la persona afectada ante una situación coercitiva, de modo que en la práctica se le amenazaría de expulsión salvo que renunciara a la propia maternidad dando a sus hijos en adopción”, apunta la nota pública de Jueces para la Democracia.

Los dirigentes del PP trataron este jueves de realizar todo tipo de matizaciones, sin llegar en ningún caso a desmentir la propuesta que Casado quiere poner en marcha si tras las próximas elecciones generales del 28 de abril logra recuperar la Moncloa y se convierte en presidente del Gobierno.

El propio líder del PP confirmaba sus planes durante un acto en Valladolid: “El PP propone que las madres embarazadas que deciden entregar a su hijo en adopción, en vez de abandonarlo, tengan garantizada la confidencialidad, los mismos derechos si estuviera regularizada o no”, sostenía, dejando claro que una vez que entreguen al hijo las mujeres seguirán en situación irregular y, por tanto, podrán ser expulsadas de España a sus países de origen.

Humano y responsable”

“Es bastante sensato entender que ante una realidad de que ha habido 324 bebes entregados en adopción en la Comunidad de Madrid gracias al programa ‘No me dejes en la calle’, 324 niños que han sido entregados con absoluta confidencialidad, con un encriptado de los datos de las madres y, sobre todo, para las familias adoptantes, parece bastante sensato decir que esos programas sean aplicables también a las mujeres porque es humano, es responsable y creo que es algo en lo que teníamos que ir todos de la mano, en la misma dirección”, se defendía el líder del PP, que no ha explicado por qué si se trata de dar seguridad a las mujeres migrantes su normativa se incluye dentro de un plan para luchar contra el retroceso demográfico.

Casado aseguraba además haberse visto obligado a aclarar algo que él no dijo y que se basaba en que las mujeres inmigrantes sin papeles se “blindaban” si entregaban a su hijo en adopción, una aseveración que, según ha insistido, se trata de una “fake news” que por error se publicó en un medio de comunicación el pasado domingo y que fue corregido posteriormente.

“Es una fake news, me siento víctima porque antes de político soy persona, me resulta de especial gravedad”, lamentaba Casado, que reiteraba: “Yo no he dicho nada, no hay nota de prensa y, sin embargo, hoy está en todas las tertulias y vemos a todos los partidos de la oposición intentando decir una barbaridad que yo jamás admitiría”.

Se trata de una aberración que yo no atribuiría ni a un político del Tercer Mundo”, advertíao Casado, quien contextualizaba lo ocurrido en los intentos de ciertos sectores de identificar al PP con “gente facha, machista, que va matando animales y que contamina… pero al final se ve que cuando el centro derecha gobierna, a la gente le va mejor”.

Con esas palabras Casado trataba poner fin a la enésima polémica que le ha perseguido en las últimas semanas y que ha estado vinculada a sus propuestas sobre maternidad. 

“Barra libre para abortar”

Tras evitar posicionarse claramente sobre el aborto desde su elección en las primarias del verano pasado, en febrero el líder del PP abogaba claramente por recuperar la ley de 1985, de supuestos, rechazando la normativa actual, de plazos, llegando a asegurar que actualmente en España existe la “barra libre para abortar” hasta la semana 22 de gestación.

Se trata de un argumento falso, ya que la ley vigente contempla la interrupción voluntaria del embarazo de forma libre hasta la semana 14. Hasta la 22 solo de podría llegar en caso de problemas graves para el feto y siempre por prescripción médica.

Tampoco es cierto que la ley del 85 fue la del “consenso”, como sostiene Casado. Coalición Popular, las siglas bajo las que se encontraba Alianza Popular, del que emergió el actual PP, llevó a cabo una férrea oposición a la ley y votó en contra de la misma en 1983 en el Congreso de los Diputados, la primera vez que se debatió. También interpuso un recurso ante el Tribunal Constitucional.

El presidente de los populares, cuyo equipo intentó sin éxito aparcar el debate del aborto durante la precampaña porque, según explicaron, es algo que “beneficia a la izquierda”, generó una nueva polémica el 7 de febrero cuando vinculó la interrupción voluntaria del embarazo con la sostenibilidad del sistema de pensiones.

“No pensar en cómo los abortamos”

“Creo que tenemos que hacer un análisis de qué sociedad estamos construyendo y, sobre todo, que eso a la izquierda se le da muy mal, si queremos financiar las pensiones y la salud debemos pensar en cómo tener mas niños y no en como los abortamos”, sostuvo, generando todo tipo de críticas sobre todo por parte de colectivos feministas. También consideró que en España sería mejor dejar de preguntar por la ley del aborto y empezar a hacerlo por ayudas a la maternidad, a la conciliación, a la emancipación, a la vivienda, o ayudas fiscales para tener niños.

A finales de febrero y siempre con la intención de mostrar su rechazo a que las mujeres puedan decidir si tienen o no a sus hijos cuando están embarazadas, Casado lanzó una afirmación durante una entrevista en el diario El Españolque provocó el rechazo del resto de partidos y de distintos colectivos sociales.

“Soy padre de un cincomesino y tuvimos una amenaza de parto en un tramo en el que se podía abortar libremente. Creo que es bueno que las mujeres embarazadas sepan lo que llevan dentro: una vida autónoma”, dijo. 

Estos mensajes lanzados por el líder del PP se corresponden con el discurso ultraconservador que ha instaurado en el partido desde que llegó a la presidencia del mismo, cuando puso en marcha un giro a la derecha que le llevó a acercarse al sector aznarista –afines al expresidente del Gobierno José María Aznar– y a organizaciones antiabortistas a las que los propios populares dieron ayudas públicas cuando estuvieron en el Ejecutivo. 

Las reuniones de García Egea

En octubre el secretario general del partido, Teodoro García Egea, participó en un encuentro de la Fundación RedMadre que se define como “una red de apoyo, asesoramiento y ayuda a la mujer para superar cualquier conflicto surgido ante un embarazo imprevisto” y en cuya web lanza numerosos mensajes contra el aborto al hablar del “sufrimiento del embrión” o “las graves consecuencias” de interrumpir el embarazo.

También García Egea era el encargado de recibir el 8 de marzo, coincidiendo con la huelga feminista que no secundó el PP, al presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, y el vicepresidente, Luis Losada. La organización declarada de utilidad pública por el Gobierno de Mariano Rajoy –categoría que ha sido retirada por el actual Ejecutivo socialista– llevó a la sede nacional de los populares 24.000 firmas instando al PP a que derogue las que considera “leyes de género” y entre las que incluyen normativas sobre igualdad o de derechos del colectivo LGTBI. 

Tras el encuentro, –ese mismo 8M Hazte Oír también se vio con representantes de Ciudadanos y Vox– la organización aseguró a través de un comunicado que García Egea se había mostrado “personalmente dispuesto a reformar” esas “las leyes de género”.