PSOE y Podemos se quedan a 26 votos de la mayoría que precisan para renovar RTVE

Fuente:www.infolibre.es/noticias/politica/2018/07/02/psoe_podemos_quedan_votos_para_sacar_adelante_lista_consejo_rtve_84659_1012.html

El pleno del Congreso no alcanza la mayoría de dos tercios necesaria en primera votación por lo que tendrá que realizar una segunda vuelta en 48 horas: entonces se precisa una mayoría absoluta y el respaldo de al menos cuatro grupos
Ni los seis candidatos propuestos por el PSOE, Unidos Podemos y PNV -en la que proponen a Tomás Fernando Flores como presidente-, ni la lista del PP -que apuesta por Eladio Jareño para la Presidencia de la corporación- han contado con el apoyo necesario

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El Marianato (2011-2018): en todo final hay un principio

Fuente: Diario Cuarto Poder

  • Los números de los destrozos infligidos al pacto social y a la mayoría de la gente común por las políticas económicas del PP son incontestables
  • La ausencia de responsabilidades de Gobierno le va a permitir al PP retornar a la crispación y disputarle así las posiciones ideológicas más duras a Ciudadanos

Un comienzo inesperado, pero previsible

Corría el año 2004 y había elecciones generales en esa primavera, en concreto, el 14 de marzo. El por aquel entonces superministro y vicepresidente del Gobierno de José María Aznar, Mariano Rajoy, se las prometía muy felices tras haber sido designado su sucesor. El Partido Popular había ganado las dos anteriores citas electorales y, a pesar de la nefasta Guerra de Iraq y la catástrofe del Prestige, eran los tiempos del “España va bien” y los sondeos seguían siendo favorables. Sin embargo, algo iba a cambiarlo todo: los atentados del 11M. La mentira como reacción instintiva gubernamental y la indignación ciudadana acabaron por llevar a José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa.

En aquellos duros momentos para los populares, en los que las expectativas se vieron, de pronto, frustradas y cuando se intensificaron las críticas internas y no se oteaba un horizonte claro, se pudo ver al político de raza que era Rajoy: un conservador de la escuela de Cánovas, ferviente creyente del turnismo y consciente de la importancia de la paciencia como virtud política. Lo decisivo era manejar los tiempos y los suyos eran geológicos.

Después de una legislatura y media del Gobierno socialista, caracterizado por un particular atrevimiento en el ámbito de los derechos civiles y las libertades públicas – Ley de Igualdad, Matrimonio Homosexual, Memoria histórica – y un equilibrismo pretendidamente virtuoso y dialogante en cuestiones económicas y vinculadas a la construcción del Estado de bienestar, Zapatero decidió suicidarse políticamente en dos actos ante una encrucijada europea marcada por la crisis económica y la subsiguiente crisis de deuda. El primero tuvo lugar el 10 de mayo de 2010, cuando las presiones de los mercados financieros y las recetas de la ortodoxia neoliberal le llevaron a anunciar un Plan de Choque – reducción del salario del funcionariado, congelación de las pensiones, recortes ingentes en el Estado social, etc. – para acelerar los Planes de Austeridad con el objetivo de ajustar el déficit fiscal. Además anunció las tres reformas estructurales planteadas y exigidas por la Troika: la del mercado de trabajo, la “revisión” del Pacto de Toledo y la reestructuración de las Cajas de Ahorro. El segundo acto, particularmente simbólico, se produjo el 29 de agosto del siguiente año con la reforma constitucional pactada con el PP, que modificó el artículo 135 para blindar los intereses de los acreedores, estableciendo el pago de la deuda pública como prioridad absoluta del Estado frente a cualquier otro gasto. Así daba comienzo el MarianatoRajoy ganó las elecciones generales a finales de ese mismo año, pero su tiempo ya había comenzado con anterioridad.

Un pulso moral y material a la sociedad española

Por fin había llegado al poder y comenzaba su reinado alejado de los delirios de grandeza global de Aznar, cumpliendo a rajatabla los compromisos europeos y el Diktat alemán y frente al 15-M y la movilización creciente de la sociedad civil. Con presteza y eficacia para los intereses de los financieros, los especuladores y los gobiernos neoliberales, y con indolencia con los de abajo dobló el pulso material a la sociedad española, que el PSOE ya había iniciado. Tanto es así que, a los diez días de ser investido, constituyó un nuevo gabinete que reforzó la continuidad de las políticas de ajuste y de reducción del déficit público. Durante el siguiente año su gobierno siguió implacable: una vuelta de tuerca a la contrarreforma laboral, nuevos recortes en educación y sanidad por valor de 10.000 millones de euros y una reestructuración bancaria que supondría una concentración del sector inaudita al mismo tiempo que un nuevo sacrificio para una población exhausta. Estas medidas de política-económica no hicieron sino profundizar la segunda recesión económica y convertir el Reino de España en un páramo laboral. Baste recordar un par de datos: una tasa de paro del 27,1% y un paro juvenil del 57,22%.

Más allá de la propaganda y los relatos autocomplacientes de estos días del propio Rajoy y de la órbita mediática de su partido, que insisten en un balance de gestión macroeconómico positivo con creación de empleo neta después de estos siete años en el poder, solo se puede comprender el significado político del Marianato como la instauración progresiva de una nueva normalidad tras la crisis económica, que ha consolidado los recortes del Estado del bienestar, la erosión de los contenidos sociales de la Constitución del 78 y una sociedad más desigual. Como ha demostrado recientemente Emilio de la Peña en CTXTlos números de los destrozos infligidos al pacto social y a la mayoría de la gente común por las políticas económicas del PP son incontestables y explican una parte del clima de la sociedad española – entre la apatía y la resignación o el abatimiento – durante este último período, particularmente, tras el infructuoso e inacabable 2016 y el bloqueo político permanente, del que Rajoy volvió a salir triunfante electoralmente ante las ingenuas perspectivas de un Unidos Podemos de nueva creación.

Otra parte de este clima tiene que ver con el pulso moral que Rajoy le echó a la sociedad española con el otro brazo prácticamente desde el comienzo de su reinado: la ‘ley Mordaza’ y su restricción de derechos civiles, el control de RTVE y la influencia creciente sobre otros medios de comunicación privados, la normalización de la corrupción en el partido y la extensión de estas prácticas a la institución o la politización de la justicia se volvieron elementos de nuestro paisaje. Parecía que España no podía ser mejor que el Partido Popular. Estábamos ante una suerte de maldición bíblica: la corrupción no pasaba factura al partido del Gobierno y la patrimonialización de las instituciones nos recordaban que éramos una anomalía en Europa. En realidad, no éramos tan diferentes a otros pueblos del Sur. No hubiera sido posible seguir el Diktat alemán y llevar a la práctica esa economía política de la desposesión de las mayorías, si no se hubiera generado ese clima de apatía, que dejaba herida la autoestima del pueblo e intacta la desconfianza hacia la política que puede transformar las cosas.

Además Rajoy y su gobierno tuvieron que hacer frente al Procés catalán, que siguió desde su comienzo congregando en las calles a millones de personas cada año durante cada 11-S desde su comienzo, organizando una sociedad civil independentista más densa y, al mismo tiempo, generando más tensión y división en el conjunto de Cataluña. Ante el movimiento democrático –construido en torno a la reivindicación del derecho de autodeterminación de Cataluña– más persistente y masivo que ha habido en Europa en las últimas décadas la respuesta del Partido Popular fue, de un lado, la judicialización del conflicto y, de otro, dejar pasar el tiempo, confiando en que el globo se deshinchase. Tras los acontecimientos del 1-O y la proclamación de una hipotética República catalana, se decidió por la inédita aplicación del artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía catalana. Toda la crispación que el PP había desatado contra el PSOE y la reforma del Estatut desde la oposición, se convertía ahora en un estado emocional defensivo de una buena parte de la sociedad española, que servía al constitucionalismo español de esa particular coartada denominada “sentido de estado” para penalizar el debate político en torno a la organización territorial del país y a una idea diferente de España.

La sentencia de la Gürtel y la infidelidad a uno mismo

La sentencia del caso Gürtel, destapado mediáticamente por el País ya en 2010 y que había incluso llevado a Rajoy a los juzgados, supuso un punto de inflexión en la legislatura, incluso para Albert Rivera, el socio más fiel del Gobierno, y abrió una ventana de oportunidad para el PSOE, que presentó una moción de censura y reunió con la inestimable colaboración activa de Unidos Podemos y, en particular, de Pablo Iglesias, apoyos parlamentarios diversos para echar al Partido Popular. La audacia de Sánchez, la astucia de Iglesias –en especial, con la presión al PNV bajo amenaza de una moción instrumental con Ciudadanos para convocar elecciones – y la soledad parlamentaria de Rajoy junto a su elección contra natura de acelerar los tiempos de la moción en un clima mediático de excepción acabaron con el primero de camino a la Moncloa y con el aún presidente en un infinita sobremesa de ocho horas.

Tras vivir, desde el Gobierno, la sucesión de la Corona española, ahora le toca a Rajoy afrontar su sucesión desde la oposición al recién conformado y celebrado Ejecutivo de Sánchez. De momento, su anuncio de renuncia a la Presidencia del partido y su paso a un lado marcan un nuevo tiempo en el PP, alejado de designaciones directas y mimetizado al espíritu de la época, que obliga a los partidos a una apariencia democrática. Es innegable que su paso a la oposición le complica objetivamente las cosas a los populares, pero hay varios elementos que juegan a su favor frente a los agoreros del derrumbamiento. Primero, el Partido Popular tiene un electorado muy fiel, cuenta con una organización fuertemente implementada en el territorio y una vasta red de poder local, aparte de las Comunidades Autónomas claves que aún controla (Madrid, Galicia, Castilla y León, Murcia). Segundo, la renovación en el liderazgo del partido puede suponer un punto de inflexión para dejar atrás la época de la corrupción. Y, por último, su ausencia de responsabilidades de Gobierno le va a permitir retornar a la crispación y disputarle así las posiciones ideológicas más duras a Ciudadanos, por ejemplo, en relación a la cuestión catalana.

El Marianato ha terminado y ello abre una nueva etapa tanto en la política española como en la derecha. Es pronto para saber qué le deparará ésta a unos y a otros, pero, de momento, el fin de Rajoy nos recuerda la importancia de la fidelidad a uno mismo y la importancia, pero también los límites, de las ilusiones de la política.

La corrupción tumba a Mariano Rajoy

m.eldiario.es/2e543ff8_777273336/

Hoy comienza un periodo nada fácil pero a la vez esperanzador, hoy con toda probabilidad se vota la moción de censura que acabará con el gobierno de Mariano Rajoy, mejor dicho el nefasto gobierno de Mariano Rajoy.

Mi deseo es que ciclo que se prevee breve pero intenso abra la puerta a una España mejor, una España más dialogante, más justa, que este periodo tan crispado se transforme en otro más dialogante, sosegado y respetuoso con la pluralidad de este país.

Rajoy descarta dimitir y acusa a Sánchez de “chantajear” a Cs y a los nacionalistas con su moción

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/05/30/rajoy_acusa_sanchez_chantajear_los_partidos_para_buscar_apoyos_mocion_censura_83392_1012.html

El pleno de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados tuvo este miércoles un tono muy marcado por la moción de censura a la que se enfrentará jueves y viernes el presidente del Gobierno. Un “chantaje” de Pedro Sánchez al resto de partidos de la oposición, según definió Mariano Rajoy en su turno. El jefe del Ejecutivo había entrado al hemiciclo arropado por los aplausos, en pie, del Grupo Parlamentario Popular.

El PP y su maquinaria se defiende atacando

Lo tienen claro, el PP y toda su maquinaria mediática, y las élites, un mecanismo normal en cualquier democracia que se precie contra un gobierno que presuntamente ha robado, la moción de censura es algo más que legítimo, digo más, tenia que haberse producido antes, pero bueno, como unos quieren echar un presunto gobierno corrupto, los mercados se revolucionan, se dispara la prima de riesgo y se desploman las bolsas, porque el dinero no soporta la democracia, parece ser.

La caverna mediática, el PP y muchos digamos seguidores han sacado su maquinaria, han repetido como loros “O ellos o el caos”, luego además hay que destacar el cinismo y la indecencia de la Sra de Cospedal, tratando literalmente como gilipollas a los españoles, y luego el Presidente de RTVE, que está en los papeles de Barcenas, sacando a Venezuela y Irán, está claro que se defienden atacando.

El PP puede tener su fin, pero estos morirán matando,

El PSOE, dispuesto a gobernar con los presupuestos del PP para garantizarse el apoyo del PNV

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/PSOE-presupuestos-PP-garantizarse-PNV_0_776223338.html

Pedro Sánchez está dispuesto a asumir los presupuestos pactados por el PP con el PNV para conseguir el apoyo de los nacionalistas vascos a la moción de censura contra Rajoy. Las cuentas para este año tienen pendiente un trámite en el Senado, en donde el Partido Popular dispone todavía de mayoría absoluta. Esa votación se producirá a partir del 19 de junio y en torno a esa fecha orbitan todas las estrategias de este momento convulso.

En caso de llegar al Gobierno, Sánchez podría modificar las prioridades de gasto a través de decretos, una opción que dirigentes socialistas descartan. Las cuentas que el PSOE votó en contra “se mantendrían” en su esencia, tal y como confirman a eldiario.es fuentes de Ferraz. Incluso en entrevistas y declaraciones públicas, los dirigentes socialistas han empezado a deslizar esa idea: la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, aseguraba este lunes a Radio Nacional que los presupuestos de 2018 no se iban a tocar y que el gobierno del PSOE se pondría a trabajar en los de 2019.

La cuestión del dinero pactado con el PNV es fundamental y en los nacionalistas vascos en donde Ferraz ve la clave para conseguir culminar con éxito la moción a Rajoy. Frente a los socialistas, Ciudadanos insiste en pedir que Rajoy disuelva las Cortes y convoque elecciones. El presidente solo podría hacerlo después de la moción de censura y en caso de que esta fracasase. Si esto sucediera antes del 19 de junio y Rajoy disuelve el Parlamento, los presupuestos que tanto esfuerzo de negociación han supuesto para el PNV se convertirían automáticamente en papel mojado.

La factura que el PNV se juega en la operación no es pequeña: 540 millones de fondos públicos para inversiones en Euskadi. Por ahora, los nacionalistas vascos guardan silencio a la espera del primer contacto con el equipo de Sánchez. A última hora de la tarde de ese lunes, un portavoz de la formación nacionalista aseguraba con rotundidad: “A nosotros todavía no nos ha llamado nadie”.

En el PNV gobierna en el País Vasco en todas las principales instituciones junto al PSOE: comparten tareas en el Gobierno vasco, las diputaciones provinciales y en ayuntamientos como Vitoria, San Sebastián o Bilbao. La colaboración podría repetirse ahora para el Gobierno central pero con más condiciones que las estrictamente relacionadas con los 540 millones ya aludidos. Frente a la petición de Ciudadanos, el PNV no quiere elecciones ahora. También pedirán que Sánchez aclare cuál será su solución para el problema territorial que vive nuestro país y cómo pretende acelerar el levantamiento del artículo 155.

En el PP, mientras tanto, empiezan a insinuar la posibilidad de un movimiento político inédito: intentar tumbar en el Senado sus propios presupuestos, apoyados en su mayoría absoluta. Se trata de un amago de presión frente a una moción que en Génova creen que “cuenta con alguna posibilidad de éxito”. Un dirigente del Grupo Parlamentario Popular aseguraba este lunes en conversación informal con periodistas que si el PP decide hacer eso, Sánchez no conseguiría llegar a tiempo para aprobar el techo de gasto que solicita Europa, lo que “sería un problema del señor Sánchez, no nuestro”.

El debate sobre el techo de gasto es una de las principales preocupaciones para el PSOE cuando se pone en el escenario de llegar al Gobierno esta misma semana. Esa cifra implica recortes y dificultades para un candidato que ha prometido llegar a Moncloa con el cometido de “poner en marcha una agenda social para el país”.

El debate de la moción contra Rajoy se celebrará este jueves y viernes

Fuente: http://www.publico.es/politica/debate-mocion-rajoy-celebrara-este.html

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha acordado con el socialista Pedro Sánchez celebrar el debate de la moción de censura esta misma semana, los próximos jueves 31 de mayo y viernes 1 de junio, según han indicado fuentes de Ferraz.

La iniciativa para quitar a Mariano Rajoy de la Presidencia del Gobierno, registrada el viernes por el PSOE tras la condena al PP como partícipe a título lucrativo de la trama ‘Gürtel’, ha sido calificada este mismo lunes por la Mesa del Congreso, que ha verificado el cumplimiento de los requisitos formales.

La presentación de la moción de censura ha sido comunicada al Palacio de la Moncloa y a los grupos parlamentarios en una Junta de Portavoces convocada de urgencia. Además, el órgano de gobierno de la Cámara ha abierto también un plazo de dos días para dar la oportunidad de presentar mociones con candidatos alternativos, para las que se exigen los mismos requisitos y que, en su caso, se debatirán conjuntamente.

La fecha para su debate es competencia exclusiva de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, hablando con el candidato, pero en todo caso no podrá ser antes de los cinco días siguientes desde su presentación, para así cumplir con esta serie de trámites previos.

Por eso, y habiendo sesión plenaria ordinaria convocada esta semana, en principio no se calculaba el debate esta semana, pero finalmente todo se ha acelerado y, a diferencia de lo ocurrido hace un año con la censura promovida por Pablo Iglesias, esta vez la moción de censura se va a debatir el primer día que es posible convocarlo. Así, Ana Pastor ha acordado convocar el pleno para los días 31 de mayo y 1 de junio, fecha en la que se procederá la votación donde el PSOE necesita sumar la mayoría absoluta (176 diputados).

En caso de que la moción fuese rechazada, los firmantes de la misma no podrán firmar otra durante el mismo período de sesiones, según establece la Constitución, por lo que, en ese escenario, los diputados del PSOE no podrían volver a plantear otra moción hasta septiembre.

El debate lo abre alguien del PSOE y luego Sánchez

El debate de la moción de censura, según el Reglamento de la Cámara, se inicia con la defensa de la propuesta, sin límite de tiempo, por parte de uno de los diputados que firman la iniciativa, y, a continuación, también sin límite de tiempo, podrá intervenir el candidato a la Presidencia propuesto en la moción para que exponga el programa político de su hipotético Gobierno. Aunque Pedro Sánchez no es diputado, nada impide que pueda ser candidato a la Presidencia del Gobierno.

Tras el correspondiente receso que decida la Presidencia de la Cámara, será el turno de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, que contarán con treinta minutos para intervenir y diez minutos de réplica.

Una vez debatida la moción, se procederá a su votación y, en caso de reunir al menos 176 votos necesarios para ser aprobada, la Presidencia del Congreso deberá comunicarlo inmediatamente al Rey y al presidente del Gobierno, puesto que el candidato a presidente se entenderá que ha recibido la confianza de la Cámara.

En caso de que la moción fuese rechazada, los firmantes de la misma no podrán firmar otra durante el mismo período de sesiones, según establece la Constitución, por lo que, en ese escenario, los diputados del PSOE no podrían volver a plantear otra moción hasta septiembre.

 

Pedro Sánchez anuncia la moción de censura para formar “un gobierno del PSOE” y pide el voto de todos los partidos

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez-respuesta-situacion-extraordinaria_0_775172790.html

El secretario general del PSOE ha anunciado que presenta su moción de censura contra Mariano Rajoy “para garantizar la gobernabilidad”. “Será para constituir un gobierno del PSOE”, ha dicho Sánchez, cerrando la vía a cualquier acuerdo para ofrecer ministerios a otras formaciones. El líder socialista ha despejado otra duda más; le valen todos los votos, incluidos los de los partidos independentistas: “Me dirijo a los 350 diputados del Congreso”.

En un guiño estratégico a Ciudadanos, Sánchez ha asegurado que su objetivo en el Gobierno será “convocar elecciones”, pero no inmediatamente. Antes de hacerlo, se reserva la tarea de normalización y regeneración democrática, además de poner en marcha una agenda social que se ocupe de los que más han perdido durante la crisis. ¿Cuanto durará ese periodo entre la hipotética toma de posesión y la virtual convocatoria? El líder del PSOE no lo ha aclarado. A la legislatura le quedan solo dos años.

Ante los argumentos de Ciudadanos que pide una “moción instrumental”, Sánchez ha recordado que “las mociones de censura son constructivas. Son para darle un Gobierno al país”.

El líder del PSOE está dispuesto a recibir el voto de formaciones independentistas como ERC, PNV, PDeCAT o Bildu: “Vivimos en una democracia parlamentaria”, ha dicho Sánchez para recordar que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, lo es gracias al voto del PDeCAT; al igual que los presupuestos han sido aprobados con el concurso del PNV, también nacionalista.

Rajoy, “único responsable” de la “alarma social”
El PSOE considera a Rajoy “único responsable” de la “alarma social” generada por la sentencia de Gürtel. Según Sánchez, el PP ha situado al país en una situación de “crisis institucional de extrema gravedad”. Con su moción, pretende “Sacar a la política de esta novela negra de corrupción y poder hablar de lo que importa a la ciudadanía: sus derechos y libertades cuestionadas”.

Según Sánchez, Rajoy debería haber respondido ayer con su dimisión. Al no hacerlo, el PSOE se ha decidido a presentar “una moción de censura para recuperar la dignidad de nuestra democracia que hoy se encuentra cuestionada por el partido que gobierna nuestro país”.

Al final de su intervención ante la prensa, Sánchez ha explicado que se ha puesto en comunicación con el rey para comunicarle su intención de intentar el relevo de Rajoy por la vía de la moción de censura.