Tensión máxima entre el Gobierno y la Mesa del Congreso por el bloqueo de los Presupuestos

Fuente: https://www.publico.es/politica/cohabitacion-gobierno-declara-guerra-pp-cs-bloquear-congreso.html

La cohabitación, y no precisamente amistosa, ha llegado al Parlamento español: mientras que PP y Ciudadanos controlan la Mesa del Congreso, PSOE, Podemos y los partidos nacionalistas e independentistas suman una mayoría alternativa en el Hemiciclo. El problema es que la Mesa es la que marca los tiempos y los ritmos de la actividad parlamentaria: decide qué va al Pleno y cuándo. Y PP y Ciudadanos están utilizando su poder en la Mesa para torpedear las iniciativas del Gobierno y de los grupos políticos que le apoyan.

El pulso parlamentario ha derivado en guerra total a raíz de la enmienda presentada por el PSOE la semana pasada para sortear el veto del Senado a los objetivos de déficit público. Tanto es así, que el diario El País informa que el PSOE se está planteando reprobar a la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

 

Sin embargo, Ll vicepresidenta segunda del Congreso, la socialista Micaela Navarro, ha recalcado este lunes que el Reglamento no permite reprobar a la presidenta de la Cámara, Ana Pastor. “Cualquiera que conozca el Reglamento sabe que eso no es posible”, ha aseverado Navarro.

La batalla por la enmienda tiene en principio difícil solución. Para sortear la Mesa del Congreso, donde PP y Ciudadanos tienen mayoría, el PSOE presentó el pasado martes en la Comisión de Justicia esta enmienda a un proyecto de ley ya en tramitación sobre el Poder Judicial —que nada tiene que ver con la Ley de Estabilidad—, y ya ha sido admitida a trámite.

Sin embargo, la Mesa del Congreso se reúne este lunes a las 11.00 horas para analizar los dos recursos de amparo presentados por el PP y Ciudadanos contra la
“argucia” parlamentaria de la enmienda socialista.

Una “argucia” parlamentaria que el Gobierno considera perfectamente legal pero que ha llevado al PP y a Ciudadanos a recurrir en amparo a la Mesa del Congreso.

En su escrito, el PP pide amparo a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, a la que ha reclamado la “suspensión inmediata” de la enmienda presentada por el PSOE ya que, a su juicio, se trata de un “fraude” de ley y a la propia institución.

Ana Pastor: “Este es un órgano constitucional, la Mesa no permite y no admite las presiones”

Ciudadanos, por su parte, solicita a la Mesa que paralice la tramitación de esa reforma hasta que no haya quedado resuelta su reclamación y que impida la designación de los ponentes que debatirán la enmienda que, recuerda, nada tiene que ver con la ley en la que se pretende introducir.

La pasada semana el Gobierno ya advirtió de que la Mesa del Congreso que preside Pastor no puede revisar los acuerdos de la Comisión de Justicia, algo con lo que no están de acuerdo ni PP ni Ciudadanos.

Todo indica que la Mesa encargará un informe jurídico que arroje algo de luz sobre el conflicto, a la espera de un desenlace de momento incierto.

Pero ni tan siquiera el informe jurídico parece que vaya a traer la paz: Ana Pastorha dicho este mismo lunes que la Mesa del Congreso “no admite presiones”.

“Este es un órgano constitucional, la Mesa no permite y no admite las presiones”, ha aseverado Pastor, antes de la reunión de la Mesa del Congreso.

La Fiscalía del Supremo se opone a investigar a Pablo Casado por su máster

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Fiscalia-investigar-Pablo-Casado-master_0_816818529.html

La Fiscalía del Tribunal Supremo se ha pronunciado en contra de que la Sala de Admisión admita a trámite la exposición razonada de la jueza del caso máster en la que solicitaba abrir una investigación al presidente del PP, Pablo Casado, por los delitos de prevaricación y cohecho impropio, en relación con el máster que cursó en la Universidad Rey Juan Carlos, han informado a eldiario.es fuentes fiscales.

En su escrito, la Fiscalía asegura que “no existe dato alguno que avale, ni siquiera de forma indiciaria”, que Pablo Casado se concertara con el director del Instituto de Derecho Público, Enrique Álvarez Conde, para obtener su máster de forma fraudulenta. Y esa falta de concierto, razonan, es lo que impide imputar al presidente del PP el delito de prevaricación.


Tres compañeras de Casado que se beneficiaron también por su posición del título han declarado como imputadas ante la jueza del caso máster. Una de esas alumnas reconoció en sede judicial que le regalaron el máster y que Álvarez Conde la instruyó sobre lo que tenía que hacer para obtenerlo. La Fiscalía del Supremo asegura que ese concierto entre catedrático y alumnos VIP, incluido Casado, “no pasa de ser una mera sospecha o conjetura”.

La jueza Rodríguez-Medel, dice la Fiscalía, no atiende a los criterios del Supremo para estos casos, a pesar de conocerlos, y presenta indicios que “no son lo suficientemente consistentes, sino todo lo contrario, ni aportan un nivel suficiente de solidez que permita aconsejar la apertura de un procedimiento”.

Dicho procedimiento, de iniciarse, sería “meramente prospectivo, al no existir indicios incontestables de la existencia de responsabilidad penal por parte del aforado, ni haber quedado acreditado de forma alguna, ni siquiera indiciaria, que existiera condierto del señor Casado Blanco con cualquiera de los demás investigados”, dice el Ministerio Público.

No podemos profundizar en el cohecho”

En cuanto al cohecho, la Fiscalía recuerda que se trata de un delito ya prescrito y, por tanto, no puede “profundizar más en esta cuestión”. La jueza Rodríguez-Medel, sin embargo,  razona que es conexo al de prevaricación y que éste último no está prescrito, lo que permitiría también investigar el primero. El Ministerio Público no entra a valorar siquiera los indicios sobre el cohecho, esto es, que Casado recibió el máster por ser quién era en la política, diputado de la Asamblea de Madrid y presidente de Nuevas Generaciones en el momento de los hechos. Su argumento para no valorar esos indicios es la citada prescripción.

El informe de la Fiscalía del Tribunal Supremo no es vinculante para la Sala de Admisión que decidirá sobre la imputación de Casado. El sistema de turnos  establecido en enero pasado por el Consejo General del Poder Judicial  para el presente ejercicio establece que los cinco miembros de la Sala de Admisión en caso de aforados sean Pablo Llarena, instructor de la causa del 1-O; los también conservadores  Francisco Monterde, Miguel Colmenero y Manuel Marchena, presidente de la Sala de lo Penal del Supremo y que también preside este tribunal; y la magistrada progresista Ana Ferrer.

El fiscal jefe del Supremo, Luis Navajas, ha trabajado en el informe en colaboración con la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado, que dirige desde el pasado 7 de septiembre Fernando Rodríguez Rey, la persona elegida por María José Segarra, la fiscala general, para el órgano clave del organismo que dirige. 

En su exposición razonada, la jueza del caso máster, Carmen Rodríguez-Medel, concluye que al hoy presidente del PP le regalaron el título “a modo de prebenda o dádiva”. Casado obtuvo el máster sin ir a clase, siéndole convalidadas todas las asignaturas a excepción de cuatro, que aprobó con sobresaliente con otros tantos trabajos que sumaban entre todos 92 páginas.

Para sostener su participación en la prevaricación, la jueza alega que recibió la prebenda sin asistir a clase, a sabiendas de que era un máster presencial; que pagó la matrícula para obtener ese cohecho; el reconocimiento de los 40 créditos como licenciado en Derecho; y la utilización del título después en su currículum.

Incluir el máster en el CV es “intrascendente”

La Fiscalía del Supremo afirma que incluir el máster en el currículum es un hecho “posterior e intrascendente” para la presunta comisión de la prevaricación porque “nada pudo aportar a dicha conducta, ni influir o trascender para su adopción y, por lo tanto, ningún aporte eficaz pudo suponer para la misma”.

El fiscal Navajas corrige sevaremente a la jueza Rodríguez-Medel. “A la hora de construir su tesis sobre la supuesta participación del aforado como cooperador necesario en el delito de prevaricación administrativa, presuntamente cometido por persona no aforada, obvia completamente los requisitos y exigencias que al respecto exige la doctrina de ese Alto Tribunal”. La Fiscalía, por tanto, considera intrascendentes las varias sentencias del Supremo que la jueza cita como jurisprudencia en su exposición razonada.

“Comportamientos lícitos e incluso netrales no pueden ser tenidos en cuenta, a efectos de causalidad, si no tiene un sentido objetivamente delictivo”, afirma el fiscal, respecto de los actos cometidos por Casado y que la jueza considera sostienen la acusación de cooperador en la prevaricación.

Contra la jueza, continúa que la magistrada es “perfectamente consciente de los requisitos que la Sala Segunda viene exigiendo en estos casos” y, sin embargo, los ignora. “

El cohecho prescribe a los cinco años y Casado cursó el máster en el curso 2008/2009, por lo que no podría ser investigado por ese delito. Sin embargo, la jueza Rodríguez-Medel considera que es un delito conexo al de prevaricación administrativa, que aún no ha prescrito y en el que Casado cooperó para su comisión.

Aznar se desvincula de ‘Gürtel’: “Ni conocía al señor Correa ni le contraté”

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/09/18/aznar_exagerado_decir_que_un_partido_corrupto_86837_1012.html

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, consideró “exagerado” decir que el Partido Popular es “un partido corrupto”. Así lo afirmó en el Congreso de los Diputados en el marco de la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal de los conservadores.

Lo hizo en respuesta al diputado del PSOE Rafael Simancas, parlamentario que inauguró el turno de preguntas.

A juicio del líder de Faes, que recordó que la sentencia que condena al PP como participante a título lucrativo de los tejemanejes de la trama corrupta Gürtel está recurrida, él no tiene que pedir “perdón” a los españoles, como le había exigido el parlamentario del partido del Gobierno.

En este sentido, señaló que “jamás” ha sido llamado a declarar como testigo a un tribunal ni “imputado”.

“Ni conocía al señor Correa ni contraté al señor Correa”, respondería después, desvinculándose de la trama Gürtel. “¿Fichó usted a Correa? ¿De qué le conocía? ¿Qué experiencia tenía que usted valoró? ¿Conocía estos hechos? ¿Los ideó?”, había preguntado el socialista.

El máster de Casado exigía ir a clase para obtener los sobresalientes que él logró sin pisar el aula

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/master-Casado-exigia-sobresalientes-aprobo_0_796521102.html

Pablo Casado solo cursó cuatro asignaturas de su máster, pero las aprobó con nota. Sacó un sobresaliente en esas materias pese a que las guías docentes del Máster de Derecho Autonómico y Local reservaban un porcentaje de la nota a la asistencia a clase. El nuevo líder del PP jamás pisó un aula de la Universidad, pero obtuvo en todos los casos la máxima calificación entregando cuatro trabajos.

La jueza Carmen Rodríguez Medel investiga si el presidente del PP y otros alumnos VIP  obtuvieron un trato de favor por parte de algunos responsables de la Universidad Rey Juan Carlos, el centro que impartía ese posgrado a través del Instituto de Derecho Público. En el curso de esa investigación reclamó a la Universidad las guías docentes -los documentos que resumen cómo se impartirán y qué se exige para superarlas- de las asignaturas cursadas por Casado, que solo tuvo que aprobar cuatro porque las otras 18 le fueron convalidadas.

Esos documentos, a los que ha tenido acceso eldiario.es, exigen una dedicación que oscila entre las 60 horas de clase en la asignatura menos exigente, hasta las 360 en la más dura. Casado aprobó todas entregando cuatro trabajos que juntos suman 92 páginas.

Tres de esas asignaturas estaban impartidas por el responsable del máster, Enrique Álvarez Conde, el mismo tutor que tuvo Cristina Cifuentes. Este profesor, imputado en la causa, se negó a declarar sobre nada relacionado con la expresidenta madrileña o con el actual líder del PP. Fue él quien recibió todos los trabajos de Casado y quien los calificó con sobresaliente pese a que sus asignaturas reclamaban asistencia y trabajos presenciales.

Examen, asistencia a clase y prácticas

Casado, por ejemplo, aprobó con la máxima nota la asignatura ‘Los principios inspiradores del modelo autonómico’. Según la guía docente, la materia requería unas 90 horas de trabajo, de las que 40 eran de asistencia a clase y 20 de realización de exámenes. El presidente del PP ni fue a clase, ni hizo exámenes.

En el documento también se especifica que había que realizar varias prácticas en relación con la materia de la asignatura. En cuanto al porcentaje de la nota, la mitad corresponde al examen escrito, un 10% a la asistencia a clase y un 40% a esas prácticas. Esta asignatura no contemplaba otra opción de evaluación, pero a Casado le bastó con entregar un trabajo para ganarse un sobresaliente.

En el caso de la materia ‘El reparto de competencias’, el esquema era muy similar. El examen contaba la mitad de la nota y la asistencia a clase un 10%. El 40% se obtenía de unas prácticas obligatorias y de un trabajo de investigación de una extensión mínima de 10.000 palabras cuyos detalles “se pondrán en conocimiento del alumnado el primer día de clase”.

En este caso, una nota al pie sí que dice que “los criterios son orientativos, por lo que no todos se utilizan en todas las asignaturas, y se pueden incluir otros métodos”. En el caso de Casado, el método fue entregar solo el trabajo.

Hay una segunda guía docente sobre esta misma asignatura, sin que se especifique cuál se aplicó al máster de Casado. Esta segunda es mucho más estricta, porque exigía para aprobar que se superasen las prácticas dentro del aula y que se asistiese a los debates sobre los temas de la asignatura. En caso de que el alumno tenga permiso para no ir a clase, como Casado sostiene que tenía, este documento divide la nota entre las lecturas (50%) y el trabajo (50%).

El presidente del PP obtuvo un sobresaliente solo entregando el trabajo, algo que también consiguió en la asignatura ‘El concepto constitucional de autonomía local’. Exigía unas 60 horas de trabajo, la mitad presenciales, y la nota dependía de tres apartados: asistencia a clase (30%), actividades fuera del aula (10%) y situaciones de prueba (60%).

De nuevo, en esta materia se dejaba abierta la posibilidad de de incluir “otros métodos” de evaluación. Casado entregó un trabajo, pero en este caso lo hizo sin hablar con los profesores. Esta asignatura la impartían, según la guía docente, Manuel Arenilla, José Manuel Rodríguez y Pedro Luis Pérez, pero el líder del PP ha admitido que jamás trató con ellos y solo se comunicó con Álvarez Conde.

Un trabajo por grupos que no hizo

Por último, Casado tuvo que sacarse ‘Itinerario de Derecho Autonómico’, la asignatura que más horas de trabajo requería. Cada alumno debía dedicar un total de 360, buena parte para elaborar unos trabajos por grupos cuyas conclusiones debían debatirse presencialmente en el aula.

El examen escrito tan solo contaba un 10% de la nota, mientras que el resto de la nota se dividía entre la asistencia y participación en las sesiones de trabajo (30%), la exposición en clase de los trabajos (10%) y el propio trabajo de investigación elaborado junto a otros compañeros del máster (50%). De nuevo, a Casado le bastó con entregar un único trabajo al profesor de la asignatura, Álvarez Conde, elaborado individualmente para superarla con sobresaliente.

La jueza ha imputado ya a tres alumnas del máster que, como Casado, convalidaron la mayoría de las asignaturas y solo tuvieron que aprobar cuatro materias. A las tres les ha pedido que el día que acudan a los juzgados lleven los trabajos que les sirvieron para aprobar, si es que optaron por este método, o que justifiquen de alguna manera cómo superaron esas asignaturas.

Casado exhibió sus trabajos en una rueda de prensa y en un briefing con periodistas. Cuatro documentos encuadernados con su nombre y los de las materias que el presidente del PP nunca ha dejado ver a los periodistas, más allá de la portada. La Universidad no los tiene en sus archivos, aunque en un escrito enviado a la jueza aclara que no tiene obligación de guardarlos.

Gana Pablo Casado, el PP se va mas hacía a la derecha

Pablo Casado es elegido nuevo líder del Partido Popular, con el 57% de los votos de los compromisarios frente al 43% logrado por Soraya Saenz de Santamaria, con su elección y su discurso confirma que el PP gira todavía mas hacía la derecha, yo me atrevería a decir incluso a la extrema derecha, desde luego sus objetivos principales son restringir el aborto y volver a la ley de 1985, derogar la ley de eutanasia del actual gobierno, mayor dureza con el independentismo, afirmando que no hay nada que negociar y hasta el punto de ilegalizar los partidos independentistas.

Con su elección el Partido Popular se torna un partido mas conservador que en la era Rajoy, sus políticas son muy del agrado del sector mas conservador del partido, viene digamos de la cantera de Aznar y Aguirre, con Pablo Casado lo poco que ya quedaba de centro desaparece y vuelve un PP mas conservador, muy parecido a lo de los orígenes al AP de Fraga, una derecha derechona.

El nuevo PP de Pablo Casado veo que aglutinará a partidos como VOX, donde auguro y esto ya es una opinión personal que harán coalición con este PP.

Ahora el espacio de centro-derecha podría ocuparlo Ciudadanos, aunque también está en clara duda la supuesta moderación del partido naranja, ya que en muchas ocasiones, este partido tiene muchos tics ultraconservadores y lo peor que nunca se sabe bien las verdaderas intenciones de este partido, desde luego están demostrando que no es un partido de fiar.

 

 

 

 

 

PSOE y Podemos se quedan a 26 votos de la mayoría que precisan para renovar RTVE

Fuente:www.infolibre.es/noticias/politica/2018/07/02/psoe_podemos_quedan_votos_para_sacar_adelante_lista_consejo_rtve_84659_1012.html

El pleno del Congreso no alcanza la mayoría de dos tercios necesaria en primera votación por lo que tendrá que realizar una segunda vuelta en 48 horas: entonces se precisa una mayoría absoluta y el respaldo de al menos cuatro grupos
Ni los seis candidatos propuestos por el PSOE, Unidos Podemos y PNV -en la que proponen a Tomás Fernando Flores como presidente-, ni la lista del PP -que apuesta por Eladio Jareño para la Presidencia de la corporación- han contado con el apoyo necesario

El Marianato (2011-2018): en todo final hay un principio

Fuente: Diario Cuarto Poder

  • Los números de los destrozos infligidos al pacto social y a la mayoría de la gente común por las políticas económicas del PP son incontestables
  • La ausencia de responsabilidades de Gobierno le va a permitir al PP retornar a la crispación y disputarle así las posiciones ideológicas más duras a Ciudadanos

Un comienzo inesperado, pero previsible

Corría el año 2004 y había elecciones generales en esa primavera, en concreto, el 14 de marzo. El por aquel entonces superministro y vicepresidente del Gobierno de José María Aznar, Mariano Rajoy, se las prometía muy felices tras haber sido designado su sucesor. El Partido Popular había ganado las dos anteriores citas electorales y, a pesar de la nefasta Guerra de Iraq y la catástrofe del Prestige, eran los tiempos del “España va bien” y los sondeos seguían siendo favorables. Sin embargo, algo iba a cambiarlo todo: los atentados del 11M. La mentira como reacción instintiva gubernamental y la indignación ciudadana acabaron por llevar a José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa.

En aquellos duros momentos para los populares, en los que las expectativas se vieron, de pronto, frustradas y cuando se intensificaron las críticas internas y no se oteaba un horizonte claro, se pudo ver al político de raza que era Rajoy: un conservador de la escuela de Cánovas, ferviente creyente del turnismo y consciente de la importancia de la paciencia como virtud política. Lo decisivo era manejar los tiempos y los suyos eran geológicos.

Después de una legislatura y media del Gobierno socialista, caracterizado por un particular atrevimiento en el ámbito de los derechos civiles y las libertades públicas – Ley de Igualdad, Matrimonio Homosexual, Memoria histórica – y un equilibrismo pretendidamente virtuoso y dialogante en cuestiones económicas y vinculadas a la construcción del Estado de bienestar, Zapatero decidió suicidarse políticamente en dos actos ante una encrucijada europea marcada por la crisis económica y la subsiguiente crisis de deuda. El primero tuvo lugar el 10 de mayo de 2010, cuando las presiones de los mercados financieros y las recetas de la ortodoxia neoliberal le llevaron a anunciar un Plan de Choque – reducción del salario del funcionariado, congelación de las pensiones, recortes ingentes en el Estado social, etc. – para acelerar los Planes de Austeridad con el objetivo de ajustar el déficit fiscal. Además anunció las tres reformas estructurales planteadas y exigidas por la Troika: la del mercado de trabajo, la “revisión” del Pacto de Toledo y la reestructuración de las Cajas de Ahorro. El segundo acto, particularmente simbólico, se produjo el 29 de agosto del siguiente año con la reforma constitucional pactada con el PP, que modificó el artículo 135 para blindar los intereses de los acreedores, estableciendo el pago de la deuda pública como prioridad absoluta del Estado frente a cualquier otro gasto. Así daba comienzo el MarianatoRajoy ganó las elecciones generales a finales de ese mismo año, pero su tiempo ya había comenzado con anterioridad.

Un pulso moral y material a la sociedad española

Por fin había llegado al poder y comenzaba su reinado alejado de los delirios de grandeza global de Aznar, cumpliendo a rajatabla los compromisos europeos y el Diktat alemán y frente al 15-M y la movilización creciente de la sociedad civil. Con presteza y eficacia para los intereses de los financieros, los especuladores y los gobiernos neoliberales, y con indolencia con los de abajo dobló el pulso material a la sociedad española, que el PSOE ya había iniciado. Tanto es así que, a los diez días de ser investido, constituyó un nuevo gabinete que reforzó la continuidad de las políticas de ajuste y de reducción del déficit público. Durante el siguiente año su gobierno siguió implacable: una vuelta de tuerca a la contrarreforma laboral, nuevos recortes en educación y sanidad por valor de 10.000 millones de euros y una reestructuración bancaria que supondría una concentración del sector inaudita al mismo tiempo que un nuevo sacrificio para una población exhausta. Estas medidas de política-económica no hicieron sino profundizar la segunda recesión económica y convertir el Reino de España en un páramo laboral. Baste recordar un par de datos: una tasa de paro del 27,1% y un paro juvenil del 57,22%.

Más allá de la propaganda y los relatos autocomplacientes de estos días del propio Rajoy y de la órbita mediática de su partido, que insisten en un balance de gestión macroeconómico positivo con creación de empleo neta después de estos siete años en el poder, solo se puede comprender el significado político del Marianato como la instauración progresiva de una nueva normalidad tras la crisis económica, que ha consolidado los recortes del Estado del bienestar, la erosión de los contenidos sociales de la Constitución del 78 y una sociedad más desigual. Como ha demostrado recientemente Emilio de la Peña en CTXTlos números de los destrozos infligidos al pacto social y a la mayoría de la gente común por las políticas económicas del PP son incontestables y explican una parte del clima de la sociedad española – entre la apatía y la resignación o el abatimiento – durante este último período, particularmente, tras el infructuoso e inacabable 2016 y el bloqueo político permanente, del que Rajoy volvió a salir triunfante electoralmente ante las ingenuas perspectivas de un Unidos Podemos de nueva creación.

Otra parte de este clima tiene que ver con el pulso moral que Rajoy le echó a la sociedad española con el otro brazo prácticamente desde el comienzo de su reinado: la ‘ley Mordaza’ y su restricción de derechos civiles, el control de RTVE y la influencia creciente sobre otros medios de comunicación privados, la normalización de la corrupción en el partido y la extensión de estas prácticas a la institución o la politización de la justicia se volvieron elementos de nuestro paisaje. Parecía que España no podía ser mejor que el Partido Popular. Estábamos ante una suerte de maldición bíblica: la corrupción no pasaba factura al partido del Gobierno y la patrimonialización de las instituciones nos recordaban que éramos una anomalía en Europa. En realidad, no éramos tan diferentes a otros pueblos del Sur. No hubiera sido posible seguir el Diktat alemán y llevar a la práctica esa economía política de la desposesión de las mayorías, si no se hubiera generado ese clima de apatía, que dejaba herida la autoestima del pueblo e intacta la desconfianza hacia la política que puede transformar las cosas.

Además Rajoy y su gobierno tuvieron que hacer frente al Procés catalán, que siguió desde su comienzo congregando en las calles a millones de personas cada año durante cada 11-S desde su comienzo, organizando una sociedad civil independentista más densa y, al mismo tiempo, generando más tensión y división en el conjunto de Cataluña. Ante el movimiento democrático –construido en torno a la reivindicación del derecho de autodeterminación de Cataluña– más persistente y masivo que ha habido en Europa en las últimas décadas la respuesta del Partido Popular fue, de un lado, la judicialización del conflicto y, de otro, dejar pasar el tiempo, confiando en que el globo se deshinchase. Tras los acontecimientos del 1-O y la proclamación de una hipotética República catalana, se decidió por la inédita aplicación del artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía catalana. Toda la crispación que el PP había desatado contra el PSOE y la reforma del Estatut desde la oposición, se convertía ahora en un estado emocional defensivo de una buena parte de la sociedad española, que servía al constitucionalismo español de esa particular coartada denominada “sentido de estado” para penalizar el debate político en torno a la organización territorial del país y a una idea diferente de España.

La sentencia de la Gürtel y la infidelidad a uno mismo

La sentencia del caso Gürtel, destapado mediáticamente por el País ya en 2010 y que había incluso llevado a Rajoy a los juzgados, supuso un punto de inflexión en la legislatura, incluso para Albert Rivera, el socio más fiel del Gobierno, y abrió una ventana de oportunidad para el PSOE, que presentó una moción de censura y reunió con la inestimable colaboración activa de Unidos Podemos y, en particular, de Pablo Iglesias, apoyos parlamentarios diversos para echar al Partido Popular. La audacia de Sánchez, la astucia de Iglesias –en especial, con la presión al PNV bajo amenaza de una moción instrumental con Ciudadanos para convocar elecciones – y la soledad parlamentaria de Rajoy junto a su elección contra natura de acelerar los tiempos de la moción en un clima mediático de excepción acabaron con el primero de camino a la Moncloa y con el aún presidente en un infinita sobremesa de ocho horas.

Tras vivir, desde el Gobierno, la sucesión de la Corona española, ahora le toca a Rajoy afrontar su sucesión desde la oposición al recién conformado y celebrado Ejecutivo de Sánchez. De momento, su anuncio de renuncia a la Presidencia del partido y su paso a un lado marcan un nuevo tiempo en el PP, alejado de designaciones directas y mimetizado al espíritu de la época, que obliga a los partidos a una apariencia democrática. Es innegable que su paso a la oposición le complica objetivamente las cosas a los populares, pero hay varios elementos que juegan a su favor frente a los agoreros del derrumbamiento. Primero, el Partido Popular tiene un electorado muy fiel, cuenta con una organización fuertemente implementada en el territorio y una vasta red de poder local, aparte de las Comunidades Autónomas claves que aún controla (Madrid, Galicia, Castilla y León, Murcia). Segundo, la renovación en el liderazgo del partido puede suponer un punto de inflexión para dejar atrás la época de la corrupción. Y, por último, su ausencia de responsabilidades de Gobierno le va a permitir retornar a la crispación y disputarle así las posiciones ideológicas más duras a Ciudadanos, por ejemplo, en relación a la cuestión catalana.

El Marianato ha terminado y ello abre una nueva etapa tanto en la política española como en la derecha. Es pronto para saber qué le deparará ésta a unos y a otros, pero, de momento, el fin de Rajoy nos recuerda la importancia de la fidelidad a uno mismo y la importancia, pero también los límites, de las ilusiones de la política.

La corrupción tumba a Mariano Rajoy

m.eldiario.es/2e543ff8_777273336/

Hoy comienza un periodo nada fácil pero a la vez esperanzador, hoy con toda probabilidad se vota la moción de censura que acabará con el gobierno de Mariano Rajoy, mejor dicho el nefasto gobierno de Mariano Rajoy.

Mi deseo es que ciclo que se prevee breve pero intenso abra la puerta a una España mejor, una España más dialogante, más justa, que este periodo tan crispado se transforme en otro más dialogante, sosegado y respetuoso con la pluralidad de este país.

Rajoy descarta dimitir y acusa a Sánchez de “chantajear” a Cs y a los nacionalistas con su moción

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/05/30/rajoy_acusa_sanchez_chantajear_los_partidos_para_buscar_apoyos_mocion_censura_83392_1012.html

El pleno de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados tuvo este miércoles un tono muy marcado por la moción de censura a la que se enfrentará jueves y viernes el presidente del Gobierno. Un “chantaje” de Pedro Sánchez al resto de partidos de la oposición, según definió Mariano Rajoy en su turno. El jefe del Ejecutivo había entrado al hemiciclo arropado por los aplausos, en pie, del Grupo Parlamentario Popular.